Virginia Vallejo, ahora testigo en caso del Palacio

Virginia Vallejo, ahora testigo en caso del Palacio

Dos años después de que reabrió las investigaciones por el caso del Palacio de Justicia, la Fiscalía se empieza a adentrar en un frente que hasta ahora había tocado tangencialmente: la supuesta financiación del narcotráfico en la toma del M-19.

17 de agosto 2008 , 12:00 a.m.

La fiscal que lleva el caso y que ha ordenado la captura de varios altos militares, entre ellos un general retirado, viajó a Miami a mediados de julio para escuchar la versión de la ex presentadora de televisión Virginia Vallejo, que hace dos décadas mantenía una relación sentimental con Pablo Escobar, el capo del cartel de Medellín.

Durante cuatro horas, en el consulado de Colombia en esa ciudad de Florida, la cuestionada ex diva dijo oficialmente lo que ya había escrito en su libro Amando a Pablo, odiando a Escobar: que el poderoso narco le dio plata a la guerrilla para que asaltara el Palacio y destruyera los expedientes de la extradición.

Su versión, que está siendo evaluada con varias reservas, dio pie para acelerar la orden de llamar a declarar a ‘Popeye’, el jefe de sicarios de Escobar, y a ‘El Osito’ (Roberto Escobar, el hermano del capo).

El primero le dijo a la Comisión de la Verdad que era cierto que su jefe financió la toma, pero ha sido desmentido por gente cercana a Escobar y por varios antiguos miembros del grupo guerrillero.

Acusó al coronel Sánchez En varias sesiones a lo largo del día en las que lloró, rió y leyó apartes de su libro, Virginia Vallejo insistió en que estuvo en agosto de 1985 en la Hacienda Nápoles, el fortín de Escobar, y que allí conoció a Iván Marino Ospina, uno de los jefes de la guerrilla.

Su versión de esa cita, a la que dedicó un capítulo de su libro, dice que Escobar le dijo que iba a conocer a alguien muy importante y que cuando entraba al sitio pudo ver a un hombre que, según ella, era Álvaro Fayad. Él y Ospina murieron poco después de esa supuesta reunión.

“Cuando yo entro el que estaba ahí era Iván Marino Ospina (...) Yo le dije (a Escobar) que no lo podía creer que fuera el Eme, los secuestradores, y me dijo que no me había querido contar antes de su relación y que realmente habían pactado, a raíz de la liberación de Martha Nieves Ochoa, una especie de armisticio con el M-19 para que los protegiera de las Farc, el Eln y los secuestradores”.

Según Vallejo, allí se habló de un pago de un millón de dólares, pero ella no vio la entrega de la plata. Añadió que el plan era que Escobar financiara un partido político de la guerrilla y que la toma fracasó porque las armas que el narco trajo de Centroamérica no llegaron a tiempo.

“Le pregunté ( a Escobar) que para qué era ese millón y me dijo: ellos (el M-19) me van a hacer un favor muy grande, se van a robar todos los expedientes del Palacio de Justicia; no los van a poder reconstruir nunca”.

Jorge Iván Ospina, hijo de Iván Marino Ospina y actual alcalde de Cali, dice que es cierto que su padre habló con Escobar en algún momento, pero que no puede decirse por eso que el M-19 “le hiciera mandados al narcotráfico”.

“Ellos entraron en contactos por el secuestro de Nieves Ochoa, pero deducir otra cosa es una máxima irresponsabilidad”, dijo Ospina.

En su versión en Miami, Vallejo aseguró que vio fotografías de personas torturadas que, supuestamente, eran los desaparecidos del Palacio.

“Me llega un sobre de manila que nunca voy a olvidar.Eran 16 fotos, 9 eran mujeres y siete hombres, no habían sido tomadas en el mismo lugar, una en el suelo, otras tiradas en mesa, unas boca arriba, otras boca abajo, caras desfiguradas, parte de genitales bañadas en sangre, otro con quemaduras, a algunos de los cadáveres les habían sacado los ojos (...) Lo más espeluznante era la nota: ‘esto es lo que le vamos a hacer a usted por lo que su mozo y Gacha (Gonzalo Rodríguez Gacha) hicieron con toda esta gente’”.

Vallejo dice que Escobar tenía contactos con la Policía y el Ejército y asegura que le habló del coronel Edilberto Sánchez (ex jefe de inteligencia de la Brigada 13, hoy detenido) como el responsable de las fotos y como un supuesto contacto suyo: “A mí no se me olvida el nombre del coronel Ediberto Sánchez Rubiano porque después supe que lo habían nombrado director de una cárcel de mujeres”.

El coronel le dijo ayer a EL TIEMPO que nunca tuvo ningún contacto con Pablo Escobar e invitó a la Fiscalía a investigar a fondo lo que dice Vallejo.

Sánchez, llamado a juicio por el caso del Palacio, ha dicho que en la retoma no hubo desaparecidos.

Otras dos capturas por desaparecidos La Fiscalía capturó el pasado viernes a otros dos militares dentro del expediente del Palacio de Justicia. Se trata del coronel ( r) Fernando Blanco y del sargento ( r) Gustavo Arévalo, quienes eran miembros de inteligenica. La Fiscalía los sindica de haber participado presuntamente en la desaparición de los empleados de la cafetería. A los dos les dictó medida de aseguramiento En la misma decisión, la Fiscalía se abstuvo de dictar medida en contra del coronel ( r) Rafael Ángel Martínez, quien era miembro del Estado Mayor del Comando de Inteligencia y Contrainteligencia del Ejército ( Coici).

Su abogado explicó que la Fiscalía no encontró indicios que lo relacionen con el manejo de las personas que salieron del Palacio

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