QUINDÍO CONTRAATACA A LA POBREZA

QUINDÍO CONTRAATACA A LA POBREZA

La Asamblea Departamental deberá aprobar esta semana el proyecto de plan de desarrollo presentado por la gobernadora, Belén Sánchez. La crisis del café ha empobrecido a los quindianos.

02 de abril 1995 , 12:00 a. m.

Cuatro años de crisis cafetera dejaron al Quindío y a sus 400 mil habitantes en el estado más grave de postración y miseria.

Esa conclusión enmarcada en un diagnóstico de la Secretaría de Planeación Departamental sirvió de apoyo para la elaboración del Plan de Desarrollo, que plantea inversiones por 15.000 millones de pesos, en los PROXIMOS AÑOS.

Los niveles de desnutrición del 82 por ciento en los grupos de cero a dos años, desempleo de obreros y trabajadores cafeteros cercano al 18 por ciento, empobrecimiento acelerado de medianos y pequeños caficultores e ingresos mensuales de 40.000 pesos para familias cafeteras, son algunos de los alarmantes indicadores de la situación que enfrentan actualmente los quindianos.

De acuerdo con una tesis de grado de las economistas Victoria Eugenia Jaramillo y Mónica Mejía Mejía, que sirvió para la elaboración del fragmento de economía campesina del documento, la siembra de café es una de las actividades más afectadas por la miseria con ingresos para los pequeños caficultores de 41.921 pesos mensuales y de 26.653 pesos mensuales para familias no propietarias de predios.

La investigación señala que el 91 por ciento de los pequeños productores carece de alcantarillado y el 52.15 por ciento posee viviendas levantadas en bahareque, esterilla y madera.

Igualmente, las familias cafeteras no propietarias adolecen del servicio de alcantarillado en un 85 por ciento y el 47.34% de ellas vive bajo un techo de bahareque y esterilla.

La miseria disparó también los índices de violencia en el Quindío, con un aumento superior al cien por ciento en los últimos tres años, según el Instituto Nacional de Medicina Legal del Quindío.

Los reconocimientos médicos-legales aumentaron de 2.661 pacientes en 1992 a 5.770 en 1994, mientras que el número de autopsias fue de 199.

La violencia también afectó el seno familiar con 653 casos en el mismo lapso, 2.884 lesiones por violencia común y 1.864 casos por accidentes de tránsito.

El informe dice que es preocupante y llama la atención el grupo involucrado en el promedio de homicidios, que corresponde, en su mayoría, a adolescentes con predomio de muertes por armas de fuego.

De igual manera, el diagnóstico señala que la principal causa de mortalidad en el Quindío radica en los accidentes, término que cobija la violencia, cuyo indicador pasó del 60 por ciento en 1990 al 69 por ciento en 1992 .

Plan de Desarrollo Como medida para enfrentar esta situación y trazar los lineamientos del desarrollo del Quindío en el siglo XXI, la gobernadora Belén Sánchez Cáceres y la Secretaría de Planeación elaboraron la primera etapa del Plan Departamental de Desarrollo, concertada con distintos estamentos cívicos, políticos e industriales de la región. El proyecto deberá ser aprobado esta semana por la Asamblea departamental.

Según el secretario de Planeación, Jesús Antonio Niño Sánchez, el trabajo está centrado en tres líneas estratégicas dedicadas al nuevo ciudadano, el Quindío en el siglo XXI y el ordenamiento territorial.

El plan, a partir de doce criterios, aboga por potencializar la industria cafetera con los procesos agroindustriales, el agroturismo y los avances científicos y tecnológicos.

De igual manera, se pretende optimizar lo urbano conjuntamente con el desarrollo rural, realizar una apertura social, política y cultural, concretar áreas metropolitanas y crear una escuela de alta dirigencia y gobierno, para formar empresarios gobernantes y la gente del futuro.

La primera parte del plan pasará a estudio del Consejo Departamental de Planeación, conformado este mes por la gobernadora y que está integrado por un representante de los 12 municipios del Quindío, un delegado de los profesionales y trabajadores, uno del sector económico, sector educativo y cultural, sector ecológico, la comunidad y las organizaciones no gubernamentales.

Familia, en crisis La tradicional familia también sufrió cambios radicales debido a la crisis cafetera, según un informe del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar(Icbf), seccional Quindío.

El estudio señala que en 1.071 casos atendidos en un año, el 54 por ciento estaba constituido por un solo progenitor con sus hijos, es decir familias incompletas de predominancia con padres y madres solteros o separados, familias superpuestas de nupcialidad reciente, matrimonio civil y unión libre.

El Icbf atendió durante el mismo lapso 1.114 conflictos familiares en su orden por problemas en las relaciones de parejas, relaciones de padres e hijos, violencia de pareja y maltrato infantil.

De una población de 418.273 habitantes del Quindío, por lo menos 128.000 estaban en la miseria o con necesidades básicas insatisfechas.

De los doce municipios del Quindío, Armenia es la ciudad más afectada por los índices de miseria y pobreza que afectan a 66.921 habitantes de los 216.912 ciudadanos censados por el Dane.

En 20 zonas tuguriales sectorizadas por el Icbf vive el 17 por ciento de personas del municipio, con promedio de 5.7 por ciento de habitantes por vivienda (frágiles ranchos de guadua y tela asfáltica), índice relativamente alto comparado con el 4.3 por ciento de personas por hogar registradas por el Dane para el resto de viviendas de la ciudad.

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