Las batallas de Char para poner orden en Barranquilla

Las batallas de Char para poner orden en Barranquilla

La reciente encuesta sobre la gestión de alcaldes en el país ubica a Alejandro Char Chaljub, de Barranquilla, en el primer lugar con 80 por ciento de aprobación, por encima del de Medellín (61%), Cali (57%) y Bogotá (45%).

16 de septiembre 2008 , 12:00 a.m.

Sin embargo, Char no la tiene fácil como administrador de una ciudad con altos índices de inseguridad, una salud y educación débiles estructuralmente, endeudamiento cercano al medio billón de pesos y un paquete de concesiones que les deja a particulares unos 120.000 millones de pesos cada año.

Dice que este primer año es para poner orden, y recuperar la confianza del Gobierno nacional, de manera que Barranquilla no siga siendo vista como “la ciudad de los chanchullos”.

Usted que promueve una ciudad de oportunidades, ¿realmente las hay con la inseguridad que existe? Desde el primero de enero le hicimos saber al Gobierno que la seguridad democrática del presidente Álvaro Uribe no había llegado a Barranquilla. Y en los primeros seis meses lo que hicimos fue pelear con la comandancia local y decirle que la gestión en seguridad era muy mala, que daba vergüenza traer a un inversionista. Hablamos con el comandante, el general Óscar Naranjo, y nos están parando bolas.

¿Qué le han dado? Aprobó el nombre del general (Orlando) Gamboa, que le propusimos, y la Policía Metropolitana, que entra a funcionar en octubre, con 250 hombres .

Estamos arrancando.

Hace poco Usted dijo que si había muertos entre bandidos, que siguieran y que era una lucha de poderes entre bandas emergentes que han llegado a la ciudad ¿Cómo se puede entender esto? Lo que quise decir fue que cuando los países entran en estos procesos de paz, se firman acuerdos. En el caso de los paramilitares se generan históricamente coletazos en las ciudades principales, ya la guerra no es en el monte. Mire lo que está pasando en Bogotá: se les está saliendo de las manos la seguridad; en Medellín; y yo no lo voy a permitir en Barranquilla.

En cifras, ¿cómo se refleja el trabajo? En junio hubo 313 atracos, cifra alta, pero para este mes vamos para 160 ó 170, muchísimo, pero hay tarea buena. En julio, hubo 19 asesinatos, pero el año pasado hubo 35.

¿Y esas estadísticas le satisfacen? No. A mí no me sirve que la Policía me diga que hemos bajado los asesinatos al 50 por ciento, los hurtos al 40, los delitos comunes al 30 por ciento. Lo que me interesa en últimas es que la gente tenga la sensación de seguridad .

Miremos el tema financiero: recibió un Distrito en Ley 550, con una alta deuda. ¿Cómo va la recuperación? No solamente tenemos que honrar el compromiso de la 550 que se firmó en el 2002, que hoy está de una altura de 330.000 millones de pesos, que no hemos logrado pagar, sino que recibimos una deuda adicional postacuerdo de 197 millones de pesos generada en los tres últimos años. Si no hubiese sido por lo del postacuerdo le diría que vamos a bien.

¿Cómo se afectan sus planes? Nos hemos gastado todo lo que ha ingresado, prácticamente en llenar esos vacíos. Pero no se puede decir que la tarea no la podamos hacer.

La sensación es que siguen cojeando la salud y la educación. Para la primera existe Redehospital, pero su efectividad ha sido cuestionada. ¿Qué va a pasar con ese ente? Se escinde. Redehospital, al primero de enero, debía 65.000 millones de pesos a proveedores y empleados y aún no los tenemos ¿Qué clase de servicio puede prestar así? Con el Gobierno hicimos una propuesta y hemos concluido que ese monstruo de mil cabezas, con 700.000 clientes, hay que escindirlo.

Una unidad de salud en el suroccidente con 240.000 usuarios; otra en el suroriente, con 240.000; y la metropolitana, con 270.000.

¿Y en educación, qué? Estamos haciendo la tarea con el mismo ahínco y esfuerzo que con la salud.

Hay 19 concesiones en el Distrito, que según usted les dejan a privados al año 120.000 millones de pesos. ¿En qué va la revisión? Vamos bien. Se han desmontado cinco. Cuatro en Metrotránsito y Métodos y Sistemas. Lo que pasa es que no queremos estigmatizar que porque se llame concesión es mala. Hay unas muy costosas porque fueron mal negociadas.

Seguimos revisándolas todas, con mucho cuidado jurídico.

¿Qué haría con la plata que se ahorraría, de no existir las concesiones? Esta ciudad sería Suiza.

LOGROS POR ‘PASAR EL SOMBRERO’ $50.000 millones para la ampliación de la Circunvalación (de 300.000 millones prometidos por la venta de Urrá) y la adecuación del corredor portuario.

40.000 millones para la construcción de 4 megacolegios. 175.000 para nuevos carnés para aseguramiento en salud.

10.000 subsidios para mejora de vivienda social y la entrega de 20.000 más para vivienda nueva. 35.000 títulos de legalización de bienes

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