Después del pánico

Después del pánico

En los últimos días, los ojos de la economía mundial han estado puestos en Wall Street. En solo diez días, el gobierno de Estados Unidos tomó control de dos grandes firmas hipotecarias, Fannie Mae y Freddie Mac, y dejó que el legendario banco de inversión Lehman Brothers fuera a la quiebra. Además, Merryl Lynch –otro ícono del poder financiero– fue comprado por Bank of America, mientras que la suerte de AIG y Washington Mutual, la más grande aseguradora y el más grande banco de ahorro de Estados Unidos, sigue sin definirse.

17 de septiembre 2008 , 12:00 a.m.

Para rematar, la Reserva Federal estadounidense ignoró los clamores del sector financiero en Wall Street para recortar la tasa de interés y la mantuvo en el 2 por ciento. A la caída de 4,42 por ciento del Dow el lunes –la mayor desde los atentados del 11 de septiembre del 2001– se le sumó un dramático sube y baja ayer en un rango de casi 300 puntos. A pesar de que en E.U. los mercados cerraron al alza –1,3 por ciento– las bolsas de valores en Asia y Europa sufrieron caídas y la de Colombia bajó 3,78 puntos. Como decía un analista estadounidense: si la jornada del lunes fue un “huracán categoría 4”, la del martes ya se comportaba como una “tormenta tropical”.

Aún no se puede afirmar que lo peor haya pasado. Por su gran tamaño, que el futuro de AIG penda de un hilo tiene a los mercados en una angustiosa expectativa. En el momento de escribir este editorial, la aseguradora luchaba por conseguir 85.000 millones de dólares solo para sobrevivir el día y no declararse hoy en bancarrota. El hundimiento de AIG no solo añadiría otra víctima más a la lista de entidades financieras globales arrasadas por la crisis hipotecaria, sino que llevaría la debacle más cerca de los consumidores de a pie.

Ese es el dilema de las autoridades económicas estadounidenses: salvar a la aseguradora con plata de los contribuyentes o dejar que el libre mercado cobre una nueva víctima. La línea del Departamento del Tesoro no ha sido clara: mientras salvó con 29.000 millones de dólares a Bear Stearns en marzo pasado, no hizo lo mismo con Lehman Brothers hace tres días.

Las opiniones están divididas. Para algunos analistas, el volumen de negocios financieros de AIG es tan grande, que su caída debe ser evitada por el gobierno de E.U. como medida de protección en una crisis más aguda. Para otros, las entidades financieras de Wall Street deben empezar a pagar las consecuencias por sus pésimas decisiones al respaldar créditos e hipotecas riesgosas, en vez de ser salvadas por el dinero del gobierno. Una serie de fusiones, quiebras, ventas y consolidaciones volverían el sistema financiero a un tamaño normal después de la incontrolada expansión crediticia de los últimos años.

Lo cierto es que los efectos de la crisis hipotecaria se seguirán presentando si las autoridades de E.U. no implementan políticas de control.

En este punto también hay un debate en la campaña presidencial vigente. Los demócratas critican al candidato republicano, John McCain, quien, el mismo día de la caída, dijo que “los fundamentos de la economía de E.U. son sólidos”. Para Obama, las raíces de la crisis están en las políticas económicas del gobierno Bush. Ninguna campaña ha propuesto hasta ahora una viable estrategia de salida.

La crisis de Wall Street ha dado impulso tanto a las voces que invitan a una mayor regulación de los mercados financieros, como a quienes afirman que dejar quebrar las empresas que tomaron excesivos riesgos es otra forma de regular un sistema financiero interconectado y complejo.

No es claro que el reciente caos en Wall Street sea el último coletazo de la crisis hipotecaria en los mercados globales

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.