PALMAS Y DECOMISOS

PALMAS Y DECOMISOS

A propósito del Domingo de Ramos, se pudo advertir que en no pocas localidades colombianas las gentes hicieron caso omiso de las advertencias no solo del Ministerio del Medio Ambiente sino de la Arquidiócesis de Bogotá, para que se abstuvieran de utilizar los ramos confeccionados con hojas de la Palma de Cera, que es por cierto el árbol nacional, proclamado oficialmente. Las políticas sobre preservación del medio ambiente aconsejan sustituir esa costumbre, por el uso de otros elementos menos destructores de la naturaleza. La naturaleza, según lo expresó Monseñor Rubiano Sáenz, debe ser respetada como obra de Dios.

11 de abril 1995 , 12:00 a.m.

Pero los ramos de la Palma de Cera proliferaron por todas partes, y no se contó siquiera con la cooperación de las gentes en el sentido de no adquirirlos. Se patentizó de esta manera una nueva empresa destructora del ambiente.

Tan solo en Cali, muy oportuna y justificadamente, la Policía Metropolitana procedió a decomisar, en la Galería del Barrio Santa Helena, más de treinta bultos de hoja de nuestra palma nacional destinados a la fabricación de ramos. Se ha sentado un buen precedente, que sin duda debe aplicarse en próximas oportunidades, porque las prescripciones en defensa del medio ambiente están para cumplirse.

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