MILLONARIOS NO RESUCITÓ

MILLONARIOS NO RESUCITÓ

Con la sonrisa socarrona a flor de labios, el hincha simplemente contestó depende , cuando el amigo y compañero de divisa que venía de sus vacaciones de Semana Santa le preguntó cómo le fue a Millonarios en el clásico de coleros frente a Huila? .

17 de abril 1995 , 12:00 a.m.

Y tiene razón. Por ejemplo, es el primer partido que Oscar Fabián Cancelarich saca en blanco. Eso es muy bueno para un arquero que viene de aguantar 3 y 4 goles por encuentro, llámese torneo local o Copa Libertadores. Si se quiere, hasta un honor: la primera vez en 1995 que no es vulnerada la valla de Millonarios...

Depende también porque, mirando la tabla, con este 0 a 0 contra Huila la escuadra albiazul conserva los 4 puntos de ventaja sobre el último que es precisamente el conjunto opita. Es decir, se puede sentir tranquila porque el descenso aún está en las espaldas de otro...

Y si usted mira bien, dijo el hincha, conservar el 0-0 luego de quedar con 10 hombres a los 5 minutos de la etapa complementaria (expulsión de Raúl Ramírez), es muy plausible. Claro, sin tener en cuenta que se equilibraron las cargas por la roja a Nelson Gómez (minuto 36).

Entonces, depende. Porque si quiere las cosas malas para cambiar la risa burlona por la bronca, miremos un poco la película...

Millonarios tuvo 25 minutos buenos. Toque, rotación de pelota, concentrado en su rol de local, abriendo sobre los costados, con un jugador como Polilla Da Silva en función de bajar unos metros para recibir y asociarse con Rendón, John Mario Ramírez y el propio Iguarán.

Gracias a ese ritmo, lento pero seguro, contabilice las siguientes acciones de gol. Llegada al vacío de John Mario con remate suave que sacó Díaz de la raya (minuto 6), aterrizaje de Iguarán, desborde sobre Cuesta y disparo desviado (minuto 8), sorpresiva aparición de Iguarán, solitario, y remate por encima, desdoblamiento en pared entre Da Silva y Domínguez, quien remata y ataja Cuesta (minuto 17).

De ahí en adelante, Millonarios jugó mal. Con todo y eso, llegó una pena máxima de Montoya sobre Yesid Mosquera (minuto 17 del complemento) que le atajó Walker Cuesta a Jorge Da Silva, dos remates de Carlos Rendón fueron devueltos por el horizontal y Arnoldo Iguarán falló increíblemente un tiro al estrellarlo contra el guardavallas.

Depende? No. Eso es mala suerte , ripostó el recién llegado. Pero eso no varía las cosas. Depende porque, menos mal, la burra era mansa... .

Millonarios se salvó de tres mano a mano, uno de Nelson Gómez (remate desviado al minuto 8 del complemento) y dos de David Meneito Mendoza: su primera oportunidad (minuto 20) la marró con un tiro lejos del arco y la segunda ( a un minuto del final!) cuando burló el fuera de lugar, llegó al área, hizo el amague perfecto hacia el centro, pero quién diablos se explica cómo se le fue larga la pelota y allí fue donde Cancelarich emergió como un felino para sacar, por fin, un 0. Aleluya! Entonces? Mal por todos lados. Millonarios perdió hace días su nivel futbolístico y ahora pasa por una total pérdida de confianza. Nada le sale, el arco se le cierra y hay jugadores confundidos por un momento de gloria... Ya es cuestión de todos: usted que presenció el sufrimiento de este domingo, de aquel que llegó de sus vacaciones de Semana Santa y también de los jugadores.

La oración debe continuar porque la Copa Libertadores vuelve dentro de 10 días...

Escogí el ángulo y me tiré antes , Cuesta Una cuestión de mucho trabajo, también un poco de suerte, es la base del éxito esgrimido por Walker Cuesta, el arquero del Atlético Huila, para desviar por encima la pena máxima ejecutada por Jorge Polilla Da Silva, a los 17 minutos de la etapa complementaria.

Uno se tiene confianza gracias al gran trabajo que realizamos con Armando La Coneja Acosta, quien prácticamente me ha enseñado las mismas cosas que a René Higuita en esta clase de disparos , dijo el morocho guardavallas.

Entonces, no me importaba si era Rendón o Da Silva. Simplemente, miré el perfil del jugador y me la jugué al lado izquierdo. Me tiré antes porque de lo contrario uno no alcanza. Vi la pelota, le metí la mano y salió por encima .

Fue la jugada del partido y que le valió al Huila sacarle a Millonarios, por primera vez un empate en El Campín.

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