Con engaño de caballo de Troya, Ejército rescató a los 15 rehenes

Con engaño de caballo de Troya, Ejército rescató a los 15 rehenes

El rescate de 15 de los secuestrados que las Farc habían incluido en su lista del canje, entre ellos la ex candidata presidencial Íngrid Betancourt, pasará a la historia como una de las operaciones de infiltración y engaño más limpias en la historia de la lucha de un Estado contra un grupo insurgente. (VER INFOGRAFIA: EL RESCATE PASO A PASO)

03 de julio 2008 , 12:00 a.m.

Sin un solo disparo, en las selvas del Guaviare, el Ejército les arrebató a las Farc a varios de los rehenes que, para ese grupo, tenían más importancia política, por su condición de ciudadanos extranjeros (Íngrid es colombofrancesa, y los tres norteamericanos: Marc Gonsalves, Keith Stansell y Thomas Howes).

Y gracias a esa operación, militares y policías como William Pérez, Amaón Flórez, Erasmo Romero, José Miguel Arteaga y José Ricardo Marulanda pudieron dormir en sus casas después de diez años de cautiverio. Los otros rescatados son: Juan Carlos Bermeo; Raimundo Malagón; Julio César Buitrago; Armando Castellanos; Vianey Javier Rodríguez Porras y Jairo Durán Puerto.

Un año de espera El golpe más importante contra esa guerrilla –por encima del operativo en la frontera con Ecuador contra ‘Raúl Reyes’– se empezó a tejer hace un año, cuando la fuga del subintendente Jhon Frank Pinchao dio las primeras pistas de la zona por donde se movían los cautivos y de las estrategias de las Farc para evitar a las tropas.

La fase final se precipitó en abril pasado, cuando un grupo de inteligencia militar que desde diciembre estaba tras la pista de los guerrilleros que tenían en su poder a Íngrid logró penetrar el primer anillo de seguridad del frente primero de las Farc, encargado de los secuestrados al menos desde hace cuatro años.

La operación –que desde el primer momento fue coordinada por los comandantes de las Fuerzas Militares, general Freddy Padilla; y del Ejército, general Mario Montoya– fue avanzando hasta tal punto que dos hombres del más alto perfil en la inteligencia se ganaron la confianza del jefe de seguridad de ‘César’, el ‘carcelero’ mayor de las Farc y quien le respondía directamente al ‘Mono Jojoy’.

Para principios de mayo los infiltrados ya se movían sin problema en la zona de Tomachipán. Unas semanas después, un grupo de Fuerza s Especiales recibió de los hombres de inteligencia las coordenadas del lugar donde estaba un campamento.

Cuando el Gobierno empezó a hablar de su estrategia de ‘cercos humanitarios’ ya sabía plenamente dónde estaban Íngrid y los americanos. Por estrictas razones humanitarias nunca se intentó una irrupción armada.

A mediados de junio, uno de los oficiales de inteligencia le presentó al Comandante del Ejército el plan de rescate.

Era, en palabras de una fuente que lo conoció de primera mano, “osado, peligroso y sin retorno”, pero para el grupo de 15 militares que fue encargado de la tarea tenía un chance de nueve sobre diez de salir bien. A algunos les recordó el secuestro de los diputados del Valle en el 2002, cuando un comando de las Farc logró llevarse a los políticos suplantando a la Policía.

Los infiltrados lograron, a través de un guerrillero de alto nivel cuya identidad no ha sido revelada, convencer a ‘César’ de que era necesario mover a los secuestrados hacia el sitio donde estaba ‘Alfonso Cano’, el nuevo jefe de las Farc. Lograron que unieran a tres grupos de secuestrados que estaban cada uno a 50 kilómetros y que el grupo entero se moviera otro tramo.

Además, consiguieron vender la idea de hacer el traslado en helicópteros de una ONG extranjera. La infiltración llegó al punto de que el propio ‘Cano’, luego de ser consultado, dio vía libre para mover al grupo. Por eso los altos mandos decían ayer que habían logrado infiltrar al propio secretariado.

Había ‘plan B’ El cinematográfico rescate se produjo pocos días después de que el Gobierno hizo circular la versión de que dos delegados de los países europeos habían entrado a la zona donde estaría ‘Cano’ para hablar del intercambio humanitario. Esa versión nunca fue confirmada oficialmente.

A las 5 de la mañana de ayer empezó la operación ‘Jaque’, que bien pudo llamarse ‘Caballo de Troya’ porque el engaño a la guerrilla, como el de los griegos a los troyanos, permitió que su enemigo la sorprendiera con un golpe de mano contundente.

Dos helicópteros rusos M-I pintados de blanco y rojo se internaron en las selvas de Tomachipán (Guaviare) a 62 kilómetros de San José.

Solo uno aterrizó. En él iban 6 militares que durante semanas ensayaron cada detalle en una maqueta montada en la base de Tolemaida. El último ensayo fue el martes a las 12 de la noche. Si fallaban, el general Montoya daría la orden de pasar al Plan B: el cerco humanitario, para lo que estaba dispuesto un grupo de 40 hombres de las Fuerzas Especiales.

Para la misión fueron escogidos los mejores pilotos de la Aviación del Ejército. Mientras los militares volaban hacia el campamento disfrazados de delegados de una supuesta misión extranjera, para los secuestrados –según contaron varios de ellos– el día empezó como uno más.

La novedad fue que el ruido de los helicópteros, que siempre anticipaba la orden de esconderse, esta vez no alteró a ‘César’ y a ‘Enrique’, los dos jefes guerrilleros encargados de su custodia.

