LE BUSCAN MUCHO MÁS PETRÓLEO A CAÑO LIMÓN

LE BUSCAN MUCHO MÁS PETRÓLEO A CAÑO LIMÓN

Cusiana, en Casanare, no será el único gran yacimiento del que dependerá la bonanza petrolera que se avecina.

17 de abril 1995 , 12:00 a.m.

Así lo piensan Ecopetrol y las multinacionales Occidental y Shell, que acaban de emprender un agresivo plan para reactivar la búsqueda de petróleo en el campo de Caño Limón, Arauca, que desde hace diez años viene produciendo crudo pero cuyas existencias han comenzado a declinar.

El proyecto contempla iniciar este año la perforación de 19 nuevos pozos en el área del contrato que aún no se ha explorado, pues se estima que el yacimiento es más grande de lo que hasta ahora ha demostrado.

La nueva exploración demandará inversiones cercanas a los 50 millones de dólares (unos 43.000 millones de pesos).

En Caño Limón hay reservas probadas de 1.000 millones de barriles de un petróleo semipesado, mientras que Cusiana cuenta con existencias que oscilan entre los 1.300 y los 1.500 millones de barriles.

En los primeros ocho años de vida productiva, Caño Limón ha generado ingresos netos de 6,560 millones de dólares. De ellos, el 80 por ciento (5.230 millones de dólares) le han quedado al Estado colombiano.

Fuentes de la multinacional Occidental, operadora del campo, estiman que incluso el yacimiento puede tener tal magnitud como para prolongarse hasta territorio venezolano.

El yacimiento de Caño Limón (Arauca), considerado el primer gran descubrimiento petrolero de Colombia en los últimos quince años, está a punto de demostrar que tiene más crudo de lo que hasta ahora se creía.

Aunque la producción ha comenzado a declinar, luego de que durante 1989 y 1992 se mantuviera en niveles superiores a los 230.000 barriles diarios, los tres socios del contrato Cravo Norte, donde está ubicado el campo petrolífero, van a reactivar la búsqueda de hidrocarburos.

En efecto, EL TIEMPO conoció que la norteamericana Occidental (Oxy), la holandesa Shell y la estatal Ecopetrol acaban de tomar la decisión de perforar 19 nuevos pozos este año con la esperanza de encontrar un nuevo Caño Limón dentro del Caño Limón ya existente .

Para ello, se efectuarán inversiones superiores a los 50 millones de dólares (cerca de 43.000 millones de pesos), pues se calcula que en promedio el desarrollo de cada pozo costará unos 2,6 millones de dólares.

Estos 19 pozos se sumarán a los cerca de 80 pozos que actualmente permiten extraer el crudo del yacimiento.

Hoy por hoy, Caño Limón produce entre 180.000 y 200.000 barriles diarios.

Según un vocero de la Occidental de Colombia, compañía que se encarga de la operación del campo, el objetivo de la nueva exploración es descubrir más reservas aplicando tecnologías nuevas .

Tradicionalmente en el mundo petrolero actual, cuando un gran yacimiento está en declinación (es decir, cuando sus existencias se están agotando), las compañías operadoras buscan aplicar procesos técnicos poco costosos para efectuar lo que se conoce como recuperación secundaria, o sea sacar el mayor petróleo posible dentro del área que se ha explotado comercialmente.

Sin embargo, eso no es lo que se pretende hacer ahora en Caño Limón con el nuevo programa, sino ampliar la zona donde se concentró la perforación.

En términos sencillos, se quiere taladrar y descubrir más petróleo en terrenos incluidos en el contrato y que no han sido explorados.

Según los expertos, en el argot técnico este proceso es lo que se conoce como un barrido en una cuenca geológica que, como la del subsuelo de Arauca, se encuentra en permanente formación, por lo que es posible encontrar grandes acumulaciones de rocas y fósiles que contienen hidrocarburos.

Fuentes de la multinacional estiman que incluso el yacimiento puede tener tal magnitud como para prolongarse hasta territorio venezolano.

Caño Limón en la economía De otro lado, este diario conoció los resultados de un reciente análisis sobre el impacto económico que ha tenido el descubrimiento de Caño Limón en la economía del país y del departamento de Arauca entre 1985 y 1993.

