EL APÉNDICE LE SACÓ LA ROJA A SERNA

EL APÉNDICE LE SACÓ LA ROJA A SERNA

No fue fortuito que resultara ser el valor más destacado de la Selección Colombia en el partido inaugural de la fase clasificatoria al Campeonato Mundial de Francia-98, el pasado 24 de abril en Barranquilla contra Paraguay.

01 de junio 1996 , 12:00 a.m.

Por eso, el equipo de Hernán Darío Gómez extrañará mañana a Mauricio Chicho Serna en el juego frente a Perú.

Serna, como se sabe, debió ser operado de urgencia en la madrugada de ayer debido a una apendicitis, tres horas después de haber llegado aquí con el resto delegación desde Miami. En el aeropuerto de esa ciudad, Chicho comenzó a sentir fuertes dolores en el abdomen. De inmediato, comunicó la novedad al médico Germán Ochoa y este le recetó unas pastas para controlar la molestia.

Sin embargo, en vez de desaparecer, los dolores aumentaron y fue así como, al bajarse del avión, fue trasladado a la Clínica Angloamericana, un prestigioso centro asistencial de esta capital, en compañía del médico Ochoa. Practicados los primeros exámenes, los galenos rápidamente se dieron cuenta que no había más remedio que intervenir quirúrgicamente al futbolista. Por eso, el volante paisa entró a la sala de operaciones a la 1:30 de la madrugada, mientras el resto de sus compañeros descansaba en el Sheraton Lima Hotel & Casino.

Se trató de una cirugía laparoscópica, es decir, realizada sin necesidad de abrir al paciente. Se contó con la colaboración del médico peruano Luis Puyi, un especialista en la materia. Ese tipo de intervenciones ofrece la ventaja de que es prácticamente ambulatoria, o sea, el jugador, luego de un período crítico de recuperación que dura 12 horas, queda listo para abandonar la clínica.

Esta es la segunda vez que la Selección se ve privada de un jugador en la antesala de un choque por la eliminatoria. Cabe recordar que antes del encuentro frente a Paraguay, el pasado 24 de abril en Barranquilla, el afectado fue el delantero Víctor Hugo Aristizábal, aquejado de cálculos renales. Curiosamente, ambos futbolistas pertenecen al registro del club Atlético Nacional.

Además, a diferencia de aquella ocasión, cuando Bolillo prefirió quedarse con la nómina que tenía a disposición, ahora fue llamado de urgencia el samario Jorge Bolaño, del registro del campeón Atlético Junior. Bolañito fue el valor más destacado de su club en la Copa Libertadores, torneo del que fue recientemente eliminado el cuadro ñero .

Luego de ser convocado a las 2 de la mañana y de realizar a las carreras las conexiones aéreas Barranquilla-Bogotá y Bogotá-Lima, Bolaño arribó a Lima a mitad de la tarde, para unirse al resto del grupo.

Sin embargo, se espera que el remplazo de Serna sea Andrés Estrada.

El incidente, si bien causó malestar inicial, no logró alterar el buen ánimo del grupo. El resto de jugadores se mostró contento de que Chicho , uno de los más queridos y apreciados en la delegación por su calidad humana y sentido del humor, se recuperara con tanta rapidez.

Pero, qué pierde Colombia sin El Chicho ? Mucho.

Temperamento, solvencia en la marca, entrega acertada del balón, fogosidad para presionar, media distancia y también talento, tal y como lo demostró en la jugada que valió el gol del triunfo sobre los guaraníes.

En el fútbol colombiano actual no hay otro volante de primera línea que llene los requisitos de Serna. Va de frente, no se achica ante nadie, sabe meter pierna, es doblemente útil porque recupera el balón y lo deja en los pies de un compañero y, en especial, ejerce una función de liderazgo que sirve para colmar los vacíos que deja Leonel Alvarez.

Es una alternativa de sorpresa, porque posee velocidad y habilidad para desprenderse cuando le dan espacio. Además, todos sabemos de las bondades de su remate de media distancia, con balón quieto o en movimiento. No teme pisar el área rival y le gusta el gol.

Ahora que Colombia anda en plan de renovación, cuando se buscan jugadores para remplazar a los héroes de las gestas pasadas, en el puesto de volante de recuperación había tranquilidad con Serna. El suplió con lujo de detalles, y un poquito más, al que fuera el dueño del puesto, el estandarte defensivo del elenco, hasta Estados Unidos-94: Gabriel Jaime Barrabás Gómez. Si hoy la gente ya se olvidó de este rendidor número 6, la culpa la tiene única y exclusivamente este paisa: Chicho Serna.

De ahí la preocupación del cuerpo técnico y el resto de jugadores y la natural sensación de respiro asumida por los peruanos. Gajes del oficio...

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