EN VÍA DE RECUPERACIÓN LAS RELACIONES CON EU

EN VÍA DE RECUPERACIÓN LAS RELACIONES CON EU

El ruido que produce un debate político degradado, no deja ver algunas dimensiones positivas en el difícil terreno de las relaciones con los Estados Unidos.

10 de abril 1995 , 12:00 a.m.

En primer lugar, hay que señalar que la certificación por interés nacional no dio lugar a una situación como la que sufrió México por allá en 1985 cuando el senador Helms hizo correr sangre . Se esperaba algo parecido durante el plazo que tenía el Congreso y nada pasó. La certificación se mantuvo.

Se había anunciado también con pitos y tambores para felicidad de los detractores del Presidente y de sus ministros y colaboradores que el 5 de abril Colombia y el gobierno quedarían apabullados. Hasta la revista Semana, normalmente tan acertada en sus previsiones y en sus confidenciales, cayó en la trampa de los rumores que iban y venían entre Washington y Bogotá. Pero todo transcurrió sin que la truculencia anunciada se materializara. El senador Helms no cayó en la trampa de repetir los chismes, los rumores y las interpretaciones que se tejían malévolamente en torno de fotografías, casetes y videos.

Parece que el senador Helms ya tiene bien aprendida la lección que nosotros acabamos de recibir, o sea, la de no darles a estas supuestas pruebas el significado que tienen a primera vista. Las apariencias engañan. Para eso están los jueces y para eso se ha inventado un sistema probatorio que es el que permite verificar el real significado de las apariencias.

La legislación que acaba de introducir el senador Helms responde a claros propósitos de política doméstica. Como lo sabe todo el mundo, la campaña presidencial norteamericana ya está en marcha. Y un tema fundamental será el de la ley, el orden y la violencia. Y la droga es mirada como la causante del desorden y de la violencia. El presidente Clinton será duramente atacado por su desempeño frente a la lucha contra la droga.

El embajador Frechette, el propio 5 de abril, expresó la admiración del gobierno norteamericano por lo que la administración Samper venía haciendo en la lucha contra la droga. Importante simultaneidad! Y en conferencia que dictó en el Centro de Estudios Colombianos, dos días después reiteró lo que tantas veces han dicho los gobiernos de Colombia con respecto a las relaciones entre nuestros dos países, que el problema de la droga es sólo un aspecto de nuestras relaciones , que lo importante es que nos acerquemos al siglo XXI como socios y amigos ante los innumerables intereses que nos confrontan, nos desafían y, finalmente, nos unen.

El presidente Samper fue claro en señalar la dimensión positiva de lo que ha ocurrido al tiempo que rechazó un ultimátum que no es del Congreso ni del gobierno norteamericanos. Por lo menos no todavía. En su declaración de la noche del 5 de abril, el presidente Samper introdujo así su análisis de la situación: estoy convencido dijo de que los términos de relación entre los Estados Unidos y Colombia, después del debate de hoy, han salido fortalecidos .

Ojalá este mensaje sea entendido en todo su significado. Hay, pues, una recuperación y hay una oportunidad para que gobierno, sector privado, medios de comunicación, académicos, se propongan avanzar en la línea de reconstruir la confianza que siempre alimentó las relaciones entre estas dos naciones amigas y para fortalecer los viejos vínculos que nos han unido. Nada aconseja debilitarlos.

Tenemos intereses mutuos que van más allá de las cuestiones referentes al problema de la droga. Y este problema solamente lo podemos confrontar si sabemos cooperar y si estamos dispuestos a entender las dificultades que tanto el uno como el otro tienen que superar en esta lucha. La defensa de los Derechos Humanos, la protección del medio ambiente, el fortalecimiento de la gobernabilidad democrática, la lucha contra la corrupción, y la promoción de los intereses comerciales y de la inversión extranjera, la gobernabilidad de la ONU y la OEA, constituyen temas prioritarios de una agenda común.

La oportunidad está ahí. Debemos concertarnos para aprovecharla. Y debemos, también, estar vigilantes para que los factores que perturbaron esa relación durante el último año no resurjan.

El canciller Rodrigo Pardo, ejemplo de equilibrio e inteligencia, tiene la batuta. En nombre del presidente Samper, él es la voz cantante en las relaciones con los Estados Unidos.

Reconforta saber que el presidente Samper ha superado, otra vez y con fortuna, este segundo atentado para asesinarlo, en este caso, moralmente. Y sabemos que ello es peor que el asesinato físico.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.