LAS BASURAS AHOGAN A QUIBDÓ

LAS BASURAS AHOGAN A QUIBDÓ

Hubo una época en la que los quibdoseños disfrutaban de largas jornadas de recreo y pesca en la quebrada La Yesca.

17 de abril 1995 , 12:00 a. m.

En ese entonces sus aguas cristalinas y sus riberas pobladas de espesa vegetación fueron el escenario de encuentros de novios, juegos de niños y reuniones sociales.

Hoy, las aguas putrefactas de la quebrada no son más que un foco de contaminación de la capital chocoana.

La Yesca atraviesa la ciudad en 2,4 kilómetros de oriente a occidente. Su acabose empezó a partir de 1940 cuando muchos campesinos provenientes de diferentes puntos del Chocó empezaron a construir sus viviendas palafíticas. Este proceso se aceleró en los años 80 hasta convertir el área de influencia de la quebrada en uno de los sectores más densamente poblados de la capital chocoana.

Los asentamientos humanos en la actualidad se extienden desde el Aeropuerto El Caraño, hasta el río Cabí y a lo largo del cauce hasta la desembocadura en el río Atrato.

La Yesca, su principal afluente (La Aurora), y otros cuerpos de agua, son el botadero de basuras y excrementos no solo de los asentamientos sino de Quibdó. Por eso el alto grado de contaminación que afecta a cerca de 20.000 de los 67.649 habitantes del casco urbano.

Del total de basura que se produce diariamente en Quibdó, entre 28 y 32 toneladas, las Empresas Públicas Municipales recogen sólo entre ocho y diez toneladas. Unicamente hay dos volquetas para hacer el recorrido por los ochenta barrios de la ciudad. Otro carro, con capacidad para cinco toneladas, se encuentra en reparación hace varios meses.

Mientras tanto, los 11.727 usuarios potenciales del servicio, y los quibdoseños en general, siguen esperando que se les solucione la difícil situación de basuras que en época de verano hace proliferar zancudos y moscos.

El Gerente de las Empresas Públicas, Remy Castilo, dice que en Quibdó tienen detectados ocho sectores en las calles de la ciudad donde la gente descarga las bolsas de basura porque el carro no alcanza a llegar. El resto de los desechos se arroja en caños y quebradas.

Soluciones? Desde 1989 la Corporación Autónoma Regional para el Desarrollo Sostenible del Chocó (Codechocó) contrató con la Universidad Nacional, seccional Medellín, unos estudios para desarrollar el Plan de Mejoramiento de las Quebradas La Yesca y La Aurora. Posteriormente, cuando el proyecto era administrado por la entidad, algunos representantes de la comunidad exigieron frenarlo hasta que se nombrara una veeduría popular porque consideraron que éste atentaba contra los intereses de la gente de la zona.

El proyecto estuvo paralizado cerca de un año hasta que, a partir de febrero de 1994, se contrató para la gerencia del proyecto a la compañía Consultores Civiles e Hidráulicos.

Ahora, los problemas más preocupantes son los de titulación de tierras, saneamiento básico y los socioeconómicos.

Hasta hoy no existe claridad acerca de la propiedad de los predios, pues la mayoría de las familias que los habitan no poseen escrituras. Algunos pertenecen a particulares y otros al municipio. En la actualidad, Codechocó tiene congelados los terrenos, lo que implica que allí no se pueden hacer mejoras en vivienda, ni negocios con las propiedades.

Los ocupantes se niegan a entregar sus lotes, tienen miedo de quedarse a la deriva. Tampoco quieren ser reubicados pues, para ellos, la cercanía al río y a la quebrada es fundamental en sus prácticas cotidianas.

En lo referente a sanidad ambiental, las cifras registran que sólo el 20 por ciento de las viviendas posee inodoro o letrina. El 80 por ciento arroja las excretas directamente a la quebrada. Un porcentaje similar al del número de personas que arroja sus basuras a la quebrada.

La inversión total del proyecto, hasta febrero de 1995, fue de cerca de mil millones de pesos. Se calcula que el Plan de Mejoramiento de las Quebradas exigirá una inversión de 11 mil millones de pesos.

Escoba en mano El problema de las basuras es tan crítico y desesperante que cerca de 150 jóvenes menores de 18 años decidieron reunirse para limpiar a Quibdó.

Con una motobomba, noventa escobas, cuarenta cepillos y doce pares de guantes, los muchachos se tomaron hace poco, durante un fin de semana, la Plaza de Mercado para limpiarla y recoger los desechos de comida y pescado que diariamente se acumulan dentro y fuera del sitio.

La parte trasera de la plaza queda a pocos metros de uno de los lugares de embarque y desembarque de las canoas con plátano y madera en el río Atrato. En época de verano la nube de moscos y zancudos no deja caminar, hablar ni abrir los ojos a quienes permanecen allí, llegan o parten de Quibdó por este sitio.

La tarea de educación será larga, por eso los organizadores, liderados por el grupo Educadores Ecológicos (Edeco), le donaron a la plaza tres tanques grandes para recoger agua lluvia y de esta forma permitir que las señoras que trabajan en el mercado dejen de utilizar el agua contaminada del río. Además les entregaron bolsas de basura, escobas y cepillos.

Edeco se conformó hace dos meses por iniciativa de estudiantes de varios colegios de la capital chocoana. Tienen proyectado viajar en los próximos días a Bogotá para conseguir, con la Embajada Japonesa, un camión recolector de basuras para donarlo al municipio. Según sus fundadores, la idea es que para este mes su número de integrantes pase de 150 a cinco mil.

Las campañas de limpieza continuarán en sitios como el Parque Manuel Mosquera Garcés, el Malecón o puerto a orillas del Atrato, el sector comercial de La Alameda y el barrio Kennedy.

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