ROSARIO DE PERLAS

ROSARIO DE PERLAS

Por ventura saben ustedes, queridos lectores, qué es la hoycidad? Ante todo, les juro que la extraña palabreja no es mía. La verdad es que, como si no tuviéramos bastante con las legiones de ejecutivillos y tecnócratas bilinges y de publicistas spanglish-parlantes que contaminan y pudren el idioma, a ellos han venido a sumarse ahora los expertos en calidad total , que meten las narices en cuanta organización puede concebir la imaginación humana, desde una poderosa industria hasta un enjambre de avispas, con el laudable fin de que, gracias a su providencial intervención, tales agrupaciones alcancen óptimos niveles de excelencia . Pues bien: veamos algunas perlas del lenguaje que utilizan estos expertos para malcomunicarse con sus semejantes. Seguramente a ellos les parece vulgar y pedestre hablar de la actualidad o del presente. Por eso han resuelto darse un tono pedantorro de sabihondos inventando para su uso exclusivo la hoycidad. Qué tal? Y mucha atención a lo que viene: segú

31 de diciembre 1993 , 12:00 a.m.

La verdad es que si quienes seguimos empecinados en la preservación de la lengua castellana no cerramos filas ante estas impetuosas hordas de bárbaros, este 31 de diciembre en que se publica la presente nota puede ser no sólo la despedida de 1993 sino la de la vigencia del español, expulsado a empellones y patadas de la patria de Cuervo y de Caro y alevosamente sustituido por el más cacofónico y repulsivo de todos los papiamentos imaginables.

Leo en esta estupenda sección Hace 50 años de EL TIEMPO (diciembre 17) que el presidente encargado Darío Echandía condenó la acerbía de los últimos enfrentamientos políticos. No, mis buenos amigos. La calidad de acerbo no es la acerbía. Es la acerbidad.

Encendí mi televisor el pasado 20 de diciembre en momentos en que un afamado toxicólogo, cuyo nombre no alcancé a captar, advertía a los glotones navideños sobre los casos muy numerosos de intoxicaciones que acaecen en esta época por la ingesta de alimentos en descomposición. Mucho ojo, apreciado doctor: no hay tal ingesta. A este terminajo le encuentro un cierto parentesco con la hoycidad. Lo que hay siempre que se ingiere un alimento o bebida es ingestión. Así de simple.

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