OJO POR OJO

Patricia Cardoso estaba en Bogotá visitando a sus padres. Era una tarde fría cuando sonó el teléfono. Su esposo Reneau, un profesor de primaria experto en enseñanza de computadores, le leyó una carta en la que le anunciaba que su película El reino de los cielos había sido la ganadora de un scar otorgado por la Academia Universitaria de Artes y Ciencias Cinematográficas.

08 de junio 1996 , 12:00 a. m.

No lo podía creer. Y des pués de colgar volvió a recordar la voz de su abuela en su memoria.

La historia de la película está basada en un hecho real que ocurrió en 1926 en Málaga, Santander. Mi abuelo fue el primer médico que operó las cataratas en Colombia. Y la hizo en el comedor de su casa. Le tocó importar todo el equipo de Alemania. Su paciente era el aguador del pueblo, el que llevaba el agua.

Era un hombre que estuvo ciego durante cincuenta años de su vida. La ceguera le permitió desarrollar la percepción del tacto y del oído.

Cuando recupera la vista lo primero que dijo cuando abrió los ojos fue: Es como estar en los cielos! . El anciano no tenía sentido del equilibrio ni pro fundidad de campo. Me acuer do de una anécdota: Cuando el hombre pierde la visión las mujeres usaban vestidos largos y cuando la recupera las faldas le permitían ver muslos. El intentaba agarrarlas pero no podía. A pesar de que continuamente se caía, era feliz viendo piernas .

De esta historia relatada por su abuela nace la idea para su película. Una historia que es cuchaba Patricia cuando era pequeña. Y la fue guardando en su recuerdo para después visualizarla en imágenes en movimiento. Escribe el guión y muchas cosas que cree que fueron inventadas resultaron siendo verdad. Lechuga films , su productora, contrató a Humberto Dorado (el médico), a Florina Lemaitre (esposa) y a Miraballes (el ciego Bernabé) para encarnar el momento en que un hombre después de contemplar el mundo con sus propios ojos llega a pregun tarse: Quién dijo que para ver se necesitan los ojos? .

Clásica pregunta de un romántico de su ceguera.

El reino de los cielos, una pe lícula sincera que refleja el interés principal de su realizadora: mostrar la sensibilidad de la cultura popular, fue la ganadora del scar en la categoría dra mática. Fue mandada en la úl tima semana de marzo y la di fusión ya la tiene garantizada en los Estados Unidos por un canal de T.V. Cable.

Aventuras de una antropóloga Patricia Cardoso es una mu jer joven. Parece estar detenida en el tiempo. Parece no creer en el scar que se acaba de ganar. Parece no querer verse mañana caminando por un gran salón en Beverly Hills. Parece ser lo que hace. Y todo lo que parece ser lo es.

Para Patricia todo empezó cuando tenía ocho años o tal vez antes. Fue dejando pasar su niñez en su cuarto propio entre pinceles, témperas y ho jas, entre lápices, crayolas y papeles. Estampaba allí sus sueños de aventura. Aventura que por niña no podía empren der.

Y la voz de su abuela se le iba colando por los oídos y llegaba directo a su memoria cuando hacía referencia a su abuelo. Así fue transcurriendo la vida para Patricia hasta cuando ingresa a la Universidad de Los Andes.

Estudia Antropología y por fin conoce la aventura. Se especializa en arqueología y tiene la oportunidad de viajar.

Conoce Nariño, Santander, Ciu dad Perdida y esto le permite alimentar sus pupilas con otros paisajes, otras texturas, otros seres que le dan vida a su imaginación.

Cuando terminé de estudiar, supe que ésta era una carrera muy técnica. El trabajo era rutinario, práctico y en lo personal me ofrecía muy poco espacio para mi creatividad. Yo quería hacer algo de la antropología pero que fuera asequible. Por esta razón escribí la tesis en tercera persona , afirma.

A partir de este momento una nueva aventura comienza a insinuarse en el horizonte de Patricia. Ingresa a la larga lista de desempleados. Nadie la quería contratar. Entra a la facultad de Comunicación Social de la Universidad Javeriana como profesora de Antropología y esta aventura es efímera. Conoce al profesor lvaro Chávez y la nombra como asistente del Patrimonio Cultural.

Por fin la aventura se le ex tiende sin remedio. Se presenta a concurso para una beca de la Comisión Fulbright. Marcela García, la representante del servicio de becas recuerda: Se presentaron aproximadamente cien personas y fue seleccio nada por sus méritos. Ella siempre se destacó por ser una persona brillante. Con Patricia Cardoso, la Comisión Fulbright abrió sus puertas para el cine por primera vez. Ni siquiera estaba contemplada la posibilidad de becas para fotografía. Después de ella viajaron William Núñez, un filósofo de la Universidad Nacional que estudió cine en Atenas (Ohio) y realizó una película en blanco y negro lla mada Rosa, rosalito. Pedro Cote viajó a Nueva York con una beca para especializarse en fotografía .

Patricia Cardoso llegó a Los ngeles a estudiar cine. Los primeros días fueron difíciles.

Ella recuerda que hablaba poco inglés. Pero el idioma no era un problema tan grave como sí lo era mi falta de expe riencia en cine, sobre todo en el desconocimiento que tenía de la parte técnica. No se puede imaginar el pánico que me dio el estar en contacto con las máquinas de cine. Me sentí intimidada, insegura .

La beca duró dos años. Patricia estaba desesperada. Quería trabajar. Y se da cuenta de la existencia del Sundance Insti tut. Se estaba acabando la dé cada de los ochenta.

Comencé a mandar cartas y hojas de vida cada mes hasta que me llamaron. Querían que yo coordinara el programa de cine para América latina, pro mover proyectos en Brasil y México, que organizara talleres de guión y conferencias con productores. Al director del Sundance Institut Robert Re dford, lo conocí durante el Fes tival de Cine Latino que organiza este Instituto. Y lo conocí después de un año de estar trabajando allí. Un día me llamó y estuvimos almorzando en Nueva York. Le ha parecido muy buena la labor que he estado desempeñando durante estos cinco años .

Su experiencia en el cine le viene de ser espectadora. Vicio que cultivó cuando era habi tante fiel de cine-clubes en los fríos atardeceres bogotanos, cuando las compartía con sus amigos de facultad en las salas oscuras. En esa época ser di rectora de cine era algo muy lejano. No tanto como cuando trabajó como asistente de Terry Sanders, un documentalista que obtuvo el scar universitario el año pa sado en el género documental.

Pero Patricia Cardoso, des pués de recibir mañana la estatuilla no se pondrá a descansar. Ya está investigando sobre el fenómeno de José Gregorio Hernández y está escribiendo el guión de una película sobre las aventuras cotidianas de una mujer en Los ngeles.

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