Secciones
Síguenos en:
GUERRILLA MATÓ A CINCO EXCURSIONISTAS EN EL TOLIMA

GUERRILLA MATÓ A CINCO EXCURSIONISTAS EN EL TOLIMA

Los mataron por el peluqueado . Eso dijo Wilson Lopera, un estudiante que se salvó de la matanza de cinco jóvenes a manos de la guerrilla. Los muchachos iban a una excursión al Parque de los Nevados.

Hermanos, no hagamos ese viaje que por allá nos matan, eso está lleno de guerrilla y además con ese corte de pelo que tenemos nos confunden con soldados .

Esa fue la advertencia que hizo la semana anterior, Wilson Lopera, a sus amigos que pretendían subir al Nevado del Tolima.

Como una premonición, Wilson se abstuvo de viajar pese a que hasta última hora sus amigos le rogaron que los acompañara.

Sin embargo, sus compañeros, Robert Chacón de 23 años, estudiante de Mercadotecnia; Fabián Oswaldo López, de 26, estudiante de sistemas; Saúl Pineda, de 29, y los hermanos Danilo y Fernando Triana de 25 y 24, emprendieron la aventura.

La semana pasada, todos se hicieron cortar el cabello bien bajito tipo militar, dijo Lopera, quien estaba preocupado por que esa región del nevado es considerada zona roja .

Los jóvenes salieron a las 3 de la mañana del domingo de Ibagué, en tres motocicletas de alto cilindraje rumbo al Parque de los Nevados.

El plan era dejar las motos en el Parque y caminar en medio de la vegetación para apreciar el paisaje y tomar fotografías de los nevados del Tolima, Santa Isabel y Ruiz.

Tres de ellos habían pagado servicio militar en la zona y querían recordar viejos tiempos.

A las 6 de la mañana, los jóvenes llegaron con sus motocicletas a la población de Anzoátegui, ubicada a hora y media de Ibagué.

Allí se tomaron un tinto, según los testigos, y siguieron el camino a la inspección de Palomar, ubicada a una hora de la población.

Los confundieron Posteriormente, se marcharon por la carretera destapada, entre la densa neblina, rumbo a las cumbres del parque.

Los jóvenes estuvieron todo el día en los alrededores del Nevado. Cuando bajaban, a las 3:30 de la tarde, fueron interceptados por guerrilleros del frente 25 de las Farc, diez kilómetros antes de llegar a Anzoátegui, en el sitio el chorro de Eftalí.

Los guerrilleros les dispararon a quemarropa y finalmente le dieron un tiro en la cabeza a cada uno. Posteriormente, les prendieron fuego a las motos.

Al parecer, dicen las autoridades, los subversivos creyeron que los jóvenes eran de inteligencia militar y realizaban operaciones de rastreo en la zona.

A la media noche, un campesino informó a las autoridades de Anzoátegui, que en la carretera a Palomar, se encontraban los cadáveres de cinco muchachos, junto con sus motocicletas.

En la zona no existen casas y los pocos campesinos que cruzan por allí se abstuvieron de dar información por miedo a represalias.

La Policía y la Fiscalía realizaron en el sitio el levantamiento de los cadáveres, que presentaban más de ocho impactos de fusil.

Posteriormente, fueron trasladados al medio día al cementerio de Anzoátegui.

Allí, la única señora que prepara cadáveres en el pueblo intentó reconstruirlos. Esta labor demoró hasta la noche, debido al mal estado en que quedaron los cuerpos.

Hasta la población llegaron familiares de los hermanos Triana y del joven Chacón, que entre sollozos repetían que así no se va a lograr la paz.

Anoche los cuerpos eran velados en la funeraria Los Olivos de Ibagué y hoy se realizarán sus exequias.

Lopera, el joven que sobrevivió por su presentimiento, solo atinó a decir, al enterarse de la muerte de sus amigos, que los mataron por el peluqueado. Es la única explicación que tenemos .

Las víctimas eran jóvenes que nunca habían tenido problemas con nadie y eran amigos desde hace varios años. Sus paseos por diversos sitios naturales del departamento eran algo normal para sus familiares.

Saúl Pineda era hijo del ya fallecido ex senador liberal, Saúl Pineda Correa, dueño de una Miscelánea en el barrio Cadis.

Las autoridades del Tolima se encontraban desconcertadas por lo ocurrido. El gobernador Francisco José Peñaloza se mostró indignado por el múltiple crimen.

Por su parte, el sacerdote Anzoátegui, José María Russi dijo al semanario TOLIMA 7 DIAS que aquí no existe consternación, la gente se acostumbró a la cultura de la muerte, no sienten miedo ni dolor, eso ya es normal en la región, pues los campesinos tienen que convivir con la guerrilla .

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.