EL RESGUARDO SE VOLVIÓ UN URABÁ

EL RESGUARDO SE VOLVIÓ UN URABÁ

Ya cayó el primero, sigue Saúl Baltazar. Tienes una semana para irte o te mueres, prepárate. Guillermo Carmona (cacique anterior), Rosembert Clemente y los demás de la Junta Central , dice una de las sentencias, a las cuales ya se acostumbraron los zenúes.

11 de junio 1996 , 12:00 a. m.

Mirando las tres cruces que aparecen en la parte de abajo del anónimo, el cacique mayor Rosembert Clemente recuerda que de los 10 miembros de la directiva del resguardo de San Andrés de Sotavento han sido asesinados el secretario Alejandro Teherán Teherán y el alguacil Mayor José Nisperuza.

Es por eso que los zenúes en Córdoba y Sucre clamaron al Gobierno que garantice su seguridad y autonomía durante una reunión que sostuvieron la semana pasada miembros de la comunidad indígena y autoridades nacionales.

En el encuentro se tomaron algunas medidas tendientes a superar los hechos violentos en contra de la comunidad indígena.

En la última masacre, ocurrida el martes pasado, murieron cuatro líderes juveniles. En El Martillo fueron asesinados los hermanos Dagoberto y Julio Santero, de 25 y 24 años, respectivamente; Ilesio De la Cruz, de 22, y Carlos Solano, de 27.

En la reunión, los directivos del Cabildo Mayor Indígena y los pobladores de la comunidad de El Martillo, en San Antonio de los Palmitos (Sucre), pidieron que se garantice la autonomía y seguridad del resguardo.

Para gestionar la adquisición de tierras para el saneamiento del resguardo indígena de San Andrés de Sotavento (Córdoba), donde se concentra la comunidad Zenú, se realizarán reuniones interinstitucionales en Bogotá.

Por otro lado, la Fiscalía General de la Nación iniciará investigaciones para dar con los responsables de los asesinatos y se reunirá la Comisión de Conciliación Nacional para crear la comisión en los departamentos de Córdoba y Sucre.

Esta comisión estará coordinada por sus gobernadores y los alcaldes de Purísima, Chimá, Chinú, Ciénaga de Oro, Momil y San Andrés de Sotavento (Córdoba). San Antonio de los Palmitos, Sampués, Sincelejo, Tolú y Toluviejo (Sucre), que conforman el Resguardo de San Andrés de Sotavento.

El Gobierno prometió que mediante un plan inmediato de seguridad que se estudiará hoy, se garantizará la vida de los directivos del Cabildo Mayor y en especial del cacique mayor Rosembert Clemente, quien reveló que después de las últimas amenazas de muerte y tras el asesinato de Teherán, no se atreve a visitar la casa indígena de San Andrés de Sotavento, en donde se encuentran sus oficinas.

El Cacique aseguró que los violentos han convertido al reguardo en un Urabá. En la zona del cabildo no mueren ni blancos ni ricos ni los políticos, solo mueren los indios .

Ya no hay seguridad ni en los hogares indígenas porque de sus viviendas son sacados para ser asesinados. Las amenazas de muerte han llegado hasta los líderes de las comunidades de los cabildos menores. Hay dueños de fincas y dirigentes políticos interesados en acabar con la vida de los indígenas .

Clemente pidió autonomía para que los cabildos menores puedan retener a las personas extrañas en el área del resguardo.

Por su parte, Jorge Correa Alarcón, jefe de la Oficina de Asuntos Indígenas de Córdoba, dijo que la paz es un clamor del pueblo Zenú y la autonomía de su territorio y el saneamiento del Resguardo son un compromiso del Estado. Por eso, esperan que les devlvan el Resguardo, tal como les fue entregado por la corona española en 1773, porque es un documento histórico que le da pleno derecho a los indígenas .

Cadena de muertes Según el Cabildo Mayor y la Oficina para Asuntos Indígenas en Córdoba, 50 indígenas han sido asesinados por pistoleros en los últimos 36 años. Por estos hechos no hay detenidos.

La última masacre fue la de El Martillo, en donde murieron cuatro líderes indígenas juveniles. En mayo pasado fue muerto Manuel Beltrán, líder y dirigente de la comunidad de Costa Rica, también en San Andrés de Sotavento.

Otros dirigentes indígenas del resguardo Zenú de San Andrés asesinados en las últimas semanas son Jorge Emiro Polo Talaigua, de 20 años, y Robinson de Jesús Flórez Talaigua, de 24 años, de la comunidad de Villanueva muertos a bala el 16 de abril en Tuchín y Alejandro Teherán, secretario del Cabildo Mayor, asesinado el 25 de mayo.

Entre los líderes de la comunidad asesinados en los últimos dos años se encuentra el Cacique Mayor Héctor Malo; el secretario de la Organización Nacional de Indígenas de Colombia (ONIC), Porfirio Ayala; el miembro de la Comisión de Ordenamiento Territorial, Luis Arturo Lucas y el empleado del Cabildo Mayor César Meza.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.