EL TIGRILLO NORIEGA EN LA TORMENTA ELECTORAL ROJAS-PASTRANA

EL TIGRILLO NORIEGA EN LA TORMENTA ELECTORAL ROJAS-PASTRANA

Colombia en 1970 era un país menos intranquilo, más discreto, más serio. En medio de sus problemas ancestrales, no lo atenazaba como ahora, la narcoguerrilla. En la lucha armada todavía había idealistas. El secuestro no se había institucionalizado. Aun no descollaban los narcos. Los campesinos no cultivaban coca; amapola muchísimo menos. No existía el M-19, ni había habido tantos colombianos asesinados, por los subversivos y por los narcoterroristas.

16 de abril 1995 , 12:00 a.m.

Los hombres públicos se mezclaban con el pueblo. No existía ese descomunal aparato de vigilancia que ahora los rodea y los mantiene en mundo aparte a donde no llegan sino los elegidos. Entonces el presidente podía andar por la calle, como cualquiera. En El Tiempo, abril de 1970, en primera página, está la fotografía del presidente Carlos Lleras, con su ministro de Comunicaciones, Antonio Díaz, caminando por la séptima.

En la Bolsa de Bogotá las operaciones giraban en torno de los 5 millones de pesos y el café estaba a 0,56 en los mercados internacionales. Una botella de whisky costaba 165 pesos. Y un metro de paño se conseguía por 1,50. En la boite Candilejas, calle 59, carrera 13, las parejas iban a bailar al son de la orquesta del popular Lucho Bermúdez.

En un ambiente político confuso, con los partidos divididos y en escena la Alianza Nacional Popular, amalgama de rojistas, de renegados de los otros partidos, y de los comunistas que seguían a Gilberto Vieira, se desarrollaban las campañas electorales para elegir, el 19 de abril, al sucesor del presidente Carlos Lleras y, por primera vez, en ese mismo día, a los congresistas, los diputados, los concejales y demás. Los candidatos a la presidencia eran: Misael Pastrana, último candidato del Frente Nacional; el ex general Gustavo Rojas Pinilla, y Belisario Betancur y Evaristo Sourdís, conservadores independientes.

A Misael Pastrana, quien no había sido ni concejal, pero sí varias veces ministro de gobiernos liberales, no lo apoyaba su partido, sino los liberales frentenacionalistas. Su gran adversario era el ex general Gustavo Rojas Pinilla: autor el 13 de junio/53 del golpe militar contra Laureano Gómez, dictador hasta mayo 10/57, cuando lo derrocó el golpe de opinión liderado por el ex presidente Alberto Lleras, y el mismo que después de ser declarado indigno , en un proceso que adelantó el Congreso, se presentaba como candidato de Alianza Nacional Popular; como un ave Fénix que resurgía de sus cenizas.

Mucho se habló entonces de que el enfrentamiento se iba a dar entre la democracia y la dictadura. Si el país se equivoca surgirán peligros para la democracia , decía un editorial de EL TIEMPO poco antes de las elecciones. Y esa era una preocupación nacional. Por eso el ministro de Gobierno, Carlos Augusto Noriega, en intervención anterior a las elecciones, hizo algunos análisis para señalar las diferencias entre el imperio de la tiránica voluntad de un dictador, y la voluntad popular de un pueblo. Y el presidente Lleras se ganó una amonestación del procurador Mario Aramburu, porque en una concentración del barrio Kennedy, no fue neutral defendiendo la democracia.

Elecciones difíciles No alcanzó el ex presidente Carlos Lleras Restrepo a incluir en sus memorias Crónicas de mi propia vida, el capítulo referente a las elecciones de ese 19 de abril. Unas elecciones que no obstante las controversias políticas que se vivían dentro y fuera de los partidos, transcurrieron en forma pacífica; al aire libre y en la plaza pública como era costumbre. El ministro de Gobierno, Carlos Augusto Noriega, que asumió el cargo a la media noche del 3 de septiembre/69, en un consejo de ministros memorable, comenzó desde entonces, con la orientación del presidente, a tomar medidas que garantizaran el pleno ejercicio de los derechos políticos . Y el 21 de enero/70 dictó el decreto 074, que reglamentaba el derecho de reunión, la libre expresión y la prohibición de vender bebidas embriagantes en los días de elecciones y de escrutinios. La aplicación estricta de ese decreto permitió que en el país se adelantara la más intensa campaña electoral de que haya memoria, con plenas y absolutas garantías , dijo el funcionario conocido como El Tigrillo .

