DEPORTE CHINO: REVOLUCIÓN O DOPING

DEPORTE CHINO: REVOLUCIÓN O DOPING

Con 11 plusmarcas mundiales en las alforjas, las nadadoras chinas dieron la gran sorpresa en los primeros Campeonatos del Mundo en piscina de 25 metros desarrollados en Palma de Mallorca (España) a comienzos de diciembre. Pero al igual que había ocurrido tres meses antes con sus compañeras atletas, la potencia de las nadadoras chinas, que se llevaron 10 de los 16 títulos mundiales en juego para las mujeres, levantó una polvareda de sospechas y acusaciones más o menos veladas, jamás comprobadas sobre presunto doping.

29 de diciembre 1993 , 12:00 a.m.

Las denuncias corrieron con mayor fuerza porque a los entrenadores de muchos de los equipos poderosos y ese calificativo se refiere tanto a la natación, como a la política les costaba creer que un grupito de adolescentes, desconocidas, les había arrebatado las medallas que creían ya en casa .

Le Jinyi, de 19 años, se coronó en Palma como la nueva reina mundial del sprint, al ganar las pruebas de 50 metros y 100 metros estilo libre. La nadadora se dio el lujo, incluso, de batir tres plusmarcas mundiales en menos de 24 horas (dos veces el de 100 metros estilo libre).

Más aún, la desconocida Le Jinyi tuvo la osadía de destronar a la alemana Franziska Van Amsick, la nueva niña mimada de la natación alemana y del continente europeo, una región que anda bastante pobre de figuras.

Otro tanto para Dai Guohong 16 años, que en menos de 24 horas consiguió tres records mundiales (2 veces el de 200 metros pecho y el de 4x400 4 estilos), a los que luego sumó los 100 pecho.

He Cihong, 18 años, hizo su aporte a la recolección con la plusmarca de 100 metros espalda. Y para que no quedaran huecos en el palmarés, Liu Limin impuso sus condiciones en las carreras estilo mariposa.

Cuatro campeonas mundiales en los cuatro estilos, tres de ellas plusmarquistas, todas adolescentes entre 16 y 19 años y las cuatro perfectas desconocidas hasta apenas unas semanas antes de los Campeonatos del Mundo.

Pero además, China se quedó con plusmarcas mundiales en tres competiciones por equipos: 4x100 y 4x200 libres y 4x400 4 estilos. Un aspecto más interesante aún, porque los especialistas sostienen y con razón que el poderío de un país en la natación se ve precisamente en los relevos.

Frente a semejante panorama, lo extraño hubiera sido que nadie alimentara sospechas sobre presuntas trampas. Y uno de los primeros en salir al ruedo fue el entrenador del equipo alemán, Manfred Thiesmann, quizás aguijoneado porque recordaría que hasta hace poco tiempo en la disuelta RDA el dóping era una cuestión de Estado .

No podemos probar nada , reconoció Thiesmann, pero igual insistió en sembrar dudas asegurando que es imposible batir tantos récords del mundo y por márgenes tan amplios .

La duda , en principio, parece razonable. Pero Thiesmann y sus compañeros de ruta denunciantes parecen haber olvidado dos temas primordiales: el primero, la materia prima, es decir, que cuando hay 1.100 millones de habitantes, resulta mucho más fácil encontrar superdotados para una actividad, que cuando la base poblacional es de 50, 70 o 150 millones.

El segundo elemento es que, en un país de economía centralizada como China, cuando alguien es elegido para la competición, puede olvidarse de todos los problemas secundarios en otros paises, como, por ejemplo, estudiar o trabajar, según la edad, para poder vivir.

Esa fue una de las bases de los éxitos deportivos del disuelto bloque socialista y la ex Unión Soviética. Eso mismo mantiene la potencia deportiva de una pequeña isla de 10 millones de habitantes, como lo es Cuba. Y también es una de las bases de la irrupción china.

Sin embargo, el jefe de entrenadores de Francia, Michel Guzien, no se convenció ni siquiera ante esas evidencias. Sabemos que los chinos tienen una reserva de nadadoras enorme, que su política es ganar y que las hacen trabajar muchísimo. Pero esto (la avalancha de récords) es demasiado .

Más allá de las dudas, quedan dos hechos concretos: uno, las chinas fueron imbatibles; y dos, ninguno de los exámenes antidoping que se les efectuaron en Palma de Mallorca pudieron probar alguna infracción.

El propio presidente de la Federación Internacional de Natación (FINA), el argelino Mustaphá Larfaul, tuvo que salir al ruedo y señalar que tenía confianza en los controles realizados.

Larfaul recordó incluso que hemos efectuado controles sorpresivos en China (en dos ocasiones durante 1993, en ocasión de entrenamientos) y dieron negativo . Atletismo: 24 positivos Beijing (AP) En 1993 hubo 24 casos de doping en el atletismo chino, pero ninguno involucró a las corredoras que establecieron varios récords mundiales en las pruebas de fondo, según informaron las autoridades.

Los datos fueron suministrados por la comisión antidoping del comité olímpico chino y reportada por la agencia noticiosa Xinhua.

El sensacional rendimiento de las corredoras chinas hizo que surgieran sospechas de que usaban alguna forma de estimulante, pero tanto las corredoras como sus técnicos niegan esa acusación y sus análisis nunca dieron positivo.

Su éxito se debe, según los chinos, a un riguroso entrenamiento y el uso de algunas sustancias naturales desconocidas en Occidente.

Xinhua indicó que una delegación de la Federación Internacional del Atletismo viajó a la provincia norteña de Liaoning, donde entrenan las corredoras, para efectuarles análisis sin previo aviso. No se informó el resultado de esos análisis.

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