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TRANSITAR EN SILLA DE RUEDAS, UN LÍO

TRANSITAR EN SILLA DE RUEDAS, UN LÍO

Desplazarse en Bogotá como peatón es difícil, pero hacerlo en silla de ruedas es casi imposible. De igual forma conducir por las calles de Bogotá es complicado, pero lo es mucho más si el vehículo que se maneja es un carrito repartidor en forma de bicicleta que carece de pito, direccionales, espejo retrovisor o luces.

Esas son las dificultades a las que se enfrentan los limitados físicos y los problemas que tienen quienes trabajan en carritos de repartir el mercado, vender tintos o desplazar objetos a lo largo de la ciudad.

Carlos Antonio Suárez tiene 44 años y desde hace 21 años se moviliza en silla de ruedas, debido a un accidente que tuvo en un río. Hace seis meses un carro de la basura que no lo vio lo atropelló y le dañó su silla de ruedas.

El conductor dice que no me vio, sin embargo, yo iba por la derecha. El problema es que aquí en Quirigua los andenes y las rampas están invadidas por los vendedores ambulantes y nosotros los minusválidos no podemos usarlos , dijo.

Suárez contó que debido al accidente que tuvo descubrió que era mucho más seguro transitar en contravía para que los carros lo vieran y así lo hace.

Idéntico problema tienen Orlando Rico y Gerardo Gallego, otros dos minusválidos que se deben desplazar diariamente por la carrera 92 del sector de Quirigua.

Rico lleva en silla de ruedas 7 años y es lotero: El dice que se debe salir a la calle y transitar en medio de los carros en la silla de ruedas porque los andenes están invadidos por los constructores de obras.

Uno va a pasar y esto vive lleno de arena, mezclas de cemento y ladrillos, entonces nos tenemos que botar a la calle y defendernos de los carros como podamos , dijo.

A Gallego le empuja la silla de ruedas su hijo de 12 años, nosotros tenemos que desplazarnos diariamente más de 3 cuadras, y también nos toca salirnos a la calle y esquivar los buses , dijo.

Los que manejan carritos también hacen piruetas para moverse entre los carros. Sin embargo, este diario sorprendió a algunos conductores de carritos que se movilizaban por el carril izquierdo o que no tenían suficiente visibilidad por el exceso de productos que cargaban.

Félix Vanegas y su compañero Mario Rodríguez empujan un carrito lleno de almohadas, cobijas, mesas de plancha y cubrelechos en un pequeño carrito. El respeta el carril derecho y sólo transita por allí, pero los productos que carga le quitan toda la visibilidad.

Yo no tengo pito pero me defiendo con un grito de los otros carros, además saco la cara para mirar quién viene , dijo.

Luis Olmedo trabaja en un taller y tiene que transportar láminas metálicas en su carrito. Para mí es muy difícil porque las láminas que cargo tienen el ancho de un carro, pero como no soy carro los demás me pitan y me acosan. Sin embargo, siempre conduzco por mi derecha , dijo.

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