CUBA Y CHILE, JUNTOS OTRA VEZ

CUBA Y CHILE, JUNTOS OTRA VEZ

No fue una sorpresa el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Chile, formalmente anunciado en los dos países el viernes pasado por la tarde. No solo porque las negociaciones en ese sentido se habían filtrado a la prensa a fines del año pasado, sino porque sus relaciones económicas transcurrían normalmente, sobre todo a partir de 1990, cuando la democracia volvió a Chile.

09 de abril 1995 , 12:00 a. m.

El primer paso concreto en dirección al nuevo estado de las relaciones lo dio el anterior gobernante Patricio Aylwin. En julio de 1991, después de entrevistarse con Fidel Castro, los dos líderes acordaron reanudar los vínculos consulares y, según ha revelado la prensa local, a fines de enero de 1994 estuvieron a punto de reanudar totalmente las relaciones. Como ya estaba por asumir Eduardo Frei, se dejó a su gobierno la decisión definitiva.

Las relaciones se interrumpieron a raíz del golpe militar de 1973, y fue la isla uno de los lugares a donde muchos chilenos partieron al exilio. Durante el gobierno de la Unidad Popular, de Salvador Allende, fueron tan estrechas que Castro realizó una larga visita alrededor de un mes a este país, recorriéndolo de norte a sur y despertando las iras de la derecha y los militares, que consideraron ofensiva tan larga estadía.

El nuevo restablecimiento de vínculos diplomáticos se inscribe en la reinserción internacional de Chile, que actualmente actualmente tiene plenas relaciones con todos los países suramericanos a excepción de Bolivia, país con el cual son consulares a raíz de las diferencias territoriales.

Economía y salud El fortalecimiento del intercambio comercial entre los dos países, así como el de las inversiones, son otras razones de fondo para el restablecimiento de las relaciones, según lo expresó el propio ministro de Relaciones Exteriores, José Miguel Insulza, al dar a conocer la noticia. Se le dará impulso y estabilidad a las actividades económicas , dijo.

Chile, con un mercado interno pequeño, de apenas 13 millones de habitantes, continúa avanzando en su carrera de abrir y consolidar nuevos mercados. El intercambio con Cuba es de 15 millones de dólares, de los cuales 14,8 millones corresponde a exportaciones chilenas.

Según la Dirección de Planificación de la Cancillería, en los últimos años se ha mantenido un flujo de inversiones privadas chilenas hacia la isla, de cincuenta millones de dólares anuales, que han ido a parar a la explotación de cítricos, a la hotelería, a la explotación de algas marinas, fabricación de calzado y otras industrias. El chileno que mayores inversiones tiene en Cuba es el empresario de armas Carlos Cardoen, quien actualmente enfrenta una demanda del gobierno de Estados Unidos por supuestas ilegalidades cometidas en la exportación de elementos explosivos para su negocio armamentista.

Otro rubro de las relaciones comerciales tuvo su boom hace un par de años, cuando numerosos chilenos informados de los avances de la ciencia médica en Cuba comenzaron a viajar para someterse a diversos tratamientos que les resultaban efectivos y menos costosos.

Un hijo pequeño del presidente de la derechista Renovación Nacional, Andrés Allamand, fue tratado en ese país por un problema neurológico. Por ello el dirigente, al conocer la noticia, emitió una opinión personal favorable, aunque su partido se opone a ella.

Las agencias de viajes, por su parte, iniciaron la oferta de planes económicos a Varadero, y los viajes a Cuba se incrementaron considerablemente. La Cancillería informó que 15 mil chilenos la han visitado en los últimos años. Hasta deportistas han viajado a entrenar a la Isla.

La oposición y EE.UU.

Como era previsible, a la oposición no le cayó bien la noticia. El secretario general de la pinochetista Unión Demócrata Independiente (UDI) la calificó de francamente lamentable y reveladora de un espíritu inadecuado que existe hoy en la autoridad para tomar decisiones .

El otro partido de derecha, Renovación Nacional, dijo que antes Castro debía dar señales en materia de respeto por los derechos humanos y avances en la democratización .

Ambos consideran que no era necesario, si las relaciones económicas se mantenían adecuadamente.

Los comunistas se alegraron. Igual que el Partido Socialista, el partido por la Democracia y el Partido Radical Social Demócrata, miembros los tres del oficialismo. La Democracia Cristiana, el partido del Presidente, había señalado reparos similares a los de RN, pero se argumentaba que habiendo restablecido relaciones con Corea del Norte, no había motivos para no hacerlo con Cuba. Ese fue, además, un argumento que esgrimió el canciller Insulza el día del anuncio.

A lo que no quiso referirse fue a las posibles consecuencias que pudieran surgir en las relaciones con Estados Unidos, país con el cual comenzarán en firme las conversaciones para el ingreso de Chile al TLC. No quiero comentar nada respecto a las relaciones con terceros países , dijo.

La prensa publicó ayer sábado un cable fechado en Dallas, en el que el presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, asegura que mantendrá el embargo con Cuba.

El ministro Insulza, del Partido Socialista, aseguró también que no existían circunstancias especiales para tomar la decisión en estos momentos. Pero los más suspicaces afirman que la medida contribuirá a restaurar las alicaídas relaciones entre el presidente Eduardo Frei y el sector de izquierda de la Concertación.

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