Secciones
Síguenos en:
ENMOCHILATED CERTIFICATION

ENMOCHILATED CERTIFICATION

Las relaciones con los Estados Unidos son el karma de este gobierno.

No quiero ser ave de mal agero, pero veo muy enredada la certificación estadounidense para que Colombia siga accediendo a los recursos de cooperación en la lucha contra las drogas.

Debemos estar preparados para eso. Serenamente. Tranquilamente.

Una serie de factores internos y externos, justos e injustos, previsibles e imprevisibles, criollos y gringos, demócratas y republicanos, liberales y conservadores se han sumado para configurar un negro panorama.

Y si se expide la certificación, -que no deja de tener un detestable tufillo neocolonialista- será sobre la base de darle al gobierno colombiano un año de gracia para que pase de las bonitas declaraciones a las ejecutorias reales.

Así, durante 1995, bien porque concedan la certificación o bien porque la nieguen, la presión por resultados, ejercida desde los Estados Unidos va a ser verdaderamente agobiante.

Creo, sin embargo, que manteniendo claros los límites de la soberanía nacional, este monitoreo le conviene al país... siempre que no extienda sus efectos a los asuntos de comercio exterior y a las relaciones con la banca extranjera y multilateral.

En efecto, este monitoreo puede conjurar en algo la intimidación, la perplejidad o la resignación que se han apoderado de los colombianos y que han conducido a entregarles tantos espacios a quienes se mueven al margen de la ley y de las instituciones.

No nos vamos a embarcar en una nueva guerra civil por complacer las exigencias de algunos que no entienden muy bien lo que sucede aquí.

No vamos a permitir que le dicten, desde el exterior, a la justicia colombiana los textos de las providencias o acuerdos judiciales.

Vamos a preservar los fueros nacionales para adoptar unas determinaciones que son colombianas y sólo colombianas, como aquellas asociadas con los términos de ajuste de la política de sometimiento.

Pero no podemos arroparnos en la bandera para seguir ocultando fenómenos que están erosionando nuestra sociedad desde sus propias bases.

Nuestro problema real nunca fue Andrés Pastrana por haber divulgado los narcocasetes.

Ni Joe Toft por haberle concedido unas declaraciones al corajudo noticiero de las Marías.

Ni el señor Frechette por su conferencia en Nueva York la semana pasada.

No. Aún si todos ellos se equivocaron en el tono y en la oportunidad de sus declaraciones, atribuirles la responsabilidad de lo que nos está pasando equivale a decir, y valga la frase de cajón, que el reponsable del cáncer es el médico que lo descubre.

No obstante, las declaraciones de Frechette cayeron como un baldado de agua fría porque estaban muy frescos aún los anuncios de importantes planes del gobierno Samper en estas materias.

Y el Presidente, a mi parecer, está obrando con honestidad.

Quizás, y vale la pena pensarlo, le haga falta a Samper presentar integralmente la estrategia antidrogas de su gobierno.

Una que abarque todos los frentes que tocan con este tema.

Una que, sin vacilaciones, comprometa a toda su administración.

Una que evite que cada ministro o embajador tenga su propia versión de la política, que se invente sus propias estrategias, que expida sus propias declaraciones, que emprenda sus propias guerras, que adelante sus propias campañas.

Sigue, pues, una intensa batalla diplomática durante los próximos días, y un año extremadamente delicado para el gobierno y para el país.

De cara a las gestiones que se deben adelantar en Washington esta semana, tranquiliza mucho saber que tenemos un Canciller como Rodrigo Pardo.

A nuestro joven canciller le creen en los Estados Unidos, y tienen de él buen concepto.

Sin servilismos, Pardo entiende la sensibilidad y la importancia de estas relaciones, no se deja calentar la cabeza, torear el genio, ni puyar la lengua.

Ojalá sus gestiones sean exitosas.

Good Luck.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.