Al rato vieron salir del helicóptero que aterrizó a unos personajes que la misma Íngrid llamó “surrealistas”. Con chalecos que tenían insignias de una organización desconocida y camisetas con el rostro del Che Guevara, los hombres de la falsa ONG incluso sugirieron esposarlos y los obligaron a usar chaquetas blancas, porque supuestamente el sitio a donde se dirigían era tierra fría.

Eran la 1 de la tarde y 15 minutos de ayer. Después, ya en pleno vuelo, pasó lo que Íngrid le contó al país y al mundo. Hubo un rápido movimiento tras el que los dos de las Farc fueron totalmente reducidos. Los ensayos funcionaron perfectamente y los guerrilleros fueron dominados en menos de 40 segundos.Luego sonó una voz: “Somos el Ejército Nacional. Están libres”.

Fueron 22 minutos y 13 segundos eternos que se rompieron cuando el el oficial a cargo llamó al general Montoya y le dijo que iban rumbo a San José del Guaviare. Detrás volaba el otro helicóptero, en el que nueve militares bien armados y perfectamente entrenados iban preparados para lo que fuera.

En tierra quedaron varios guerrilleros que no entendieron lo que estaba pasando sino cuando sus rehenes se escaparon por el aire.

“Hubiéramos podido atacar, porque los teníamos en la mira y rodeados, pero les respetamos la vida y los dejamos en libertad como muestra de paz”, dijo el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos.

El embajador de E.U. en Colombia, William Brownfield, conocía de la operación al menos desde hace dos semanas. Ayer dijo que el éxito era totalmente colombiano y que su país solo aportó alguna ayuda técnica que no precisó.

¿Qué facilitó la operación? Fuentes que trabajaron en ella mencionan varios factores: una impecable actividad de inteligencia que permitió ganarse la confianza de un perro viejo de las Farc como ‘César’, a quien Íngrid describió como “cruel, humillante y déspota”. Y un segundo factor es la incomunicación de las Farc, que ha hecho cada vez más difícil el control del secretariado sobre estructuras claves en sus planes.

justicia@eltiempo.com.co .

‘CÉSAR’, EL AUTÉNTICO CARCELERO DE LAS FARC Su nombre real es Gerardo Antonio Aguilar, de 49 años. Era conocido como ‘César’, jefe del frente primero de las Farc. Las autoridades lo califican como el auténtico carcelero de ese grupo subversivo y consideran que tenía un papel más relevante que el de alias ‘Martín Sombra’ (capturado por la Policía) como custodio de los plagiados.

Tuvo la custodia de por lo menos 40 secuestrados, entre los que siempre figuraron los estadounidenses e Íngrid Betancourt.

‘César’ habría sido quien ordenó la entrega de Emmanuel, el hijo de Clara Rojas, a José Crisanto Gómez, hoy procesado por secuestro.

Interpol había expedido circular roja en su contra por homicidio. La Fiscalía lo investiga por secuestro, homicidio, terrorismo y hurto. Además, según las autoridades, ‘César’ manejaba la red logística de las Farc que en el oriente del país intercambiaba drogas por armas (en su mayoría fusiles AK-47) y equipos de comunicación (teléfonos satelitales, equipos GPS, radios UHF). También intercambiaba drogas por equipos y servicios médicos.

De esta red formaba parte su compañera, Luz Dary Conde, capturada hace tres meses por el DAS.

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Otras operaciones de película La operación del Ejército fue limpia: se rescataron a los 15 sin que el Ejército hiciera un solo disparo. Esta misión ya se convirtió en un operativo histórico y sin precedentes en el país. Fue, además, catalogada por expertos en estrategia militar como una “misión audaz y en extremo arriesgada”. Las siguientes dos son las más recordadas en el mundo por su éxito.

Entebbe (Uganda) Probablemente la operación más exitosa de rescate de secuestrados tuvo lugar el 27 de junio de 1976 en el aeropuerto de Entebbe (Uganda). Durante ocho días este plagio tuvo en vilo al mundo entero. Un comando israelí liberó a 38 rehenes, en un ataque sorpresa que abatió a 13 secuestradores del Frente Popular para la Liberación de Palestina (Fplp) y a 33 soldados del régimen de Idi Amín. Las tropas se hicieron pasar como parte de la comitiva del dictador para realizar el operativo.

Lima (Perú) En América Latina, el caso más recordado es el de la toma de la embajada de Japón en Lima, el 16 de diciembre de 1996, durante el gobierno de Alberto Fujimori.

Durante cuatro meses, 30 mineros trabajaron sigilosamente para excavar un túnel que los llevaría a la embajada. Un comando militar, compuesto por 140 hombres, logró entrar a la sede diplomática y liberar a 72 rehenes en poder de guerrilleros del Movimiento Revolucionario Tupac Amarú (Mrta). El episodio, en su momento celebrado como un hito, fue después motivo de polémica por supuestas ejecuciones de guerrilleros.

ALGUNAS QUE SALIERON MAL En Munich, en 1972, cuando se intentó liberar a once atletas israelíes en poder del comando palestino ‘Septiembre Negro’. La operación concluyó con la muerte de todos los secuestrados.

En Waco, Texas, (E.U.), en 1993 fracasó una operación del FBI contra los integrantes de una secta apocalíptica que condujo al incendio del rancho de la comunidad y la muerte de 69 adultos y 17 niños.

En Colombia, los asesinatos en el 2003 del gobernador de Antioquia, Guillermo Gaviria, el ex ministro Gilberto Echeverri y ocho militares en un intento de rescate.

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