1993, EL AÑO EN QUE MURIÓ EL APARTHEID

1993, EL AÑO EN QUE MURIÓ EL APARTHEID

1993 pasará a la historia de Suráfrica como el año en se que cerró el infame capítulo del apartheid (sistema de segregación racial) y comenzó el difícil camino de la reconciliación entre los negros, blancos, mestizos e indios que componen su población. Fueron muchos los pasos para llegar a ese momento, pero dos fueron especialmente importantes.

30 de diciembre 1993 , 12:00 a.m.

El 18 de noviembre, los dirigentes de las principales organizaciones políticas hicieron posible que Suráfrica empezara su andanza como Estado democrático al refrendar una constitución y una serie de acuerdos que, por primera vez en la historia del país, reconocen iguales derechos a todos los ciudadanos. La negociación para llegar a ello duró un año, diez meses y 28 días.

El entierro oficial del apartheid se dio el pasado 22 de diciembre, cuando el parlamento segregado de Suráfrica en el que predominan los blancos aprobó la instauración de la nueva constitución, que tendrá una vigencia de cinco años, tiempo durante el cual debe redactarse una definitiva.

El apartheid fue tan aberrante, que les negó a los negros, que constituyen el 75 por ciento de la población, hasta el derecho a votar, mientras se lo concedió a grupos étnicos tan minoritarios como los mestizos e indios, a quienes, incluso, se les permitió tener sus propias cámaras parlamentarias.

Esa humillación fue reparada por la nueva carta y, el 27 de abril de 1994, los negros podrán votar en las primeras elecciones multirraciales de Suráfrica.

Los acuerdos En virtud de los acuerdos constitucionales, tras las elecciones de abril, se formará un gobierno de unidad nacional con un mandato de cinco años y en el que tendrán derecho a estar representados los partidos que obtengan por lo menos el cinco por ciento de los votos.

Todos los pronósticos indican que Nelson Mandela, líder del Congreso Nacional Africano (CNA), la mayor agrupación política negra, será el nuevo presidente de Sudáfrica en abril de 1994.

De las elecciones surgirán, así mismo, una Asamblea Nacional de 400 miembros, un Senado (cámara de representación regional) de 90 y los nuevos gobiernos provinciales.

Las dos cámaras se convertirán de hecho en Asamblea Constituyente para redactar la constitución definitiva, cuya aprobación requerirá una mayoría de dos tercios; en caso contrario, se convocará un referéndum, en el que se exigirá el voto afirmativo del 60 por ciento de los electores.

Si tampoco se obtuviera ese porcentaje, se procederá a disolver el Parlamento en abril de 1999 y a convocar nuevas elecciones, en las que el voto afirmativo del 60 por ciento de los nuevos legisladores será suficiente para aprobar la Constitución.

No ha sido fácil Sin embargo, la transformación democrática experimentada por Suráfrica este año se vio empañada por la interminable espiral de violencia política, que en 1993 se cobró las vidas de más cuatro mil personas.

Tampoco han estado ausentes las crisis políticas.

El foro multipartito del que surgió la constitución provisional reunió originalmente a 26 organizaciones de todo el espectro político del país. Sin embargo, en junio, cinco de ellas, representantes del sector de población negra más conservador y de la ultraderecha blanca, abandonaron las negociaciones porque exigen garantías de que las minorías a las cuales representan no serán avasalladas por la mayoría negra del CNA.

Estos sectores, agrupados en la llamada Alianza por la Libertad y de la que forman parte el Frente del Pueblo Afrikaner (FPA, extrema derecha blanca), el Partido Conservador blanco, el partido conservador zulú Inkhata y dos homelands negros que deberían reincorporarse a Suráfrica, amenazan con sabotear los comicios si no se les ofrecen suficientes garantías de autonomía.

El presidente Frederick De Klerk y Mandela están dispuestos a ceder, pero bajo la condición de que los miembros de la Alianza de la Libertad acepten los acuerdos constitucionales, se incorporen al Consejo Ejecutivo de Transición (órgano multipartito que supervisa al actual gobierno hasta la conformación del nuevo) y participen en las elecciones de abril del año próximo.

Protagonistas Para enfrentar y sortear estos problemas, ha sido definitiva la enorme labor de Mandela y De Klerk, que han empeñado toda su voluntad e influencia para que el proceso de transición a la democracia sea un éxito.

Su esfuerzo es reconocido en todo el mundo; prueba de ello es el Premio Nobel de la Paz que ambos comparten y otra larga lista de reconocimientos internacionales.

