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LA C. SUPREMA ME CONDENARÁ: CARLOS A. PÉREZ

LA C. SUPREMA ME CONDENARÁ: CARLOS A. PÉREZ

Por primera vez en la historia de Venezuela, un mandatario electo por votación popular podría ser condenado hoy a prisión.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
30 de mayo 1996 , 12:00 a. m.

Carlos Andrés Pérez, ex presidente venezolano destituido de su cargo en mayo de 1993, espera que hoy la Corte Suprema de Justicia, integrada por 15 magistrados, se pronuncie sobre el juicio que se le sigue por el uso de 17,2 millones de dólares del estado venezolano para apoyar al gobierno de la presidenta nicaragense Violeta Barrios de Chamorro.

Pérez, dos veces presidente de Venezuela, se enfrenta a su muerte o resurrección política.

De aceptarse la ponencia elaborada por el magistrado Luis Manuel Palís, el ex gobernante venezolano deberá ser declarado culpable y cumplir cuatro años de prisión, además de quedar inhabilitado políticamente. Sin embargo, ha trascendido que los miembros del alto tribunal han presentado observaciones al texto legal, lo que podría traducirse en su improbación. En este caso la presidente de la Corte, Cecilia Sosa, tendría que elaborar un nuevo proyecto de sentencia.

Carlos Andrés Pérez de 73 años de edad y preso en su residencia de La Ahumada (donde cumple arresto domiciliario desde 1994), no es nada optimista y se da por condenado.

Usted espera una sentencia absolutoria o condenatoria? Si habla individualmente con los magistrados se dará cuenta de que no hay nada, que no se me puede acusar de nada... Pero se que no voy a ser declarado inocente porque hay una condena manipulada. Se me acusa de malversación genérica agravada de fondos públicos, pero eso es una monstruosidad.

Usted cree que la Corte se está jugando en la sentencia su propio prestigio? Si me absuelve la Corte será la responsable de haber sacado a un presidente de sus funciones injustamente. Por eso la Corte tienen que condenarme. Lo inmoral, lo infame es la tesis que predomina en algunos magistrados es que yo no puedo salir absuelto porque eso haría quedar muy mal a la justicia venezolana. Sin darse cuenta de que si me condenan sin que haya delito, quedarán muy mal, porque este juicio no se va a quedar en los anaqueles de la Corte, sino que va a salir a las Escuelas de Derecho, a las universidades de todo el mundo, a los foros internacionales, y allí se verá que esto es una situación absolutamente inmoral.

Usted persistirá en la idea de denunciar su caso ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos? Cuando se planteó el juicio contra mí, yo desconocí los términos de la acusación, de manera que se me negó el derecho de defensa. El Congreso asumió la decisión de mi linchamiento sin siquiera haber recibido el expediente de la Corte. Desde el comienzo esto ha sido una absoluta arbitrariedad. Esto hizo que mis abogados llevaran el caso a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, y este es el camino para que el juicio vaya la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

No se ha sentido amargado? No me he sentido ni amargado, ni herido, ni pesimista, porque a pesar de que he podido corroborar las canalladas de las que pueden capaces los seres humanos. Pero también he podido sentir la identificación y la bondad de la gente, eso da pie para que uno continúe sus luchas.

Qué habría hecho si le hubieran dicho que admitiera su culpabilidad para conminarle la pena? No, porque yo no he cometido delito. No he negado nunca que envié una misión policial a Nicaragua, como no he negado que mandé una misión militar, pero eso no es delito, es más, se dice que esa misión fue pagada con una rectificación de los 250 millones de bolívares, pero eso no está probado en el expediente.

Qué opina de que aunque no ha terminado este caso ya están preparando otra acusación en su contra por las cuentas mancomunadas con Cecilia Matos? Eso salió en junio de 1993 junto con esto, si usted revisa los periódicos de mayo, junio y julio de ese año, verá que (Gonzalo) Rodríquez Corro, presidente de la CSJ, decía que esto estaba incorporado en el expediente, pero allí no apareció nada. Aquí no hay nada nuevo, esta pantomima que hizo la Cámara de Diputados es absurda. Lo que quieren es, dentro de la posición de linchamiento político, mantenerme siempre sobre la picota.

A qué atribuye esos ensañamiento en su contra? A los odios que existen en este país. A la cultura del odio que ha presidido la acción política en Venezuela. Yo he sido el chivo expiatorio.

Hace tres años, cuando la Corte lo inhabilitó no le dieron ganas de salir corriendo? No, en ningún momento, siempre he pensado que en América Latina hay que reivindicar a la clase política que está tan destruida.

Cree que ha valido la pena? Creo que ha valido la pena, ahorita no se vera, pero en el futuro si se verá. Creo más en el juicio histórico. Las consecuencias de esto serán positivas, vamos a rescatar el estado de derecho.

Cuáles serían sus primeras palabras en caso de que la sentencia sea condenatoria? Que se ha cometido una monstruosidad, que dentro de mi afectación a la institucionalidad democrática, yo lo tengo que acatar.

Y si lo absuelven qué diría? Exactamente lo mismo, se ha rectificado una injusticia. Pero en Venezuela no hay justicia, porque me han tenido tres años en esto.

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