6 horas de debate por Carimagua

6 horas de debate por Carimagua

A pesar de la expectativa en torno al debate en el Senado al ministro de Agricultura, Andrés Felipe Arias, por la hacienda Carimagua, no hubo mayores novedades.

12 de marzo 2008 , 12:00 a.m.

Los liberales y los del Polo acosaron desde el inicio y el Ministro se defendió con videos y cuatro carpetas llenas de documentos.

La novedad: el Polo y los liberales le pidieron la renuncia.

Con la artillería arrancó la senadora liberal Cecilia López. “Yo creo que usted se tiene que ir Ministro, porque le ha mentido al país y ha hecho caso omiso de los mandatos de la Corte”, le dijo la congresista tras señalar que lo que hizo con Carimagua fue “una burla y un despojo a los desplazados”.

La senadora dijo que inicialmente cuando Arias era viceministro de Agricultura aprobó un proyecto ambiental para ese predio y lo destinó a los desplazados, pero ya como ministro lo cambió para proyectos agroindustriales de tardío rendimiento.

También cuestionó las relaciones cercanas del Gobierno con algunas empresas que compraron los pliegos de la licitación de Carimagua (Sapuga, Palmasol y Estructuras en Finanzas).

“Usted es el símbolo de ese modelo desplazador que se impone en el país, por lo tanto debe irse y se justifica la moción de censura”, concluyó la congresista.

El turno fue entonces para el senador Jorge Enrique Robledo del Polo Democrático, quien no fue menos duro. El dirigente de izquierda catalogó como “monstruoso” el hecho de que se haya decidido quitarles los terrenos a unos desplazados para dejarlos en manos de una persona o de un grupo agroindustrial.

Robledo señaló que inicialmente el Gobierno dispuso la realización de una licitación que señalaba como requisito para participar tener un patrimonio neto de 15 mil millones de pesos y unos ingresos agrarios de los últimos 7 años por 50.000 millones de pesos.

“Un senador con un sueldo de 20 millones mensuales se gastaría 200 años para poder participar en la licitación de Carimagua. Eso no tiene presentación”, dijo Robledo.

El congresista aseguró que el Ministro ha dicho siete mentiras en este proceso.

También cuestionó que se pretenda alquilar esa finca con un promedio mensual de mil pesos por hectárea. Entonces le planteó al Ministro la posibilidad de arrendarles a esos precios a los desplazados. Al igual que la senadora López, Robledo también terminó pidiendo la renuncia del Ministro.

La defensa El turno para defender al ministro le correspondió al Partido Conservador.

El senador José Darío Salazar catalogó el debate como “sesgado, parcializado y acomodado… que quiere desprestigiar al gobierno del presidente Uribe”.

Al momento de su intervención Arias sacó sus armas y empezó a defenderse.

Dejó en claro que la Procuraduría nunca ha hecho ninguna solicitud relativa a la legalidad o ilegalidad del cambio de destinación del predio.

Para salirle al paso a las denuncias de que había actuado de manera oculta, Arias mostró dos videos de informes transmitidos por la televisión nacional en los que se daba cuenta del predio Carimagua y de que se estaban buscando inversionistas.

También exhibió copia del un aviso de la licitación publicado en EL TIEMPO.

Insistió en los problemas de comunicación vial del predio, además de la mala calidad de la tierra.

En torno a la denuncia principal sobre el cambio de destinación del terreno, Arias aseguró que en ningún momento esta se cambió. Aseguró que el asunto es que el Gobierno no puede desprenderse de la propiedad de la tierra y anunció que se exploran alianzas entre los empresarios y las familias desplazadas para recomponer el proceso.

“Para hacer un proyecto sostenible en Carimagua, la inversión estaría entre 1.333 y 230 mil millones de pesos, sin incluir los servicios”, señaló el Ministro.

A lo largo del debate se hicieron presentes en señal de apoyo los ministros de Protección Social, del Interior, Hacienda y Cultura.

La agitada historia de una ‘papa caliente’ Carimagua se convirtió en escándalo el domingo 10 de febrero cuando EL TIEMPO publicó un informe según el cual el ministerio de Agricultura estaba a punto de entregar a particulares especializados en la siembra de caucho y palma, y durante 50 años, un predio de 17 mil hectáreas que originalmente iba a ser para víctimas de la violencia. Un proceso liderado por el Incoder, según políticas del Minagricultura. La semana siguiente la Procuraduría General solicitó la revocatoria del acto y amenazó con entablar una acción de tutela. Para el Procurador, había argumentos jurídicos para pedir que el predio quedara en manos de unas 800 familias de desplazados, y no en las de empresas privadas. Ante la polémica el presidente Uribe respaldó al ministro Arias, quien insistió en que las tierras de Carimagua requerían de una gran inversión y que no podían ser cultivadas por campesinos.

Sin embargo, el miércoles 13 de febrero Arias suspendió la licitación.

También se acordó la creación de una comisión para definir cuál es la mejor decisión.

‘‘Para hacer un proyecto sostenible en Carimagua, la inversión estaría entre $ 1.333 y 230 mil millones”.

Andrés Felipe Arias.

"Usted es el símbolo de ese modelo desplazador que se impone en el país (...) Usted debe irse”.

Cecilia López.

"Un senador se gastaría 200 años para participar en la licitación de Carimagua. Eso no tiene presentación”.

Jorge Robledo.

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