Proponen partir a Bélgica en dos

Proponen partir a Bélgica en dos

Geert Wilders, un diputado holandés de extrema derecha, propuso fusionar Holanda con el Flandes belga para crear una ‘Gran Nederlandia’, el ‘Dietsland’soñado por los irredentistas de ambos países (aquellos que propugnan la anexión de territorios que se consideran propios de una nación, por motivos históricos o culturales). Incluso, sostiene que esta nueva patria debería armarse con una pequeña parte del norte de Francia.

18 de mayo 2008 , 12:00 a.m.

Wilders sostiene su propuesta en que los enormes problemas de los flamencos y francófonos belgas para formar un Gobierno de coalición es la prueba de que lo mejor que puede hacer Bélgica es “dejar de existir”.

Wilders cree que los dos gobiernos deben empezar a negociar de inmediato dicha fusión, según dijo al diario holandés De Telegraaf. Acto seguido, se realizaría un referendo para consultar a holandeses y a belgas. Una consulta a la que no teme, porque la mayoría entenderá –dice– que la fusión será “buena para la economía holandesa”.

De la economía belga no se acordó. Mucho menos de los francófonos belgas ni de que Bruselas –capital de Bélgica, pero también de Flandes– está poblada por muchísimas personas que hablan francés.

La clase política de ambos países ha hecho oídos sordos a la propuesta. Los ‘orangistas’, como se llama a quienes defienden esta idea que fue realidad hace 178 años, son una ínfima minoría entre los políticos belgas y holandeses.

Solo entre los racistas de extrema derecha del partido flamenco Vlaams Belang hay partidarios declarados de esa hipotética fusión.

Flamencos belgas y holandeses hablan la misma lengua, ‘el neerlandés’, y comparten hábitos y costumbres. La principal diferencia es que los flamencos son católicos, y los holandeses, protestantes.

En 1815 se creó, tras la derrota de Napoleón, el Reino de los Países Bajos, que incluía los actuales territorios de Holanda, Bélgica y Luxemburgo. Era un Estado tapón para neutralizar a Francia, pero que se empezó a desintegrar con la revolución belga de 1830, y la independencia de los luxemburgueses.

Desde entonces se mantiene una minoritaria tradición ‘orangista’, que considera que la fusión de lo que hoy se conoce como Benelux (Bélgica, Holanda y Luxemburgo), o al menos de Holanda y Flandes, crearía un Estado capaz de tratar de tú a tú a las potencias que lo rodean: Alemania, Francia y el R. Unido.

Los francófonos también tienen quien los quiere separar de Bélgica. El partido Reagrupamiento Valonia-Francia (RWF) pide que la Bélgica francófona se una a Francia y conceda la independencia a Flandes. Pero los votantes no escuchan estos cantos de sirena, pues esta colectividad logró apenas un 3 por ciento en las últimas regionales.

A los belgas, francófonos y flamencos, rara vez les han preguntado si quieren seguir siendo belgas, unirse a Holanda o a Francia. Pero con su voto en cada cita electoral, la inmensa mayoría demuestra que está cómoda en este país. A pesar de que, en muchos aspectos, ambas comunidades vivan de espaldas

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.