Bioética, una óptica necesaria

Bioética, una óptica necesaria

¿Estaría dispuesta la sociedad a aceptar que se experimente con embriones humanos, o se acuda a su clonación, si de ello dependiera el hallazgo de una cura para el cáncer y otros males devastadores? ¿Hasta dónde puede llegar la ciencia en la búsqueda de un bien que considera mayor? Justamente aspectos de este tipo se analizaron durante la recién concluida Semana Internacional de la Bioética, que se llevó a cabo en Bogotá.

13 de septiembre 2008 , 12:00 a.m.

Como nunca antes en la historia, los avances científicos y tecnológicos han abierto nuevas posibilidades de intervención sobre la vida humana, y es en esos contextos en que han surgido preguntas en torno a lo que es éticamente aceptable o no.

Los promotores de la bioética parten de la base de que la ciencia no es un ídolo en nombre del cual deba sacrificarse todo y exigen a los investigadores no perder de vista aquellos valores que deberían regir la conducta humana.

Aunque no pretende oponerse al desarrollo tecnológico, esta disciplina recomienda siempre que toda búsqueda pase por un necesario filtro de prudencia –que obligue a pensar en las consecuencias– y de respeto por el otro.

Aunque a primera vista parece una discusión abstracta, o quizás futurista, Colombia no puede marginarse de los debates propuestos por esta disciplina, en temas tan polémicos y ligados a la intimidad de las personas, como la eutanasia, el aborto, la clonación y la manipulación genética. En algún momento, como sociedad tendremos que fijar una posición. Valga decir que la bioética aporta una óptica distinta para el análisis de la realidad social del país, incluso en aspectos como la deforestación, la pobreza, la relación de la gente con el medio ambiente y el acceso digno a los servicios de salud y de saneamiento básico.

En ese escenario, también se habló de convivencia, de género, de los retos y obstáculos que se encuentran al pensar jurídicamente la paz, de la multiculturalidad e incluso del papel de los medios de comunicación.

Armonizar la ciencia con los derechos humanos es gran reto para un país que, a veces, cae en el error de despreciar el conocimiento y mirar con desdén los derechos humanos.

editorial@eltiempo.com.co

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.