Reconciliar a espíritus que durante más de tres siglos han estado en pugna no será facil ni rápido, pero este año Suráfrica aceptó el desafío y eso la convierte en uno de los hechos más importantes del año que termina.

La nueva carta surafricana La constitución provisional consagra que todos los surafricanos son iguales bajo la ley y con derecho a la misma protección bajo la ley.

Proscribe la discriminación en base a raza, sexo, origen étnico o social, color, orientación sexual, edad, incapacidad, religión, conciencia, creencias, cultura o lenguaje . Así como la tortura, servidumbre y trabajo obligados.

Garantiza la libertad de religión, expresión, prensa, asamblea y asociación. Y el derecho a la huelga.

En cuanto al gobierno, establece que el Parlamento se compondrá de una asamblea nacional de 400 miembros, que eligirá al presidente, y un senado de 90. Cada legislatura provincial elegirá a 10 senadores; los miembros de la asamblea nacional serán elegidos directamente por el pueblo.

La asamblea nacional y el parlamento tendrán dos años para adoptar la constitución final. Servirán por cinco años.

El gabinete consiste del presidente, vicepresidentes ejecutivos y no más de 27 ministros.

Cada partido con por lo menos 80 bancas en la asamblea nacional tendrá derecho a postular un vicepresidente ejecutivo.

A cada partido, con por lo menos 20 bancas en la asamblea nacional se le asignarán cargos en el gabinete de acuerdo con el número de bancas con que cuente.

En cuanto a la división territorial, la carta establece que habrá nueve provincias, cada una con su propia legislatura y primer ministro y el derecho a redactar su propia constitución. Cada provincia podría también adoptar su propio idioma, habrá 11 lenguajes nacionales.

Habrá fuerzas policiales nacionales y regionales y éstas solo habrán de responder a las autoridades regionales.

El ejército surafricano, miembros negros de la patria y miembros de cualquier otra fuerza bajo control de organizaciones políticas van a formar un ejército unificado.

UN LARGO CAMINO El triunfo de F.W. de Klerk en las elecciones presidenciales del 6 de septiembre de 1989, permitió iniciar el proceso de desmonte del apartheid. Estas son sus principales fechas: 2 de febrero de 1990: De Klerk legaliza el Congreso Nacional Africano y más de 60 grupos. Excarcela al líder del CNA, Nelson Mandela, nueve días después. 2 y 4 de mayo: el gobierno y el CNA sostienen sus primeras conversaciones y acceden a colaborar para poner fin a la violencia política y reformar la constitución. 7 de junio: De Klerk suspende el estado de emergencia. 6 de agosto: el CNA suspende su lucha armada a cambio de un acuerdo con el gobierno para liberar a los presos políticos. 1 de febrero de 1991: De Klerk insta para la abolición de las principales leyes segregacionistas. 20 de diciembre: el gobierno, la CNA y otros 17 grupos políticos inician negociaciones formales para crear una nueva constitución. 17 de marzo de 1992: De Klerk somete a plebiscito su política anti apartheid y gana con el 68 por ciento de los votos. 17 de junio: un ataque nocturno en el poblado de Boipatong deja 42 muertos. La CNA denuncia a la policía por ayudar a los zulúes a perpetrar la matanza. 23 de junio: el CNA rompe las negociaciones políticas para protestar por la matanza. 26 de noviembre: De Klerk propone elecciones multirraciales para 1994. 1 de abril de 1993: se reanudan las negociaciones. 2 de julio Los negociadores convocan las primeras elecciones multirraciales para el 27 de abril de 1994. El Partido Libertad Inkatha y el Partido Conservador se oponen. 23 de septiembre: el Parlamento aprueba leyes que establecen un Consejo Ejecutivo de Transición para ayudar a gobernar al país hasta las elecciones y poner, de hecho, fin al gobierno de blancos. 15 de octubre: De Klerk y Mandela comparten el premio Nobel de la Paz por sus esfuerzos para terminar con la segregación racial. 18 de noviembre: líderes negros y blancos respaldan una nueva constitución que pone fin a la segregación racial y pasa al Parlamento para su aprobación. 7 de diciembre: representantes negros asumen cargos en el gobierno por primera vez cuando el Consejo Ejecutivo de Transición se reúne en Ciudad del Cabo. 22 de diciembre: el Parlamento de mayoría blanca ratifica la nueva constitución, dando a los negros iguales derechos que los blancos por primera vez en la historia de Suráfrica.

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