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CAMINO A CERTIFICACIÓN CON EXIGENCIAS

CAMINO A CERTIFICACIÓN CON EXIGENCIAS

Como están las cosas hoy en Estados Unidos lo más probable es que a Colombia no la des-certifiquen, pero que tampoco le den una certificación plena por sus resultados en la lucha contra el narcotráfico.

Según estimativos del gobierno colombiano, las posibilidades de una des-certificación son del 5 por ciento, de una certificación plena, del 20 por ciento y de una certificación por razones de seguridad nacional, del 75 por ciento.

Esto significaría que, para no ser des-certificada el año entrante, Colombia tendría que hacer más eficiente su sistema judicial y endurecer su política de sometimiento a la Justicia, demostrar resultados en la erradicación de los cultivos ilícitos y en la captura de narcotraficantes.

Sin embargo, fuentes del gobierno sostuvieron que una certificación por seguridad nacional no tendría repercusiones graves para el país ni para las relaciones bilaterales.

Como están las cosas hoy en Estados Unidos lo más probable es que a Colombia no la des-certifiquen, pero que tampoco le den una certificación plena por sus resultados en la lucha contra el narcotráfico.

Según estimativos del gobierno colombiano, las posibilidades de una des-certificación son del 5 por ciento, de una certificación plena, del 20 por ciento y de una certificación por razones de seguridad nacional, del 75 por ciento.

Esto significaría que, para no ser des-certificada el año entrante, Colombia tendría que hacer más eficiente su sistema judicial y endurecer su política de sometimiento a la Justicia, demostrar resultados en la erradicación de los cultivos ilícitos y en la captura de narcotraficantes.

Según lo expresado por miembros del gobierno y del Congreso de Estados Unidos a funcionarios del gobierno colombiano, estos deberían ser los resultados que el presidente Ernesto Samper tendría que conseguir al finalizar 1995.

Así, con una certificación por seguridad nacional, Estados Unidos le diría a Colombia que, aunque le reconoce algunos esfuerzos importantes, debe reforzar su lucha contra el narcotráfico, pero no lo des-certificaría para no correr el riesgo de perder a uno de sus principales socios en esa lucha.

Según le informaron fuentes del Gobierno a EL TIEMPO, el Presidente está considerando la posibilidad de rechazar la ayuda económica para la lucha contra el narcotráfico, en caso de recibir este tipo de certificación.

Esta ayuda, en los últimos años ha ascendido a un promedio de 14 mil millones de dólares anuales, es decir, cerca de 12 mil millones de pesos.

Sin embargo, algunos miembros del Gobierno consideran que es mejor esperar la explicación que presente Estados Unidos al entregar la certificación, para disponer de todos los elementos de juicio necesarios y entonces sí decidir.

La expedición de una certificación por razones de seguridad nacional no tendría efectos negativos para el comercio exterior, las preferencias arancelarias y el acceso a los recursos de la banca multilateral.

El proceso a seguir En el curso de los próximos días, las agencias estatales de Estados Unidos le entregarán a Bill Clinton información con base en la cual él le presentará al Congreso un documento sobre el desempeño de los 27 países que, en su opinión, están vinculados de una u otra manera con el narcotráfico.

En ese documento, Clinton fijará la posición del Gobierno sobre la categoría de certificación que debe recibir cada uno de estos países.

Dentro de los 30 días siguientes, el Congreso es libre de hacer comentarios, adelantar debates e inclusive, solicitar un cambio de categoría para algunos de los países.

Fuentes consultadas por EL TIEMPO, consideran que la agenda del Congreso de Estados Unidos está recargada con asuntos que tiene mayor interés interno, de manera que es poco probable que le dediquen mucho tiempo a discutir el caso de un sólo país.

Mientras en Estados Unidos el tema de certificar o no a Colombia ha pasado casi desapercibido, en el país se ha sobredimensionado, según el concepto de analistas y del propio Gobierno.

Según fuentes de Palacio, las gestiones adelantadas por el ministro de defensa Fernando Botero y el canciller Rodrigo Pardo han sido exitosas y permiten concluir que la certificación por seguridad nacional no tendría repercusiones graves para el país ni para las relaciones bilaterales.

Soldado advertido...

El 29 de junio de 1994, el gobierno de Estados Unidos le envió al gobierno colombiano los parámetros para otorgarle la certificación en 1995.

La Embajada de Estados Unidos le solicitó al Ministerio de Relaciones Exteriores distribuir el documento entre las correspondientes entidades del Gobierno, solicitud que no fue escuchada por la administración del presidente César Gaviria.

El documento, que critica al país en su lucha contra el tráfico de drogas, empieza con una frase enérgica: ninguna política doméstica puede tener éxito si a la vez se les permite a los capos de la droga operar con impunidad por todo el mundo . Y, posteriormente, se advierte que el presidente Bill Clinton determinó usar estrictos niveles en el establecimiento de los grados de certificación con el objeto de demostrar claramente que el Gobierno de los Estados Unidos toma muy en serio el tráfico de drogas .

La principal crítica se refiere a los escasos progresos logrados por Colombia en el frente judicial, exactamente en el caso de la situación de los líderes del Cartel de Cali. Por eso, afirma que la continuación de los esfuerzos positivos dirigidos hacia el desmantelamiento de tales organizaciones y a la detención y enjuiciamiento de los barones de la droga, formará la base de la evaluación para la certificación del próximo año . Advierte, además, que las dudas surgieron, entre otras razones, por los pronunciamientos del fiscal Gustavo De Greiff sobre el tema.

En el informe, el gobierno estadounidense advierte que el objetivo es seguir ayudando a Colombia, pero que nos gustaría ver un nivel importante de erradicación de los cultivos de amapola y coca este año . Y, además, dirige su atención directamente a lo que ocurre en San Andrés. El Gobierno de Colombia debería también iniciar una estrategia para tomar el control de la isla de San Andrés y evitar que se utilice como punto de transbordo por los narcotraficantes .

Luego de afirmar que Colombia se ha convertido en un importante centro de lavado de dólares, la embajada de EE.UU. le propone a Colombia aprobar leyes fuertes sobre incautación de bienes. Una legislación que le permita al Gobierno la incautación de las cuentas bancarias y de los activos de los narcotraficantes antes de que se dicte una condena plena, así como los bienes nominalmente poseídos por miembros de la familia o por terceras partes... .

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