Veinticinco años después de aquellas elecciones, y al igual que ocurre el 19 de abril de cada año, la pregunta que nunca falta y siempre se la hacen a El Tigrillo es: Qué pasó aquella noche? Porque lo cierto es que los rojistas, que desde antes de comenzar los escrutinios coreaban la victoria de Rojas, siguen gritando fraude . Y en vísperas de conmemorar 1/4 de siglo de aquella fecha, y el día en que su abuelo, el ex general Rojas, cumplía 20 años de muerto, el senador Samuel Moreno Rojas volvió a destapar el avispero. Y quiere averiguar ahora lo que no averiguó cuando todavía estaba vivo el ex presidente Carlos Lleras.

Sin embargo, la figura pública más en relieve y más controvertida por su actuación de aquel día, es la del ex ministro Carlos Augusto Noriega, El Tigrillo . Por eso, no obstante que los pormenores de esa jornada, sus antecedentes y sus resultados los consignó en su libro Lo que pasó aquella noche , tengo que repetirle la misma pregunta: Qué pasó? .

Conservador de Barichara, ex congresista, ex ministro, ex embajador, y conversador de tiempo completo, El Tigrillo mantiene abierta su oficina para hablar de política con sus amigos. Y allí me recibe con documentos, libros, boletines y un ordenado dossier de recortes de prensa, para confirmar lo que dice; y para recordar, quizás por milésima vez, cómo fue su agotadora jornada de aquel día. De la cual, por lo demás, no se arrepiente, no tiene vacilaciones, remordimientos, ni dudas. Y así lo manifiesta: Hice lo que tenía que hacer, a conciencia. Y ese día, mientras muchos ciudadanos se mostraban inquietos y asustados, yo era el colombiano más tranquilo .

Revivamos esa historia, le propongo.

Antes de entrar en detalles, conviene recordar que los partidos llegaron anarquizados a las elecciones. La atomización de los cuadros jerárquicos, tradicionalmente endebles, no ocurrió de repente. Aquella fue una crisis cercana a la disolución de nuestras centenarias agrupaciones políticas. Y en ese momento, Carlos Lleras era el único presidente capaz de garantizarle al partido conservador el último turno de la alternación que con mucha habilidad, había logrado Laureano Gómez. Por esa razón en el liberalismo había resistencias. Existía el justificado temor de que no le devolvieran el poder. El sectarismo entonces era galopante. Hay que ver el trabajo que le costó a Carlos Lleras meterle al liberalismo la candidatura de Guillermo León Valencia, el hombre más convivente. Eso le costó su salud. Desde el hospital tuvo que luchar por esa candidatura.

Cómo eran sus relaciones con el presidente? Cómo lo recuerda? Eran cordialísimas; y yo tenía este cuento: si me dice Ministro, sé que el plan será muy oficial, que está de mal humor; que tendremos una charla difícil. Tendré que manejar las cosas con sumo cuidado. Si me dice Carlos Augusto, sé que está bien dispuesto y que la charla que vamos a tener no será muy difícil. Pero si me dice Tigrillo , entonces sí lo tengo en el bolsillo; sé que acogerá gustosamente mis propuestas. Era un trabajador impresionante. Lástima que el país se haya privado de su reelección. Aunque analizando con tranquilidad la situación, Lleras no era reelegible. Porque al llegar a la presidencia tuvo que hacer muchas manifestaciones de autoridad pues no podía permitir que se la recortaran porque el país se le podía salir de las manos. En esa lucha se peleó con la clase política. En los últimos meses de su mandato, el deterioro de esas relaciones era total. Yo, como Ministro de Gobierno, tenía que manejar más problemas liberales que conservadores. Era como una especie de algodón para amortiguar las diferencias.

Cuando buscó la reelección, yo era embajador en España y quise que su reunión con Julio César Turbay fuera en Madrid. Pero me ganó Hernando Durán Dussán y la reunión fue en París. Siempre he creído que de una reunión en Madrid, de pronto, habría podido salir otra cosa. Pero esas son especulaciones. Es como imaginar qué habría sido de Europa si no derrotan a Napoleón en Waterloo.

El ambiente preelectoral del 19 de abril era negro? Sí. La clase política estaba sublevada y había muchas luchas intestinas. Con suma inteligencia, Alfonso López Michelsen hace la unión liberal; y entra al gobierno. Pero el ala radical del MRL se queda por fuera. Entre tanto, Lleras Restrepo es combatido por los grandes jefes de su partido. Para rematar, a Pastrana, candidato del Frente Nacional, no lo quería el partido conservador, ni los liberales. Me dice El Tigrillo que las primeras secciones que lee de EL TIEMPO son: Hace 50 años y hace 25 años . Primero, porque hace 50 era un estudiante interesado en la política, que buscaba en vivo lo que ahora busca en recortes de prensa. Y hace 25 ya estaba en el ciclón de la política. Y ahora busca en esos recortes esa historia que vivió como protagonista.

