EL AGUA ESTÁ ASFIXIANDO A CARTAGENA

EL AGUA ESTÁ ASFIXIANDO A CARTAGENA

Cartagena es varias ciudades al tiempo: la colonial, cercada por una muralla de 11 kilómetros; la turística, con magníficas edificaciones, lindas playas y estándar de vida alto; la industrial de Mamonal, y la tugurial, metida en la Ciénaga de la Virgen.

06 de abril 1995 , 12:00 a.m.

Todas enfrentan problemas de degradación sanitaria. Según el neurólogo Jaime Fandiño Franky, cada día dos cerebros de cartageneros se atrofian como consecuencia de la cisticircosis o enfermedad del cerdo, que el científico asocia de manera directa con la situación ambiental de los sectores más necesitados.

La primera ciudad surgió hace casi cinco siglos, la segunda es producto de la vocación turística, la tercera ratifica su condición de puerto, y la cuarta representa la indignidad en que viven 250.000 cartageneros.

Desde su fundación, el 1 de junio de 1533, Cartagena juega papel de importancia entre las ciudades de mayor desempeño comercial, militar, religioso y administrativo de la época.

En la actualidad es un importante destino turístico y se tiene la certeza de que, solucionando su problema ambiental, sería la ciudad más hermosa del mundo.

Comienza el problema Hasta principios del siglo XX la ciudad, de 80.000 habitantes, no iba más allá de su recinto de piedra, pero comenzó a extenderse en nuevas barriadas que se convirtieron en zonas notablemente populosas. El salto poblacional no tuvo correspondencia en una adecuada prestación de los servicios públicos y, debido a la topografía, la gente comenzó a rellenar los cuerpos de agua para edificar, y comenzó la tragedia.

Por décadas, los cartageneros rellenaron hasta taponar los caños y degeneraron el sistema hidráulico natural que permitía el flujo y reflujo de las aguas del mar en la Ciénaga de la Virgen. Hoy la ciénaga es una cloaca en la que se deposita el 60 por ciento de las aguas negras de la ciudad, y los caños están taponados y la vida en ellos es casi nula.

Hasta los años 60 Cartagena no tuvo alcantarillado y el acueducto nunca tuvo una cobertura del 75 por ciento. Hoy, la ciudad pasa de 700.000 habitantes, de los cuales el 35 por ciento habita en condiciones difíciles a la orilla de los caños o metido en la Ciénaga de la Virgen. Como si fuera poco, el Canal del Dique recoge gran parte de las aguas contaminadas del río Magdalena y las deposita en la bahía interna de la ciudad, a la que caen residuos industriales de Mamonal, combustibles de desecho de buques mercantes y aguas negras del alcantarillado sanitario local.

Desde 1937 el congresista Alfonso Romero Aguirre advirtió el drama e impulsó una Ley para sanear los caños, las lagunas y las ciénagas. De ahí surgió el Programa de Saneamiento Ambiental de Cartagena, diseñado desde los años 80 pero solo ejecutado en 1 por ciento.

Para reconstruir el sistema hídrico de los cuerpos de agua, construir un nuevo acueducto, mejorar sustancialmente el alcantarillado y dotarlo de lagunas de oxidación para evitar que las aguas negras sigan cayendo a la ciénaga, los caños y la bahía, se requieren casi 200.000 millones de pesos.

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