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La popularidad como garrote

La popularidad como garrote

El voto popular no debe usarse para destruir la democracia y convertir los delitos en virtudes.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
02 de julio 2008 , 12:00 a. m.

La misma semana en que el presidente Álvaro Uribe se enfrenta a la Corte Suprema de Justicia por asuntos reelectorales, dos personajes más ocupan categoría noticiosa parecida: por un lado, el corruptísimo Silvio Berlusconi, primer ministro italiano, que intenta aplicar su poder político para zafarse de los líos que tiene con la Justicia, y, por otro, el campeón de los dictadores africanos, Robert Mugabe, que aplasta a sus opositores para sacar adelante una nueva reelección.

No digo que nuestro presidente sea igual a un Berlusconi o a un Mugabe, pero llevo casi una semana viendo la fotografía de los tres en la misma página de la prensa internacional: como asociación de ideas es mala vaina.

Hace unos años, cuando a Uribe se le metió en la cabeza que él era un hombre providencial y su cohorte nos informó que se trataba de un ser humano superior a todos nosotros, un asesor suyo señaló que bastaba con modificar “un articulito” de la Constitución para ofrecernos el privilegio de cuatro años más de mandato de ese supercolombiano. En tal momento, muchos juristas y politólogos advirtieron sobre las complicaciones que suelen aparecer cuando se cambian sobre la marcha las reglas de juego. Fueron desoídas sus palabras y, lamentablemente, los pronósticos están cumpliéndose. Los ciudadanos atónitos vemos cómo el jefe del poder ejecutivo desafía a la Corte y propone un delirante referendo terapéutico, bizarra máquina del tiempo que echará dos años atrás los relojes para producir resultados pretéritos aplicables al futuro: quizás hasta el 2014.

Se ignora qué efectos tendrá el engendro. Solo conocemos aclaraciones que disparan desde Palacio, como si allí naciera y muriera la interpretación acertada de las leyes. ¿Valdrá como media reelección? ¿Abarcará a los congresistas, cuya votación al fin y al cabo marchaba en yunta política con la presidencial? De ser así, ¿sería esta operación un detergente que limpiará a los incursos en delitos de ‘parapolítica’? Aclaremos que están revueltas dos cosas distintas: el procedimiento viciado para modificar la Constitución, y la votación popular que aprueba a posteriori un segundo período de Uribe. No es posible que la repetición del segundo valide los errores provocados por la corrupción en la primera. Esto equivale a un Perdón Judicial Supremo, donde el pueblo asume de manera anárquica los tres poderes para volver virtudes ciertos delitos ya cometidos. Planteémoslo así: en caso de que la Copa Europa (que acaba de ganar gloriosamente España) adopte la doctrina Uribe, cada vez que el equipo con mayor hinchada anote un gol con la mano y el árbitro lo anule, bastará con la manifestación masiva de la tribuna para validar la mano y dar por bueno el tanto.

Si no queremos demoler de un mazazo la arquitectura democrática hay que entender que el tal referendo no hace más que ratificar la victoria reelectoral de Uribe… triunfo que nunca estuvo en duda. Pero no puede restañar de manera mágica, por respetable que sea el voto popular, los delitos que se cometieron al modificar la Carta. Estos tienen que someterse al proceso que fija de antemano la Constitución. Dice José Obdulio Gaviria, filósofo oficial, que “el pueblo es la última instancia política”. Pero si todo voto popular fuese democracia, Hiltler sería Montesquieu y el referendo podría cerrar el Congreso, poner a José Obdulio como Máximo Magistrado y nombrar monarca al doctor Uribe.

Enfrentamos un acto de vanidad populista que desestabilizará las instituciones, costará miles de millones a los ciudadanos y tenderá una nueva cortina de humo sobre los graves problemas de miseria y desigualdad social que hierven en el país. “Las bayonetas sirven para todo, excepto para sentarse en ellas”, dijo Napoleón. La popularidad sirve para todo, excepto para emplearla como garrote a fin de destruir irresponsablemente la democracia.

cambalache@mail.ddnet.es

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