DOCTORA CORAZÓN VIDA TORMENTOSA

DOCTORA CORAZÓN VIDA TORMENTOSA

Estimada Magnolia de Duque, mi relación matrimonial se ha deteriorado tanto que mi esposo y yo solo nos dirigimos la palabra para discutir y cada discusión termina en una batalla campal de reproches y desacuerdos. Sin duda llevamos una vida de perros y gatos y no es que haya dejado de amarlo, pero son tantas las cosas que me sacan de quicio, que exploto a la primera oportunidad, y él no se queda atrás, por supuesto. Me parece que se propone hacer todo lo que más me molesta, cada vez llega más tarde, ni se entera de los pequeños arreglos que hay que hacer en casa y es tan poco, pero tan poco cariñoso, que hasta creo que no me ama ni nunca me amó. Esta situación es desesperante, será que la única solución es el divorcio, o podré hacer algo para salvar mi matrimonio?

10 de junio 1996 , 12:00 a.m.

Esperanza: sin duda es saludable para la pareja tener una que otra discusión, porque es una manera de sacar a flote todas las inconformidades y resentimientos, ya que por mucho amor que se tenga siempre habrán defectivos que no se terminan de digerir. Sin embargo, reñir por todo y levantar batallas campales, como dice usted, hasta en la más mínima conversación, definitivamente es una señal inequívoca de deterioro en lo que a la relación de pareja se refiere.

Yo no diría que el divorcio sea una solución en estos casos, sencillamente porque por más que se quiera encontrar la pareja perfecta, sin el mínimo defecto, es un poco difícil lograrlo y como dicen, es mejor lo conocido... Por tanto lo más sensato es tratar de reconstruir con amor y perdón por parte de los dos, lo que por cansancio, fatiga y falta de estímulo han derrumbado poco a poco. Y es que las parejas se pelean casi siempre por cuestiones de dinero, comentarios hirientes, obligaciones domésticas y poco entendimiento en sus relaciones sexuales.

Después de tantas discusiones sabrá perfectamente qué es lo que a él más le enfada, al igual que él tendrá bien en claro qué es lo que a usted le mortifica. No trate de arreglar solita la situación. propóngale de muy buena manera iniciar una nueva relación porque la que llevan no vale la pena salvarla. hagan una lista de todo lo que les molesta el uno del otro y propóngase cambiar hasta donde les sea posible esos malos hábitos y caprichos que mortifican a su pareja, con buena voluntad y un poco de amor, es posible hacerlo, pero por favor acepten lo que en realidad no se puede cambiar por cuestión de carácter.

Para llevar una buena relación de pareja es muy, pero muy importante, aceptar los defectos del otro y no abusar de su paciencia. Si por ejemplo usted sabe que a él le molesta sobremanera que lo recrimine por cualquier cosa cuando llega cansado del trabajo, muérdase la lengua y déjelo descansar. Si él no se da por enterado que usted necesita que de vez en cuando la invite a salir, pues decídase a tener su grupo de amigas, a inscribirse a un gimnasio a ir sola al cine, a ser una mujer independiente y no una amargada esperando una cita que no llegará, claro que le aseguro que si usted empieza a salir por su cuente, él no tardará en invitarla como todo un galán.

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