EL CARROBOMBA MATÓ A 3 NIÑOS

EL CARROBOMBA MATÓ A 3 NIÑOS

Dieciséis personas muertas, entre ellas 3 niños, cerca de 30 heridos, un número indeterminado de contusos y lesionados, así como decenas de establecimientos comerciales destruidos dejó anoche la explosión de un carro-bomba detonado por terroristas en pleno centro de Bogotá. La explosión ocurrió a las 6:24 minutos en momentos en que decenas de personas transitaban por la carrera 9 con calle 15, a escasas dos cuadras de la Gobernación de Cundinamarca, y a 150 metros del nuevo edificio del Ministerio de Justicia.

31 de enero 1993 , 12:00 a.m.

Este es el tercer atentado terrorista que se produce en la capital en los últimos diez días, tras conocerse las amenazas del jefe del Cartel de Medellín, Pablo Emilio Escobar Gaviria, acerca de desatar una oleada terrorista contra diferentes objetivos.

El pasado 21 de enero, terroristas al servicio de esa organización, hicieron explotar un carrobomba en la carrera 7a. con calle 72 y un paquete de explosivos en la calle 100 con Carrera 31.

La explosión de anoche afectó numerosos edificios de apartamentos, establecimientos comerciales como restaurantes, pizzerías, sedes bancarias, un supermecado, una academía de belleza, una relojería, almacenes de ropa infantil y oficinas de abogados.

Anoche, el Grupo Antiexplosivos de la Policía Metropolitana dijo que la bomba estaba compuesta por cien kilos de dinamita que fueron dejados en el interior de un Renault 9 por dos hombres. Los expertos en explosivos agregaron que el carrobomba fue accionado por un reloj.

La explosión dejó un cráter de 1.95 metros de ancho por 95 centímetros de profundo y destruyó algunas tuberías.

Un testigo que se encontraba frente al lugar donde fue dejado el carro, dijo que el estruendo sacudió todo el centro. La gente corrió despavorida tratando de salvarse de una lluvia de vidrios que caían destrozados , dijo.

El cadáver de un niño de unos cinco meses de nacido quedó destrozado frente a un automóvil Renault 9 azul, de placas AS 5901, que quedó completamente destruido. Otros dos vehículos, un automóvil Mazda y un Renault, también quedaron inservibles.

Allí mismo quedaron los cuerpos de un hombre de aproximadamente 50 años y los de dos mujeres, entre ellas, una joven rubia.

Un funcionario de Sección de Policía Judicial e Investigación (Sijin) dijo que el cuerpo de un hombre de aproximadamente 30 años de edad, quedó incrustado en un almacén de ropa infantil .

Otros dos niños fueron alcanzados de frente por la onda explosiva en el momento que se encontraban comprando comestibles.

Las personas que resultaron heridas fueron trasladadas a los hospitales La Samaritana, La Hortúa, San Blas, La Misericordia, la Clínica San Pedro Claver y otros centros asistenciales.

En el Hospital San Juan de Dios se reportaron 26 heridos atendidos y cuatro personas muertas, entre ellas Gillermo Arango, de 50 años de edad.

Así mismo, en la Clínica San Pedro Claver se reportó la atención de 23 heridos, 16 de ellos en cirugía menor y tres muertos. Otras tres personas se encontraban en cirugía en delicado estado, dijeron los médicos. Uno de las víctimas fue identificada como Salomón Barón Gómez.

También, en el Hospital San Ignacio se informó que allí fueron atendidos nueve niños heridos. Déficit de sangre Los directivos de los centros asisteciales hicieron un llamado a la ciudadanía para que donara sangre debido a la emergencia que se presentó por la gran cantidad de heridos que debieron ser sometidos a cirugía.

Los cuerpos de socorro de la Cruz Roja y de la Defensa Civil comenzaron de inmediato la remoción de escombros del almacén de Cafam en donde, al momento de la explosión, se encontraban decenas de personas haciendo compras.

Una vez ocurrido el atentado comenzó la evacuación de todos los edificios de la zona, algunos de los cuales quedaron con sus fachadas destruidas y a punto de derrumbarse.

Al llegar al lugar de los hechos, el comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá, general Oscar Eduardo Peláez Carmona, sólo atinó a decir que un hecho como éste no sólo hace llorar los ojos sino también el corazón .

El oficial ordenó de inmediato el acuartelamiento de primer grado para todas las unidades de policía en Bogotá.

El alcalde mayor, Jaime Castro Castro, también se hizo presente en el lugar de la explosión. Tras una rápida inspección, el mandatario se reunió con el comandante de la Policía Metropoliatan para evaluar la situación.

La Unidad Primera de Fiscalía que se hizo presente en el lugar para parcticar las diligencias de levantamientos de los cadáveres, trataba de establecer la identidad de las personas muertas allí.

Igualmente, una Fiscal dijo que cien establecimientos quedaron afectados con la onda. En el informe, no se descriminó la clase de locales, pero se trata de viviendas y establecimientos comerciales.

La explosión causó la destrucción casi total de una pizzería, de un almacén de ropa infantil, uno de artesanías así como de decenas de edificios de apartamentos y oficinas ubicados en esa calle.

La sede de la pizzería Vasscos Pizzería, que quedó semi destruida, presentó un connato de incendio. En su interior se encontraban cinco personas que milagrosamente se salvaron.

Las llamas fueron rápidamente controladas con extintor por un joven de 16 años que acababa de entrar a tomar una gaseosa al lugar.

Tan pronto se escuchó la explosión, salí corriendo y saqué a las muchachas que estaban allí , dijo el joven.

La onda explosiva destruyó completamente los ventanales de por lo menos doce edificios con un promedio de ocho pisos cada uno.

Entre los edificios más afectados se encuentra la sede de la Cámara de Comercio, ubicada a 50 metros de donde se produjo la explosión, lo mismo que la sede del supermercado Cafam y una sede del Banco Popular donde funcionan sus oficinas judiciales.

El poder de la onda explosiva fue tal que los ventanales de algunos edificios ubicados sobre la Avenida Jiménez, sobre la carrera Décima, Séptima y Octava entre las calles 13 y 18 volaron y dejaron un tapete de vidrios sobre las calzadas.

Igualmente los agentes antiexplosivos encontraron a ocho cuadras del lugar un resorte del vehículo utilizado para el atentado.

Anoche mismo, el Gobierno Nacional expidió un comunicado en el que condenó el atentado y dijo que sigue en su inquebrantable decisión de perseguir, encontrar, capturar y castigar a los instigadores y ejecutores de estos cobardes hechos.

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