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REPARTO DE TIERRAS, CRÉDITOS Y ASESORÍA DESAFÍO DE LA REFORMA AGRARIA A LO CASTAÑO

REPARTO DE TIERRAS, CRÉDITOS Y ASESORÍA DESAFÍO DE LA REFORMA AGRARIA A LO CASTAÑO

A la reforma social agraria oficial en Córdoba le surgió un desafío: la reforma privatizada a lo Castaño . El anuncio de que habrá tierras y viviendas regaladas, y créditos fáciles y baratos, ha generado gran expectativa entre los marginados, mientras que el Instituto Colombiano de Reforma Agraria (Incora) recibe palo de todas partes.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
05 de diciembre 1990 , 12:00 a. m.

El desafío lo plantean, por una parte, las Autodefensas de Córdoba y, por la otra, la pobreza generalizada de este pueblo.

Las Autodefensas de Córdoba (nombre del ejército de Fidel Castaño Gil) lo señalaron en el mismo comunicado en que anunciaron que dejaban de existir al entregar sus armas, el lunes pasado: ...estamos seguros que a diferencia de la reformas agrarias hechas por el Incora, que han sido un fracaso debido a los intereses políticos que han existido por parte de quienes las han desarrollado, esa Fundación (la que fue creada para repartir las propiedades de Castaño) sacará adelante este proyecto .

Familiares y albaceas de Castaño dijeron que los bienes transferidos a la Fundación para la Paz de Córdoba (Funpazcord), para que sean repartidos entre los menesterosos, ascienden a unos 16 mil millones de pesos. Se trata de veinte fincas (cerca de diez mil hectáreas), maquinaria agrícola, semovientes y 800 millones en efectivo, entre otros.

De la fundación forman parte dos antiguos asesores tributarios y legales de Castaño: Sor Teresa Gómez Alvarez, quien actúa como gerente, y Guillermo Sanín Otero, abogado y contador público residenciado en Medellín, fiscal y encargado de los trámites para el traspaso de las propiedades.

El presidente de la Fundación es el economista Luis Fragoso Pupo, hasta hace un mes secretario de Gobierno de Montería y ex gerente del Banco Industrial Colombiano y de la Lotería de Córdoba. Los restantes miembros de la directiva son representantes de la Alianza Democrática M-19 y de la comunidad beneficiada. Y, dijo Fragoso, se busca la participación de la Iglesia y del Gobierno.

El criterio rector del proceso de reparto es que se beneficie primordialmente a las víctimas de la violencia de cualquiera de los bandos, y a quienes sean pobres absolutos.

Prefiere a los que tienen más de cuatro hijos y rechaza a los que solo tienen uno y a los solteros. La selección la hace la Funpazcor, que cuenta con la asesoría de dos sociólogos y otros profesionales.

Los antiguos trabajadores de las haciendas son tenidos en cuenta, atendiendo instrucciones de Castaño. Rafael Mendoza, por ejemplo, quien fue por seis años administrador de la finca Santa Paula, la primera en repartirse, es ahora propietario de veinte hectáreas y 65 novillos de cría. A Manuel Gaviria, quien trabajó reparando cercas en Las Tangas, le correspondieron cinco hectáreas en el mismo sector. Panorama desolador El desafío planteado por la pobreza de la mayoría del pueblo cordobés es el que causa mayor preocupación a las autoridades y al Incora en particular.

Córdoba es un territorio de tierras aptas para el impulso de una agricultura moderna, que genere cadenas agroindustriales. Pero encontrar aquí gente que requiera ayuda, de quien sea, para subsistir no es difícil. De los 910.423 habitantes que arrojó el censo de 1985, 659.005 vivían con sus necesidades básicas insatisfechas y 491.420 (el 54.9 de la población), vivían en condiciones de miseria.

Además, son frecuentes las denuncias por desgreño administrativo; las vías están en malas condiciones o no existen (vale más llevar un bulto de maíz de Pueblo Bujo, corregimiento de Montería, a la cabecera, que de aquí a Cali); abundan las tragedias por exceso o por carencia de agua; hay atraso tecnológico, y los servicios educativos y de salud son los más bajos en la Costa Atlántica, que se caracteriza, precisamente, por sus bajas coberturas y calidad respecto al resto del país.

Por diversos motivos, pero especialmente por la violencia, el hato ganadero cordobés se redujo a la mitad en los últimos cinco años.

Ante este panorama, la reforma agraria a lo Castaño está cogiendo fuerza, desde cuando se inició hace tres meses. Funpazcord entrega ocho hectáreas para ganadería y cinco para agricultura. Además, existen programas de explotación asociativa en que cada familia tendrá dos hectáreas.

Las tierras las entregan listas para sembrar y les dan a crédito la semilla y los insumos.

Son cultivos unificados, es decir, en una determinada área solo se permiten productos recomendados por los agrónomos de la Fundación; entre ellos ajonjolí, maíz, yuca, patilla y ñame, de los que hay ya unas 400 hectáreas en producción.

Fragoso dijo que está garantizada la compra de las cosechas a los precios del mercado, para lo cual firmarán convenios con los mayoristas.

Es él quien le ha dado características de integralidad a esta reforma. En un principio, el proyecto solo preveía la entrega de tierras y préstamos, pero ahora dan gratis la escritura a cada nuevo propietario, pero simultáneamente ofrecen una serie de beneficios de parte de la Fundación que atan al campesino con ellos por mucho tiempo.

Y, según los familiares de Castaño y los directivos de la Funpazcord no piden nada a cambio. Sólo que haya paz y solidaridad.

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