UN SIMPLE ABOGADO PONE CONTRA LAS CUERDAS AL IMPERIO MURDOCH

UN SIMPLE ABOGADO PONE CONTRA LAS CUERDAS AL IMPERIO MURDOCH

Hasta ahora, Rupert Murdoch jamás había enfrentado un problema que no pudiera solucionar.

07 de abril 1995 , 12:00 a.m.

Cuando el magnate internacional de prensa compró las primeras estaciones de televisión en Estados Unidos para su red Fox en 1985, se estrelló contra una ley que prohibía que los extranjeros controlaran licencias de transmisión radial o televisiva. No fue problema para Murdoch. El magnate australiano adoptó la nacionalidad estadounidense y siempre se las ingenió para que las reglas que regían la actividad de las cadenas de televisión no afectaran a Fox.

El año pasado, la cadena NBC, una de sus rivales, volvió a la carga contra Fox asegurando que el grupo de Murdoch aún burlaba las reglas que prohíben el control por parte de extranjeros. Pero las objeciones de NBC se desvanecieron cuando Murdoch accedió a darle espacio en su servicio satelital Star Television en Asia.

Sin embargo, es posible que el multimillonario haya encontrado a un rival digno en David Honig, un abogado especialista en derecho civil. Trabaja sólo en su apartamento de Washington, con gastos limitados y una sola línea de teléfono.

Incursión hacia América Latina Pero Honig, en representación de la Asociación Nacional de Progreso para las Personas de Color(NAACP), que busca que haya una mayor cantidad de estaciones de televisión que pertenezcan a grupos minoritarios, ha descubierto documentos que en cualquier momento podrían llevar de una vez por todas a una decisión de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) sobre el control extranjero.

Si el gobierno va contra Murdoch, será un frenazo humillante a su ambicioso objetivo de construir la primer compañía del mundo de medios de comunicación del siglo XXI, con televisión, satélite, propiedades on-line y editorial del planeta.

Con sexo, crimen y deportes, Fox ya ha transformado el mundo de la televisión de EE.UU. y ahora está dispuesto a convertirse en un proveedor crucial de programación para el imperio mundial de Murdoch.

En América Latina, el Canal Fox, una cadena de cable, ya llega a un total de 3,8 millones de familias en 18 países, con programación en español, portugués e inglés. En sus 24 horas diarias de emisión, incluye películas y series estadounidenses dobladas, programas para niños y transmisiones especiales. Además, Fox tiene firmado un convenio en sociedad con Televisa de México para coproducir telenovelas.

Honig trabajaba como voluntario cuando, hace dos años, descubrió a través de una serie de documentos depositados ante la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) que News Corp., el consorcio australiano de Murdoch, era propietario del 99% del capital de Fox.

A Honig le pareció que Murdoch había engañado a otro organismo estadounidense, la FCC, que supervisa a la radio y la televisión, respecto al verdadero propietario de las estaciones Fox.

Capital o acciones En documentación presentada en 1985 ante la FCC, a Murdoch se le había ocurrido una fórmula ingeniosa: declaró que él y Barry Diller, entonces presidente del directorio del estudio Fox, eran propietarios del 76% del capital social con derecho a voto y que News Corp. era propietaria indirecta de sólo el 24% restante, pero bajo la forma de las acciones ordinarias de todas las demás estaciones.

Las normas sobre la propiedad de extranjeros de la FCC, que datan del temor originado durante la Primera Guerra Mundial de que los enemigos controlaran las ondas radiales, prohíben a los extranjeros controlar más del 25% del capital social de una licencia de radio o televisión. Lo que se debate ahora es si el capital social significa las acciones o el control de los votos.

Un posible resultado de la controversia es que la FCC podría ordenar que Murdoch reestructure la propiedad de las estaciones Fox, una medida compleja que le costaría una fortuna en impuestos por plusvalías. Algunos estimados oscilan de decenas de millones de dólares hasta US$500 millones.

Una caza de brujas Murdoch sostiene que ha sido franco desde el principio en cuanto a la compleja estructura de propiedad de las seis estaciones Fox originales, la piedra angular de la red. Lo dijimos aquí, lo dijimos una docena de veces, y o su gente no sabe leer, no comprende inglés o una maldita instrucción, o aquí hay una caza de brujas , dijo con irritación a los abogados de la FCC en una declaración jurada tomada a principios de año.

De hecho, algunos ejecutivos del sector dicen que el problema no es la franqueza de Murdoch, sino la falta de escrutinio de la propia FCC.

Chase Carey, presidente del directorio de Fox Television, dice que no espera que ningún nuevo problema impositivo sea de importancia material para los enormes resultados de News Corp. Al preguntársele a cuánto ascendería el impuesto a las plusvalías que enfrentaría Fox, una portavoz dice: El efecto que podría tener una medida de la FCC, de haberla, es una especulación total .

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.