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PÓNGASE LA CAMISETA DE CIUDADANO

PÓNGASE LA CAMISETA DE CIUDADANO

En Bogotá, transporte es sinónimo de caos. Y cuando se piensa en transporte las imágenes que llegan a la cabeza son choferes de buseta

ganándose a la brava los pasajeros, conductores de ejecutivos echándoles su pequeño bus a los demás vehículos y taxistas rediseñando los cruces y sentidos de las vías.

También hay automovilistas que vociferan madrazos desde las ventanilla del carro, o afanados que meten sus autos por los separadores de las avenidas...

Sin embargo cuando se habla de conductores no se piensa en ciclistas, tal vez porque para el común de personas ciclistas son tipos como Lucho Herrera y Fabio Parra que, después de escalar las montañas de Europa, reciben besitos de dos monotas en el podio de los triunfadores.

Los conductores de ciclas deben cumplir las normas mínimas al circular por las calles de la ciudad: entre otros ruedan mensajeros, encargados de domicilios, repartidores de panaderías, vendedores de productos a tenderos, y niños y jóvenes que montan cicla por simple diversión.

Tal es su auge, que la bicicleta fue el símbolo del alcalde Antanas Mockus quien llegaba pedaleando, de mucho saco y corbata, hasta la rectoría de la Universidad Nacional.

Por el tamaño y fragilidad del vehículo, los ciclistas están más indefensos y propensos a sufrir graves lesiones en caso de un accidente.

Según las normas vigentes, un buen ciclista debe tener su máquina en perfecto estado mecánico y provista de un sistema de frenos que opere sobre las dos ruedas.

Además la bici debe llevar un timbre o una bocina que se escuche con buena intensidad, un faro delantero de luz blanca que ilumine la vía en forma apropiada y un faro trasero rojo que refleje la luz y que sea visible por lo menos a cien metros de distancia.

Igualmente las normas dicen que a las bicicletas toca ponerles indicadores reflectantes de color blanco para los costados y los pedales, y de color rojo para la parte trasera.

Póngase la camiseta de ciudadano Como en las grandes pruebas ciclísticas al mejor se le entrega la camiseta amarilla o rosada, si usted quiere ponerse la Camiseta del Club del Buen Ciudadano debe manejarse bien cuando monta en su bicicleta por Bogotá.

Por eso no se remolque de un vehículo u otro ciclista, no conduzca muy cerca de la parte trasera de un automóvil, y antes de girar a la derecha o a la izquierda trate de adelantar o detenerse contra el andén, siempre mire hacia atrás y asegúrese de que no hay peligro.

Para girar debe hacer claramente una señal con el brazo del lado para donde va a voltear, tal y como lo hacen los conductores de carros por la ventanilla.

Conduzca en una sola fila. No lo haga al lado de más de un ciclista y no transite sobre los andenes, por las autopistas o los lugares destinados al tráfico de peatones.

En las vías de mucho tráfico y en las noches si quiere girar a la izquierda es preferible cruzar a pie por las zonas peatonales, y maneje con las dos manos en el manubrio y mantenga los pies en los pedales.

Si cumple con las normas, su recompensa no serán los besitos de las monotas en el podio, sino el llegar sano y salvo a su destino y no haber ocasionado ningún accidente.

Por fortuna, sólo fue un porrazo Freddy Quiroga salió a estrenar su cicla , una de esas de montañismo que están de moda. Su papá se la había regalado el sábado 21 de enero.

Freddy, de 14 años, armó combo con sus amigos y su hermana para irse el domingo siguiente a la ciclovía. Salió de su casa ubicada en el barrio Marsella y tomó la ciclovía de la Avenida Boyacá en sentido sur-norte.

Cuando iba a la altura del barrio La Esperanza, redujo la velocidad para esperar a unos amigos que se quedaron retrasados.

Como quiso sobrepasar a un peatón, se abrió hacia el lado izquierdo de la vía y hasta ahí recuerda.

Un adulto, que venía en bicicleta de carreras y con exceso de velocidad según el niño, se lo llevó por delante.

El pelado perdió el sentido y el otro ciclista, según cuenta la hermana de Freddy, tuvo tiempo de reparar la cadena y reanudar la marcha: no le prestó ninguna ayuda al menor.

El niño estuvo casi dos horas sin conocimiento. La atención de urgencias la recibió en la Cruz Roja y luego tuvo que ser llevado al Policlínico del Olaya para que se le realizará un examen cerebral.

Afortunadamente para él, no presentó ningún trauma en su cráneo ni lesiones graves. Sólo alcanzó a descalabrarse para lo que le tomaron dos puntos externos y uno interno.

Mi hermana me dice que yo decía incoherencias y que decía dónde está, dónde está? tal vez preguntando por la cicla , dijo Freddy.

Reconoció que quizás sí cometí alguna imprudencia al intentar adelantar, pero el tipo del frente venía por mi carril y a toda velocidad .

Para el padre, Víctor Quiroga, el problema es que en la ciclovía no se tienen ningún respeto por los niños y que no hay agentes de tránsito, policías bachilleres, ni puestos de atención de emergencias.

Freddy ya arregló el tenedor de la cicla , el rin y algunos radios de la rueda delantera y no le cogió miedo a montar en bicicleta.

Gracias a Dios, estoy echándoles el cuento... , dijo.

La ciclovía no es velódromo Las ciclovías no son pistas de carreras. Además de los ciclistas, por las avenidas van patinadores, gente que sale a trotar, caminantes e incluso los que sólo quieren tomar el sol y comer helado.

Hay muchos niños que salen a montar sus triciclos y algunos que llevan las monaretas de rueditas acostumbradoras.

Por eso en la ciclovía, cuando los ciclistas deben tener mayor precaución y cumplir con las normas de conducción: - No abuse de la velocidad. Recuerde que la ciclovía no es para hacer carreras. Es más un ciclopaseo.

- No remolque a otro ciclista ni a patinadores, ni a ningún otro sujeto que se movilice en vehículos de rueda.

- No guíe a un animal. Es corriente ver que los dueños cuando salen a montar su bicicleta, aprovechan para sacar a pasear al perro.

- No transite en zigzag o cambiando de carril.

- No lleve parrillero, ni lleve pasajero en la parte delantera de la cicla (el manubrio, por ejemplo). Sólo es permitido si la máquina ha sido construida o modificada para más de un ciclista.

- No lleve nada que pueda afectar su equilibrio.

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