ADIÓS AL CANTOR DE FONSECA

ADIÓS AL CANTOR DE FONSECA

Los vallenatos dicen ahora que Luis Enrique Martínez Argote, el pollo , no se murió sino que se fue a conformar un conjunto celestial.

27 de marzo 1995 , 12:00 a.m.

Por eso, había nostalgia y emoción en medio de su velorio. Alguien me dijo de dónde es usted que canta tan bonito esta parranda, si es tan amable cántela otra vez, que quiero escuchar de nuevo su guitarra , estrofa de El cantor de Fonseca, uno de sus los grandes éxitos de Martínez, será interpretada por un coro de reyes vallenatos durante el sepelio que se cumplirá hoy.

El famoso Pollo Vallenato , es otro juglar de la música del acordeón que se va con su parranda para el cielo. Allá lo esperan otros compositores y cantantes como Freddy Molina, Rafael Orozco, Juancho Rois, Alejo Durán y la desaparición más reciente de Patricia Teherán.

A la edad de 71 años, Martínez Argote murió el sábado en una clínica de Santa Marta, donde fue internado hace dos semanas debido a problemas diabéticos y a una complicación prostática. Sus familiares dijeron que padecía quebrantos de salud desde hace casi un año, los mismos que lo obligaron al retiro de los espectáculos públicos.

Nacido en Hático jurisdicción de Fonseca (La Guajira) el 23 de febrero de 1924, dedicó la mayor parte de su vida al cultivo de la música vallenata dejando como herencia más de 300 composiciones que hoy le dan la vuelta al mundo, como La Tijera, que incluyó Carlos Vives en sus Clásicos de la Provincia.

Casado con Rosalbina Serrano de cuya unión nacieron dos hijos Victoria y Moisés, que hoy lo recuerdan como el esposo y padre ejemplar. También le quedan otros hijos, Gloria, Edith, Enersi y Alberto.

Todo un rey En 1973 se coronó como el sexto rey de la leyenda vallenata, luego de varios intentos, y hoy es el tercer rey muerto después de Alberto Pacheco y Alejandro Durán.

Desde muy temprana edad se radicó en Fundación (Magdalena), posteriormente en El Copey, y desde 1971 se vino junto con su familia a vivir en Santa Marta, pero debido a su diabetes estuvo cinco años en Bogotá.

Su apodo de Pollo Vallenato se lo ganó en la piqueria (duelo de versos vallenatos), que se registraba en ese entonces entre los compositores y acordeoneros de este y el otro lado de Fundación.

Abel Antonio Villa, quien representaba a Fundación, fue su rival de turno cuando ganó el reinado vallenato.

En medio de la pobreza en que las organización es de la música, tienen a los artistas colombianos, El Pollo Vallenato vivía de las donaciones de sus compañeros de oficio.

Su casa la pudo comprar con los 10 millones de pesos que recibió de regalías precisamente por la canción La Tijera.

El Inem de Cartagena le otorgó el título de Bachiller Académico Honoris Causa en 1989, pues sin ser un letrado logró junto con otros compositores y acordeoneros cultivar la música vallenata y lograr que esta traspasara fronteras.

Su sepelio se cumplirá hoy a las 10 de la mañana en el cementerio Jardines de Paz, hasta donde será llevado en hombros por sus amigos de oficio, quienes desde Valledupar se trasladaron a Santa Marta, para brindarle el último adiós al amigo de siempre.

Y en su despedida se escuchará Oigan muchachos yo soy Enrique Martínez el que nunca tiene miedo si se trata de tocar; oigan muchachos yo soy Enrique Martínez el que nunca tiene miedo si se trata de tocar y Luis Martínez, el pollo vallenato es candela lo que van a tomar .

Era puro folclor Hablar de Luis Enrique Martínez, es hablar de folclor. También de su galantería. Por eso, grabó Jardín de Fundación, en honor a una familia integrada por ocho mujeres.

Otra canción, Flores Copeyanas, llevada al acetato por los Hermanos Zuleta, es un reconocimiento a las mujeres de El Copey, y así un sinnúmero de grabaciones donde narraba la vivencia del costeño, pero en especial de la gente querida de La Guajira y Valledupar.

Son muchas las canciones que se recuerdan de El Pollo Vallenato , pero la que lo llevó a ser conocido a nivel nacional e internacional como exponente de los aires del acordeón, la caja y la guacharaca, fue La cumbia cienaguera. La compuso y grabó en homenaje a esa ciudad por los años 38 y 40, cuando estaba de correría por la zona bananera.

Su último trabajo discográfico titulado Herencia Paternal, lo realizó en 1991 en el ocaso de su carrera artística con la Sony Music.

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