Sí, yo de joven vivía pendiente de la política. Después de las clases de 8 a 12, en la Javeriana, me iba al Congreso a patearme los debates. Seguí en vivo y en directo los debates de Laureano. Y muchas veces me crucé con él en el Capitolio, porque yo era portero del Senado. El era un monstruo. Infundía un temor reverencial. Yo en ese momento no tenía posición política, pero no me gustó que Laureano no quisiera asumir la dirección del partido cuando, en efecto, él era el director. Recibía a la Dirección Nacional Conservadora en el salón azul de El Siglo, y de allí los sacaba a puntapié. Pero decía que era un simple soldado. Yo quería que él asumiera como director para seguirlo, pues tener esos señores en el directorio para manejar él las cosas desde afuera, no iba conmigo.

Pero volvamos a 1970. Qué más recuerda? En esa campaña, como le dije atrás, el liberalismo estaba inconforme con Lleras. El ala radical del MRL se había rebelado contra su propio jefe y se había ido con la Anapo. Y el conservatismo no quería a Pastrana. En la Convención Conservadora para escoger el candidato, la votación fue dramática, no obstante el optimismo preliminar de los pastranistas que tenían listo un pergamino lleno de firmas para ofrecerle como muestra de respaldo. De acuerdo con los Estatutos, se necesitaban 2/3 de los votos para ganar; cerca de 400 votos. Pastrana sacó 272 votos y Sourdís, 276. Fue una derrota dramática. Esa tarde, en casa de Olga Duque de Ospina, ví a Pastrana y al ex presidente Ospina Pérez, abrumados.

Qué había pasado? Y qué pasó después? Que la oposición a Pastrana era evidente. Gracias a una maniobra que dizque se fraguó en casa de Urdaneta Arbeláez, surgió el sindicato de candidatos , que se unió en torno de Sourdís y casi hunde a Pastrana. Se supo que después de ese totazo se pensó en buscar otros candidatos: Fernando Gómez Martínez, Fernando Londoño y Londoño... En una segunda votación, al día siguiente, que suscitó agrios enfrentamientos entre los jefes, con acusaciones al ex presidente Ospina de violar los estatutos al proponer votación nominal, hubo un empate inverosímil: 278 votos por Pastrana y 278 por Sourdís. En esas condiciones, con un conservatismo descuartizado, enfrentadas sus clases dirigentes, descorazonadas sus masas, y destruida toda noción de legitimidad, encaraba el partido alternante la elección presidencial del 19 de abril. Sí me comprende? Actuación controvertida -Su actuación el 19 de abril ha sido muy criticada. Me recuerda cómo fue? -Ese día me fui a Telecom para estar en condiciones de recibir los resultados de las votaciones al tiempo con la Registraduría. Pues el decreto 3254/63, reglamentario de la materia electoral, lo permitía. Como testigos de las informaciones que recibía Telecom y que se trasmitían al país por televisión, estaban los periodistas Arturo Abella y Jaime Soto.

- Por qué dijeron que Ud. censuró la radio y, prácticamente, auspició el fraude? - Qué fraude podía yo hacer ese día? No se le olvide que gastaron casi tres meses en hacer y revisar los escrutinios, que fueron vigilados por una comisión de notables nombrada por el Presidente, con el visto bueno de Anapo. Por lo demás, el gobierno no tiene que ver con recuento de votos. El gobierno no escruta. Esa labor la hacia, y la hace, una entidad especializada, la Registraduría Nacional del Estado Civil, con el registrador nacional a la cabeza. En esa ocasión, el registrador era el doctor Ricardo Jordán Jiménez.

-La Anapo dijo desde un comienzo que le había robado a Rojas la presidencia. Ud. por eso censuró la radio? -La controversia sobre la entrega de datos al cierre de las votaciones comenzó cuando las emisoras empezaron a transmitir informaciones recogidas por ellas diciendo que eran de la Registraduría, lo cual no era cierto. Y Radio Latina -dicen que era de la familia Rojas- se dedicó a transmitir arengas y proclamas, lo cual estaba prohibido por ley. Por violar la ley se le impidió a esa emisora seguir transmitiendo. Fue el único caso. Pero en vista de que otras emisoras seguían dando como oficiales datos que no lo eran, tuve que salir por televisión para explicarle al país cómo se desarrollaban los escrutinios, y para pedirles a las emisoras que se sometieran a la verdad. No me hagan novela electoral , les dije. Entonces Todelar, la cadena más escuchada, resolvió suspender las transmisiones y poner música en señal de protesta. Eso fue lo que pasó. Salvo la excepción que le cuento, no es cierto que yo hubiera prohibido las transmisiones; tampoco insinué que las suspendieran.

