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Historia secreta del facilitador suizo

Historia secreta del facilitador suizo

Hasta hace 35 días, Jean Pierre Henri Gontard, el emisario que los gobiernos de Suiza y Francia enviaron a Colombia para mediar en el conflicto con las Farc, era bienvenido en Casa de Nariño.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
13 de julio 2008 , 12:00 a. m.

El bonachón suizo, de 57 años y de español fluido, entraba con facilidad al país y conocía no solo la agenda con esa guerrilla sino, además, los pormenores de los pírricos avances con el Eln.

Por eso, a ninguna autoridad le llamó la atención que registrara cuatro ingresos a Colombia entre abril y julio últimos. Y que en su bitácora de entradas al país sumara cerca de 30 viajes, desde el 2001, cuando se estrenó como mediador en el Caguán, en tiempos de Andrés Pastrana.

Pero las cosas cambiaron radicalmente cuando, a manos del presidente Uribe, llegó un documento de no más de diez páginas.

En él se describe la cercanía que alcanzó Gontard –según varios medios, consejero personal de la canciller suiza, Micheline Calmy-Rey– con las Farc, y se trascriben duros calificativos del suizo acerca de Uribe.

“En opinión de Jean Pierre, siendo Uribe un vaquero fascista es más abierto a escucharlos que Pastrana (...) Él (Gontard) conoce que el Secretario de la ONU (todo indica que hablan de Kofi Annan) no gusta de Uribe. Por sus posiciones guerreristas, lo considera prepotente e ignorante, ordinario finquero o vaquero”. Pero los calificativos, consignados en un correo de ‘Reyes’ al secretariado, del primero de julio del 2004, no fueron los que precipitaron la crisis.

¿Cruzando la línea? El punto es que, para el gobierno Uribe, Gontard se acercó tanto a las Farc, que terminó por sugerirles “jugadas políticas” para negociar ventajosamente y hasta les sirvió de correo humano para llevarles dinero a sus fichas en Europa: entre otros giros, llevó dos mil dólares para Ómar Zabala, alias ‘Lucas Gualdrón’, principal representante de las Farc en Suiza.

Y sobre la supuesta asesoría, un correo del 2002, firmado por alias ‘Juan Antonio’, dice que el emisario suizo les advirtió que la llegada de Dominique de Villepin –amigo de Íngrid Betancourt– como premier francés, marcaba el momento para hacer “jugadas políticas y aumentar la división con Estados Unidos” en relación con la exclusión de las Farc de la lista de terroristas.

Para funcionarios del gobierno Uribe es claro que esas intrucciones de Gontard desbordaron sus tareas.

“Incluso prestaba la papelería del Institut Universitaire d’Etudes du Développement del que fue subdirector, para que ‘Reyes’ le escribiera mensajes a Calmy-Rey (ver facsímile), quien tiene un marcado interés en la causa guerrillera”, dice un alto funcionario del Ejecutivo.

Esa inclinación de Calmy-Rey quedó insinuada en un análisis del propio ‘Gualdrón’ hecho en el 2006: “La derecha y la ultraderecha, actualmente representadas en el gobierno suizo, ejercen presión sobre la Ministra que, a pesar de su papel como representante de su país, muestra una sensibilidad frente a nuestra causa (...) Ella hace parte, si se quiere, de la fracción más izquierdista de los socialistas”.

Todo esto –dicen– explicaría por qué Calmy-Rey fue tan fría a la hora de referirse al éxito de la operación ‘Jaque’, mientras que su gobierno, tras los reclamos de Colombia contra Gontard, salió a aclarar que éste es solo un asesor externo y a advertir que ni sus actuaciones ni sus declaraciones comprometen a Suiza.

Viaje a Créteil Pero hay un punto más que inquieta a Colombia y por el que seguramente le preguntará pronto a Suiza y a Francia: la reubicación de familiares de ‘Reyes’ y de ‘Simón Trinidad’ en Créteil, una pequeña ciudad cerca de París.