En él se afirma que el campo petrolero de Arauca contribuyó a una más rápida recuperación de la economía colombiana y a disipar las crisis fiscal y cambiaria que se vivían al comenzar la década de los ochenta .

Ello se logró, según el informe, sin abocar al país a los efectos de la llamada enfermedad holandesa, es decir a una fuerte revaluación del peso por exceso de dólares y a la polarización de la economía en un sólo sector productivo.

El estudio, realizado por las firmas Booz-Allen & Hamilton y Económica Consultores, revela además que los aportes netos de Caño Limón para el país fueron de 6.560 millones de dólares.

Así las cosas, y utilizando un modelo de comportamiento similar al utilizado hace dos años por el Departamento Nacional de Planeación para prever los alcances macroeconómicos de Cusiana, el estudio afirma que cada dólar de Caño Limón representó un crecimiento de 2,4 dólares en la economía.

Asimismo, la producción del campo petrolero invirtió la situación de la balanza petrolera del país pues fortaleció las exportaciones y ahuyentó el fantasma de que Colombia siguiera siendo un importador de crudo.

Para los consultores, en 1992 el Producto Interno Bruto de Colombia no habría crecido 3,5 por ciento sino 2,0 por ciento.

Eso implica que la producción de país habría sido menor en 5.000 millones de dólares si no hubiera existido Caño Limón.

En el aspecto fiscal, el estudio indica que los recursos percibidos por la participación estatal en Caño Limón (el 80 por ciento) contribuyeron a disminuir el déficit del Gobierno central y a aumentar los ingresos de la región araucana.

En total, los ingresos generados por el petróleo de Caño Limón en los ocho años analizados (1985-1993) fueron de 9.680 millones de dólares.

Al descontar los gastos hechos en el proyecto (unos 3.120 millones de dólares) se concluye que los ingresos netos (utilidades) generados por Caño Limón fueron de 6.560 millones de dólares.

De ello, el 80 por ciento (5.230 millones de dólares de 1993) fueron para el Estado colombiano.

En esta cifra se incluyen los impuestos pagados por la Oxy y la Shell (1.112 millones de dólares) y los dineros por concepto de regalías (1.190 millones de dólares).

Lo ácido de Caño Limón Aunque ha tenido efectos positivos para la economía, el dinero de la bonanza de Caño Limón también se ha traducido en hechos negativos como los despilfarros regionales de Arauca y los atentados contra el oleoducto que transporta el petróleo del campo petrolero hasta el puerto de Coveñas.

El estudio contratado por la Oxy, la Shell y Ecopetrol para evaluar el impacto del proyecto petrolero revela que si bien se aprovecharon los nuevos dineros para hacer obras de desarrollo regional, la calidad de vida no mejoró como podría esperarse en una región que durante más de una década nadó en petrodólares.

En total, la región recibió 686 millones de dólares por concepto de regalías, los cuales se distribuyeron en 537 millones para el departamento de Arauca y 149 millones para los municipios.

Fue tal el impacto económico del nuevo rico que las regalías le permitieron a Arauca quintuplicar sus ingresos corrientes, pasando de 14 millones de dólares anuales (hasta 1984) a 75 millones de dólares (entre 1985 y 1991).

En 1993 por cada habitante araucano hubo 526 dólares anuales por regalías, mientras que el promedio del resto de los colombianos era de apenas 200 dólares.

Si bien porcentualmente la composición del gasto departamental se dedicó más a la inversión que al funcionamiento (80/20), en términos reales Arauca se convirtió en el departamento con uno de los mayores presupuestos para pagar burocracia.

Una conclusión es que las expectativas de mayores ingresos hicieron que las administraciones seccionales se involucraran en megaproyectos regionales que elevaron la capacidad de endeudamiento.

Se estima que la mitad de los ingresos que percibirá el departamento en los próximos tres años tendrá que dedicarlos a pagar esas deudas.

Arauca invirtió en proyectos de recreación que aún no han entrado a operar y sus beneficios económicos podrían ser limitados , señala el informe al referirse a obras como la piscina de olas.

El otro aspecto negativo son los atentados al oleoducto.

Desde 1985 hasta el año pasado se habían registrado 353 voladuras, dejando derramados 1,2 millones de barriles de petróleo que representan unos 135 millones de dólares perdidos.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.