CIENTÍFICOS DESARROLLAN AHORA RATONES SIN CABEZA

CIENTÍFICOS DESARROLLAN AHORA RATONES SIN CABEZA

Los genetistas atacan de nuevo. Tras haber fabricado primero moscas bisexuales, y luego moscas con hasta catorce ojos repartidos por todo el cuerpo, ahora, ni cortos ni perezosos, han conseguido engendrar ratones a los que les falta la cabeza.

10 de abril 1995 , 12:00 a.m.

El terrorífico experimento, realizado por un equipo de investigadores de la Universidad de Texas, ha demostrado que un gen conocido como Lim1 controla el desarrollo de la cabeza en estos animales, y posiblemente en todos los mamíferos.

Los científicos, que acaban de publicar los resultados de su trabajo en la revista Nature, utilizaron los trucos de la ingeniería genética para desactivar la función de Lim1 en los embriones de los ratones.

Como consecuencia de esta manipulación, los roedores nacieron con cola, tronco, patas e incluso orejas. Hasta ahí eran totalmente normales. Pero la desactivación de este gen de la cabeza , superando las expectativas de los propios científicos, actuó como una guillotina biológica sobre estas pobres criaturas, que nacieron con un muñón donde deberían de haberse desarrollado los ojos y el hocico.

Nuestros resultado demuestran que Lim1 es un factor esencial para el desarrollo de la cabeza en los ratones , han concluido los investigadores de la Universidad de Texas en Nature.

El experimento también tiene un valor importante para los científicos que estudian la evolución de las especies, ya que aporta una explicación científica para comprender una de las características que distingue a los animales vertebrados: el hecho de que sus cabezas no son meras extensiones de la espina dorsal, sino partes separadas del resto del cuerpo.

Tras haber desactivado la función del gen Lim1 , los ratones nacieron sin cabeza, pero su espina dorsal se desarrolló de una forma normal. Esto demuestra que en los animales vertebrados un gen controla el desarrollo de la cabeza, y que por eso en su caso esta parte del cuerpo no es una mera extensión de la espina dorsal.

Según ha explicado el científico Eddy De Robertis en un artículo de opinión sobre este experimento también publicado en Nature, los ratones nacieron sólo con la parte posterior del cerebro, pero carecían de la parte media y frontal de este órgano.

Los anatomistas siempre han considerado que la división entre la parte media y la parte posterior del cerebro delimita la frontera entre lo que es el cerebro y lo que es el tronco del cuerpo. El experimento ha confirmado que esta división es correcta, ya que los ratones nacieron con el tronco completo, pero sin cabeza , ha concluido este investigador.

De cualquier forma, ante un experimento científico de esta naturaleza, es inevitable echarse a temblar al considerar la posibilidad de que en un futuro se puedan realizar experimentos similares con seres humanos.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.