- Y cuáles fueron los datos oficiales? -Entre las 8:30 de la noche del 19, y el mediodía del 20 de abril, la Registraduría expidió 8 boletines. El último, publicado el 23 de abril, y firmado, como todos, por Hugo Lovissi, asesor técnico de Métodos y Sistemas, contiene datos de 914 municipios, de los 920 existentes, y equivale al 99 por ciento de la votación, faltando votos de 516 corregimientos e inspecciones de policía. Ahí puede ver que Pastrana tiene 1 621.467 votos, y Rojas, 1 546.449. (Ver cuadro). Tres meses después, 15 de julio de 1970, salió el resultado del escrutinio practicado por la Honorable Corte Electoral. Lo publicó la Registraduría con estos resultados finales: descontando 471.350 votos de Belisario, 336.286 de Sourdís, 30.217 votos en blanco, 3.902 votos nulos, y 11 votos por Rafael Corredor, Pastrana gana con 1 625.025 votos, contra 1 561.468 votos que tuvo Rojas Pinilla.

Eterna incógnita - Qué opinión le merece el cuento que, entre trago y trago, le echó Luis Avelino Pérez a Pabón Nuñez, sobre el fraude en Nariño, publicado en 1985 en Cromos, en la entrevista de Juan Mosca a Pabón? -Lo del fraude en Nariño fue una campaña en la que El Siglo puso mucho empeño. Y el cuento de Luis Avelino, relatado 15 años después de los hechos, no puede confirmarse porque él está muerto. Además, el gobernador de Nariño no era él, sino el Cabezón Martínez. Pastrana sí le ganó a Rojas, en Nariño, por más de 50 mil votos. Esos, y todos los escrutinios, fueron vigilados por la comisión de alto nivel.

- Con cabeza fría, Ud. ha hecho reflexiones sobre esas elecciones tan problemáticas? -Pues sí. Me he planteado un interrogante: si las candidaturas de Belisario y de Sourdís afectaron la de Pastrana. Llevo 25 años meditando y haciendo análisis comparados. Y a estas alturas de la vida llego a la conclusión de que la candidatura de Sourdís lo favoreció. Porque dada la resistencia del conservatismo por Pastrana, si Sourdís no está en la Costa concitando la solidaridad conservadora, esos votos habrían ido a parar a Rojas Pinilla. Y la sola votación de Barranquilla habría podido definir la elección.

- Los elegidos ese mismo día a corporaciones públicas, y Anapo eligió un montonón no hicieron bulla con la cosa del fraude? -En realidad fue abrumador el triunfo de representantes y senadores anapistas. Pero no hubo mucha bulla. Más que reclamar por el fraude, lo que a ellos les interesaba era salvar su curul.

-Reviviendo a distancia esa jornada, qué errores cree que cometió? De qué se arrepiente? -Tengo la conciencia tranquila porque sé que hice lo que tenía que hacer. Y estoy seguro de haberle prestado un gran servicio al país y a la democracia. Impedí que ciertas emisoras no se atuvieran a la verdad y conseguí que el país se tranquilizara con la lectura de boletines oficiales. Después de ese y otros momentos difíciles recuerde que dos días después, y como consecuencia de los desmanes y las revueltas protagonizadas por los rojistas, el Presidente se vio forzado a declarar el toque de queda y el Estado de Sitio yo me dediqué a mis tareas en el Ministerio. Y me siento tranquilo porque ese día hice lo que tenía que hacer para evitarle una catástrofe al país. Si me entiende? CIFRAS ELECTORALES OFICIALES Boletines con los datos oficiales de la Registraduría sobre las elecciones de abril del 70.

Abril 19/80 Boletín n.1 8:30 p.m.

Pastrana:298.571Rojas:312.278 Boletín n. 2 10 p.m.

Pastrana744.022Rojas:753.242 Boletín n.3 11:45 p.m.

Pastrana1.096.140Rojas:1.117.902 Abril 20/70 Boletín n.4 2:50 a.m.

Pastrana1.368.981Rojas:1.366.364 Boletín n. 5 9 a.m.

Pastrana1.447.121Rojas:1.442.532 Boletín n. 6 8:45 p.m.

Pastrana: 1.493.630Rojas:1.471.140 Boletín n. 7 7:20 p.m.

Pastrana;1.571.249Rojas:1.521.267 Abril 21/70 Boletín n. 8 12:30 p.m.

Pastrana1.621.467Rojas:1.546.449 Boletín final Julio 15/70 Pastrana1.625.025Rojas:1.561.468

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