Ya hay total certeza de que, en febrero del 2007, Gontard y Nöel Saez –el emisario francés– ayudaron a una hija de ‘Reyes’ (sicóloga clínica) y a su esposo cubano, a obtener visas, empleos y beneficios de Francia. Y un año antes, lo había hecho con familiares de ‘Trinidad’.

A esto se une la evidencia de mediación, o de intento de mediación, del suizo en al menos tres secuestros realizados por las Farc en alianza con la banda ‘Los Calvos’ (ver ‘Los casos...’) y la intención manifiesta de Gontard de pactar encuentros con el secretariado a espaldas de Colombia.

A mediados del 2007, ‘Reyes’ escribió que el suizo les hizo saber que se iba a arriesgar a viajar a su campamento sin avisarle al Gobierno. Es más, dice que sugirió hacerlo a través del Perú, a donde va regularmente.

Estrategia contra presiones Pero en Francia y en Suiza hay otra lectura de estos episodios y creen que se trata de un ataque del gobierno Uribe contra un facilitador autorizado, para frenar a quienes insisten en negociar con las Farc.

Así opina, por ejemplo, Daniel Pécaut, analista político experto en Farc y director de la Escuela de Estudios Sociales de París. En diálogo con EL TIEMPO, Pécaut manifestó que su impresión es que el Gobierno colombiano –que nunca miró de manera favorable la pespectiva de un intercambio humanitario– quiere aprovechar el éxito mundiamente reconocido de la operación ‘Jaque’ para advertir que no aceptará más presiones.

“Mas allá del caso de Gontard, se trata de una advertencia a Francia y a Suiza para que no insistan en meterse en los procesos de negociacion con las Farc”, dijo Pécaut. Y agregó que Gontard siempre desempeñó de manera abierta –con el aval del Gobierno colombiano– un papel de facilitador en relación con el tema del intercambio humanitario y, de manera más especifica, en busca la liberacion de Íngrid, al lado del emisario francés y, alguna veces, del emisario español.

Lo cierto es que el incidente también sacó a relucir el palmarés del mediador suizo que ha cumplido misiones en África, Asia, Vietnam, Pakistán, Bangladesh, Medio Oriente, Camerún, Burundí, Congo, Costa de Marfil y Nigeria.

Suiza invierte 240 millones de euros (unos 680 mil millones de pesos) en la mediación internacional, y parte de ellos ha patrocinado las gestiones de Gontard en Colombia, que hoy parecen acabadas.

Lo concreto, por ahora, es que el viaje que el suizo hizo al país, el pasado 2 julio, para ultimar un frustrado encuentro con ‘Alfonso Cano’, el nuevo jefe máximo de las Farc, fue el último, al menos en calidad de facilitador .

u.investigativa@eltiempo.com.co.

LOS CASOS MURAMATSU, NOVARTIS Y ESPAÑA El escándalo de Gontard estalló el domingo pasado, tras la denuncia de que, en el 2001, el suizo medió en la liberación de dos empleados de Novartis por cuyo rescate se pagaron 500 mil dólares, que él llevó a Costa Rica. Pero ese no parece ser el único caso. En el 2002, estuvo averiguando por un industrial japonés (al parecer Chikao Muramatsu) plagiado por la banda de policías ‘Los Calvos’ y en el 2006, por un español, plagiado en el Darién.

Además, ayudó a las Farc a contactar a Daniel Leandri, ex policía amigo de Ramón Rodríguez Chacín, que hizo misiones secretas en Colombia; Andreas Von Heide, empresario sueco; a Maurice Lemoine, de ‘Le Monde Diplomatique’; y a Ricardo Pescia, del gobierno suizo.

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‘‘(...) Él (Jean Pierre) conoce que el Secretario de la ONU no gusta de Uribe (...) lo considera prepotente e ignorante, un ordinario finquero”.

Dice ‘Reyes’ en uno de los correos hallados en su PC.

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