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‘Al Gobierno le ha faltado mucha conciencia social’

‘Al Gobierno le ha faltado mucha conciencia social’

REDACTOR DE EL TIEMPO Tiene ya 66 años, pero demuestra muchos menos. Es alto, de cuerpo atlético y, cuando sonríe, desnuda una sonrisa blanca y generosa.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
06 de julio 2008 , 12:00 a. m.

Su buena estampa y su impecable salud se las debe monseñor Rubén Salazar Gómez a las jornadas diarias de natación que se convirtieron en un ritual imprescindible desde hace 25 años.

Precisamente, la piscina de la casa arzobispal de Barranquilla, donde es arzobispo desde 1999, será una de las cosas que más extrañará.

Dentro de los próximos tres años como presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, en remplazo de monseñor Luis Augusto Castro, estará viajando entre Barranquilla y Bogotá, y ya no le quedará tanto tiempo para la natación.

Hijo de un abogado y una educadora, nacido en Bogotá pero criado en Neiva e Ibagué, a los seis años les pidió a sus padres que le regalaran un altar para jugar a dar misa con su única hermana. Siempre tuvo muy claro que quería ser sacerdote.

Sin embargo, al mes de haber ingresado al seminario menor, en Ibagué, sintió que se había equivocado y se retiró. Quiso cambiar la sotana por una bata de médico. Pero al año, su vocación lo hizo retornar al redil del seminario.

Quienes lo conocen de cerca lo califican como un hombre sabio, prudente y riguroso en su trabajo. Habla cinco idiomas, es licenciado en teología y lleva 41 años de vida sacerdotal.

En Barranquilla es famoso por su cruzada de ‘multiplicación de las iglesias’.Cuando llegó al Atlántico, encontró 70 parroquias y hoy, gracias a su labor, ya hay 130.

Su elección como nuevo jerarca del catolicismo en Colombia, en la que votaron todos los obispos del país, lo tomó por sorpresa.

Sin embargo, sostiene que todo sucedió por el favor de Dios y que él le iluminará el camino venidero, al igual que Teresa de Jesús, su santa preferida.

Asume usted su cargo en un momento crítico del país. ¿Cuál será el papel de la Iglesia en el tema de la paz? Crear un clima de convivencia y reconciliación. Invitar a las Farc a dejar las armas, a liberar a todos los secuestrados y a dialogar con el Gobierno.

Usted ha trabajado con desplazados, pero no tiene experiencia en el tema de las negociaciones y acercamientos con la guerrilla.

Eso es cierto. No lo he hecho porque no me ha tocado. Pero ahora estoy dispuesto a hacer todo lo que haya que hacer para propiciar caminos de paz, y a hablar con quien tenga que hablar.

¿Ya hay acciones puntuales? Aún no, pero tenemos muy claro que nuestro papel no será el de negociar, sino el de crear un ambiente propicio para las negociaciones. La Iglesia no es ni Gobierno ni guerrilla, y no podemos tomar partido.

La Iglesia ha perdido influencia política. Hace 100 años los obispos eran los que escogían a los presidentes de la República. ¿Eso es bueno o malo? Muy bueno. Eran otras épocas, pero hoy, gracias a Dios, la Iglesia ha perdido ese poder. Nuestra tarea es evangelizar, orientar, dar luces. Nunca hacer política.

¿Por qué insiste en el tema de los desplazados? Porque es una de las lacras más espantosas que ha dado la violencia en este país. Son una tragedia nacional, y no somos conscientes de ese sufrimiento.

¿Qué le aplaude a este Gobierno y qué le reprocha? El país está mejorando en ciertas cosas, como en la economía. Pero aún hay mucha gente marginada que sufre, que no tiene acceso a la salud, al trabajo y a la educación. A este Gobierno le ha faltado mucha conciencia social.

¿Cómo le parece una posible reelección del Presidente Uribe? Esas son cuestiones políticas en las que la Iglesia no tiene por qué opinar. Será una decisión del país.

¿Qué le duele de Colombia? Que nos hemos acostumbrado a la violencia, que ya es cotidiana y por eso no pasa nada. La violencia no puede ser tolerable.

¿Cuál es su postura frente a temas como el aborto, la unión entre homosexuales y la eutanasia? No hay una postura personal. Esos son temas no negociables para la Iglesia.

¿Es posible la paz en Colombia? El país está viviendo momentos muy importantes, y me declaro totalmente optimista en el nombre de Dios.

¿Y monseñor Luis Augusto Castro?.

Monseñor Luis Augusto Castro Quiroga, quien también participó en la elección y de quien se especulaba que podía repetir presidencia después de tres años de desempeñarse en ese cargo, se declaró satisfecho con la labor cumplida y con el nombre de su sucesor.

Señaló que aunque se concentrará en su labor pastoral en Tunja –donde es arzobispo– no abandonará la lucha por la paz que emprendió hace ya varias décadas. Además, añadió que estará listo siempre para colaborar en ese sentido.

Por otro lado, su nombre suena para remplazar al cardenal Pedro Rubiano Sáenz, quien a finales del año pasado renunció a su cargo como arzobispo de Bogotá tras cumplir la edad reglamentaria (75 años).

Al ser el más opcionado para alcanzar esa dignidad, que nombrará el Papa Benedicto XVI, estaría, además, cerca de ser nombrado cardenal.

Como vicepresidente de la Conferencia Episcopal, fue reelegido monseñor Iván Marín López, arzobispo de Popayán. Y como secretario general, repite monseñor Fabián Marulanda.

Monseñor Rubén Salazar.

El desplazamiento es una de las lacras más espantosas que ha dado la violencia en este país. Es una tragedia nacional, y no somos conscientes de ese sufrimiento”.

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