Pedro Bernal, el cantor del Amazonas

Pedro Bernal, el cantor del Amazonas

En medio del jolgorio por la primera visita a Leticia de Shakira y Carlos Vives, que acapararon los flashes y las transmisiones de televisión para todo el mundo, apareció Pedro Bernal, el artista local que ha escrito desde hace décadas los cimientos de la poco conocida ‘música popular amazónica’. No llegó escoltado ni rodeado de representantes o maquilladores. Se bajó de su moto y entró al estadio José María Hernández ‘como Pedro por su casa’. En efecto, recuerda que pasó su infancia al otro lado del muro.

25 de julio 2008 , 12:00 a.m.

“Desde entonces, decíamos que este estadio es el más grande del mundo, porque nunca se llena, pero creo que hoy me toca retractarme”, comentó Bernal, mientras caminaba por las calles de la capital amazónica, que no supera los 44.000 habitantes, protagonistas de sus cantos desde que era niño.

Bernal actuó en el Gran Concierto Nacional antes de las megaestrellas, cuando cantó el himno nacional junto a los ancianos de la Maloka de Moruapú, y luego cerró el concierto, cuando las cámaras ya se habían apagado.

De 48 años, Bernal es el compositor de una pegajosa tonada que hace parte de la riqueza cultural de la región: Mariquinha. La pieza musical fue interpretada en el Gran Concierto Nacional por los jóvenes estudiantes de la Fundación Batuta.

Explica el cantante que en las pocas poblaciones del Amazonas no hay géneros específicos de música como tal, sino manifestaciones de ‘música popular amazónica’, que combinan todas las herencias de Brasil, Perú y Colombia.

Por eso, algunas de sus tonadas se acercan más a los ritmos propios de la Amazonia brasileña, de Rio Branco hasta Boca de Acre. Tal vez sea esa la razón para que su rutina de conciertos y producciones sea más extensa en esa zona que en su propio país.

“Llevo cinco producciones que he hecho en Brasil y mi país no me conoce; cuando canto en otras ciudades, lo hago por invitación de la colonia amazonense”, explica el cantante, que vive de sus clases como profesor de portugués.

El acento de Bernal delata el sabor que corre por sus venas, pues es hijo de madre brasileña y padre nariñense, de abuelos bahianos: “A veces me preguntan en qué ciudad del Atlántico nací; la gente cree que en Leticia todos somos indígenas”.

Como Bernal, otros músicos han ampliado la gama de los sonidos populares en los pequeños círculos urbanos de la región, como Hugo Erazo Ferreira o Armando Londoño.

La mayor parte de los habitantes de Leticia son ‘bracopes’, es decir una mezcla de los tres países que allí confluyen: leticianos de padres peruanos, colombianos y brasileños, y el músico explica que “toda esa mixtura que se riega por el río (Amazonas) hace que las músicas sean muy amplias”.

Tal vez por eso, entre los instrumentos de la música de Bernal se encuentra el requinto, un instrumento que habría llegado desde el interior. Sin embargo, Bernal siente en su música influencias del brasileño Milton Nascimento e incluso del bolero.

“Esta es una frontera de papel, acá no hay fronteras, y mientras todos hablan en el centro del país de la libertad, acá nacimos libres, caminamos libres”, explica.

El artista le canta al medio ambiente, que es el marco obvio que lo rodea, pero a veces se embarca en aventuras más complejas, como cuando decidió componer La otra bonanza, una canción en la que contaba cómo unos investigadores tomaron fotografías de un libro para decir en el exterior que habían explorado la riqueza de la selva amazónica.

“En una época, cuando hice Leticia linda, yo le ponía todos los defectos a la ciudad pero yo la quiero así, feíta, quiero meterme en sus barrios, pero claro, en una época, una alcaldía pasada me vetó”.

Recuerda que durante alguna época intentó entablar contacto con casas discográficas en el interior, pero notó que “tienen unos patrones y cuando les envío mi trabajo me dicen que están trabajando otro tipo de géneros comerciales”.

Agotado el furor del Gran Concierto Nacional, Shakira, Vives, los medios, los turistas y hasta los ‘lagartos’ se fueron. Leticia y Pedro Bernal volvieron a la normalidad.

* ESTA NOTA FUE POSIBLE GRACIAS A UNA ALIANZA CON EL MINISTERIO DE CULTURA .

“Llevo cinco discos en Brasil y mi país no me conoce; en otras ciudades, me invita la colonia amazonense”.

Pedro Bernal es poco reconocido en Colombia.

“Acá no hay fronteras, y mientras en el centro del país hablan de libertad, acá caminamos libres”.

Pedro Bernal, músico amazonense

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