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MALOS PEATONES VERÁN AL DIABLO

MALOS PEATONES VERÁN AL DIABLO

En ángeles de la guarda, diablos con tenedor y enterradores con un ataúd a cuestas se han convertido los auxiliares de policía bachilleres para proteger a los imprudentes transeúntes que insisten en cruzar las calles sin usar los puentes peatonales.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
16 de abril 1996 , 12:00 a. m.

Impresionados por el alto número de accidentes que han presenciado en los cuatro meses que llevan patrullando las calles, los auxiliares de policía bachilleres al servicio de la Secretaría de Tránsito decidieron que la única forma de convencer a los ciudadanos de que se deben acoger a las normas de tránsito es con humor.

Por eso, vestidos con trajes de alas, atuendos satánicos y un ataúd al hombro, Desde hace un mes, los auxiliares han llegado al estadio El Campín a las entradas de los conciertos y de los partidos para impartir su divertida cátedra de civismo.

El que es pillado cometiendo la infracción es correteado por el diablo que lo pincha con un tenedor hasta que acepta usar el puente peatonal y a su lado camina un ángel que les da consejos celestiales a los peatones para evitar accidentes.

Y para el que definitivamente prefiere arriesgarse a cruzar la vía esquivando vehículos, al otro lado está la muerte esperándolo.

Se trata de un auxiliar de policía bachiller con un ataúd al hombro que con gesto trágico le señala que la consecuencia de su imprudencia puede ser un accidente fatal.

A su lado, están los otros cincuenta auxiliares de policía bachilleres que hacen parte del programa de prevención de accidentes y que conducen al infractor hasta una carpa en la que trasmiten, a través de un betamax, una lección de tránsito que dura unos cinco minutos.

Pero como el trío de seres del más allá no estuvo disponible el domingo pasado durante el partido de fútbol de Santa Fe- Millonarios porque los disfraces estaban en la lavandería, dos nuevos personajes se encargaron de dar las lecciones.

Se trató de dos auxiliares de policía que decidieron convertirse en las ancianas paisas Tola y Maruja para impartir sermones de regaño y carterazos a todos los desjuiciados que cruzaron a pie la carrera 30. Ellos estuvieron acompañados de dos mimos que se atravesaron en la vía para guiar de la mano a ancianas y niños.

Según el cabo Ulises Villarreal, comandante del equipo, esta campaña está sirviendo porque los transeúntes en lugar de molestarse, se avergenzan de su actitud y para evitarse el regaño se acogen a las normas.

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