Discreto universo de jugadores

Discreto universo de jugadores

¿Tiene Colombia maravillosos jugadores a los que Jorge Luis Pinto no supo ensamblar? ¿Toda la culpa de los últimos pobres resultados fue del entrenador? ¿Cuál es la responsabilidad de la dirigencia? ¿Cuántos goles falló Bedoya? ¿Cuántas tardes malas tuvo Jesurún?

23 de septiembre 2008 , 12:00 a.m.

Nunca nadie admitirá que sus futbolistas son malos. Antes se demonizará al técnico, a los directivos, a los árbitros, a la Fifa, a la prensa… Decir “nuestros jugadores son incapaces” equivale a declarar “nosotros somos malos”. Nadie lo hará. Sin embargo, más allá de Pinto y sus cuestionados métodos, sería bueno echar una mirada al universo de jugadores entre los cuales se puede escoger.

Desde afuera, asépticamente, vemos un material discreto. No es un momento esplendoroso en materia de figuras. Además de los 10 puntos en la tabla, Pinto deja el hallazgo de un arquero como Julio (aunque veterano ya) y poquísimo más. De la línea de meta hacia delante se advierte una ristra de zagueros centrales (algunos interesantes, ninguno con aires de mariscal) y un ejército de operarios de la media cancha que están más para la maza que para el cincel.

La zona creativa está acéfala (Giovanny Hernández, Macnelly Torres, David Ferreira, Chitiva no han dado la medida internacional) y, adelante, Rentería, Falcao, Rodallega y Dayro Moreno son importantes apariciones, aunque ninguno muestra dotes de artillero. No hay un goleador insaciable.

Que no esté Bustos para los tiros libres ya es un contratiempo. Eso refleja el escaso poder de fuego.

En los 18 días que restan para la terrible doble jornada ante Paraguay y Brasil, Eduardo Lara no tendrá mucho más margen de elección. Es lo que hay.

Con un planteo más audaz y una inyección de optimismo, podría crecer el volumen de juego. Pero, ¿cuánto puede hacer Lara en los seis o siete entrenamientos que compartirá con los futbolistas? El conductor “encargado” anunció como factibles los retornos de Yepes y Córdoba. Deducción: ve un equipo de mudos, busca líderes. Mas, ¿cuánto pueden incidir en el juego dos zagueros? Tampoco es una situación apocalíptica. Se puede pelear con lo que hay si la orquesta está afinada, pero sucede que no hay tiempo de ensayar. Y toca un director nuevo. Colombia no tiene menos jugadores que Bolivia, Perú y Venezuela, desde luego, pero ¿tiene más que Chile, Ecuador, Uruguay…? Humm… Tal vez debería replantearse el método formativo: se trabaja en juveniles, pero, ¿cómo se trabaja? ¿Qué se busca? ¿Por qué no aparecen delanteros y armadores…? ¿Dónde están los habilidosos, los talentosos…? Sin el individuo desequilibrante es complicado triunfar en el fútbol.

Surgen elementos en Colombia. Y buenos, con técnica y excelente biotipo físico. Sin embargo ninguno reviste en los tres primeros niveles del escalafón: crack, gran jugador, muy bueno. Estos son los que nos llevan a los Mundiales y nos regalan los triunfos inolvidables

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