Diccionario de un enamorado de la cocina

Diccionario de un enamorado de la cocina

CULTURA Y ENTRETENI MIENTO Lácydes Moreno Blanco dice no tener pretensiones de chef. El autor del nuevo Diccionario de vozes culinarias (vozes con zeta, a la usanza portuguesa) dice que más bien ha sido un viajero “interesado en forma discreta, pero con la sensibilidad abierta a las cosas gratas de la mesa”.

20 de septiembre 2008 , 12:00 a.m.

Es un erudito, un historiador gastronómico de respeto. Estudió filosofía y letras. Ejerció el periodismo. Dirigió el Fígaro de Cartagena, escribió en El Siglo, en Bogotá. Fue cónsul en Tokio y jefe cultural del Ministerio de Relaciones Exteriores. Cultivó siempre la historia, unida a su amor por la gastronomía, que nació “porque las cosas más perdurables en el hombre son sus primeras nociones del gusto, sus primeros descubrimientos del paladar.

No hay ser que no recuerde un detalle de la mesa familiar, un aroma, un fruto, una vianda. A través del tiempo el hombre sigue viajando con los sabores de su infancia. Uno es la mesa familiar, lo que come son memorias”.

Y las memorias de su infancia están en Cartagena, con sus pescados, sus guisos y sus arroces, el enyucado y el platanito en tentación. “Veía a las cocineras de mi tierra, a las 5 de la tarde, preparando el arroz de la noche –recuerda–-. Ya cuando vine a Bogotá (1942), ese recuerdo y esa saudade de sabores fue más profunda, porque la Bogotá de entonces era más limitada”.

Trabajo de toda una vida Moreno conoció una Bogotá que iba hasta la 72. Aprendió a querer el ajiaco, la sobrebarriga con papas chorriadas y el cocido.

Después, entró al servicio exterior y viajó. Salir le abrió los ojos ante las posibilidades gustativas. A la par, compraba libros de cocina. Y también escribió obre los sabores propios, porque “indagar sobre sus elementos no solo da una visión de identidad social, sino que pone presente la riqueza de la producción de un país”. Moreno ha escrito libros como Gastronomía y cerveza, Los sabores del pasado al que se refiere como un cementerio de recetas.

Ahora, presenta el diccionario que comenzó por divertimento. Según él, al pasar de un país a otro los términos variaban, incluso en los libros. Por eso comenzó a hacer ficheros personales. Recogía voces que le eran extrañas y establecía las similitudes y variables entre productos. Un día pensó en sistematizar y ordenarlo todo en una obra que fuera ser útil para estudiantes y aficionados.

Así, nació el diccionario, con muchos americanismos y modismos. Sin dejar de lado la gastronomía universal. Y hace énfasis en que no tiene ambición científica o lexicográfica, más bien “es el fruto del trabajo y la paciencia de un enamorado de la cocina”.

Diccionario de vozes culinarias Lácydes Moreno Blanco U. Externado.

A través del tiempo el hombre sigue viajando con los sabores de su infancia.

Uno es la mesa familiar, lo que come son memorias”.

Lácydes Moreno Blanco, gastrónomo.

La mujer nos transmite la primera noción de gusto.

Es ella quien nos despierta el apetito y ella misma lo consuela”

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.