A Modelia no le cabe una discoteca más

A Modelia no le cabe una discoteca más

De Modelia, ese barrio elegante, de amplios jardines y casas encerradas en tranquilos callejones no queda nada. O al menos eso dicen sus habitantes, con tristeza en sus rostros, mientras señalan a sus nuevos vecinos: los bares.

08 de septiembre 2008 , 12:00 a.m.

Las visitas de Matilde a sus amigas de toda la vida, los viernes en la tarde, se suspendieron abruptamente el día que vio la aterradora imagen de una jovencita mientras ‘devolvía atenciones’ sentada en un anden y con la cabeza metida entre las piernas. “Estaba vestida con faldita de colegio. El pelo se lo untó de vómito. Fue terrible”.

Desde aquella tarde Matilde y sus amigas entendieron que su sector no era el mismo.Jóvenes y adultos de Modelia y de otros puntos de la ciudad prefieren hoy rumbear en los bares y discotecas ubicados alrededor de una bahía de estacionamiento del barrio, en la carrera 80B con calle 24D. En este punto, 26 establecimientos de alto impacto funcionan sin la autorización de la Unidad de Planteamiento Zonal (UPZ) 110 y 114 que regula a Modelia y a Ciudad Salitre, respectivamente.

La proliferación de estos establecimientos ha traído consigo varios problemas que han tenido que soportar por años vecinos y comerciantes. “En la entrada de los bares se arman unas peleas tremendas. Al día siguiente la calles de por aquí son una pocilga”, denunció enojado el dueño de una droguería ubicada cerca de una de las discotecas.

La nueva cuadra ‘picha’ EL TIEMPO visitó el lugar un viernes de quincena. Desde las seis de la tarde se empiezan a ver a los primeros jóvenes en busca de diversión. “Me gusta venir porque me queda cerca de la casa, el trago es barato y los ‘chuzos’ no cobran cover”, explicó Valentina, una estudiante universitaria de 18 años.

A las 10 de la noche el perfil de la clientela cambia. Llegan a los bares personas entre los 30 y 50 años, muchos a bordo de carros particulares y que no encuentran sitio de parqueo, teniendo que recurrir a dejar sus autos en la calle.

Esta situación causa graves represamientos viales, generando malestar entre los vecinos, a los que su lugar de vivienda se les volvió un sitio de rumba los fines de semana.

En inmediaciones de los establecimientos es posible encontrar a ‘jaladores’ contratados por los mismos dueños para que repartan volantes y para que consigan clientes.

La alcaldía local de Fontibón tiene identificados a los bares que incumplen con algunas reglas de funcionamiento.

Uno de ellos es ‘Escarcha’.. En un operativo realizado el 12 de julio, las autoridades encontraron en su interior a un menor de edad y se comprobó que no tenía el certificado de sanidad al día.

La alcaldesa local, Betty Afanador, admitió que pese a los operativos realizados los fines de semana “legalmente es muy difícil cerrar un establecimiento de estos porque la ley no me faculta a hacerlo directamente, hay que pasar por varias instancias”.

Durante los operativos de rumba sana, Fontibón es una de la localidades con más número de visitas a establecimientos de alto impacto, con 141 inspeccionados. La alcaldesa se comprometió con la comunidad a seguir trabajando por reducir el impacto de estos establecimientos

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