CHAU 93!

CHAU 93!

Somos Africa. Somos como de los zulúes porque nos tranquilizó que solamente mataron a 175 personas en Colombia en la noche navideña. Aleluya! El Niño Dios tiene buena imagen. Por eso lo imitaron, en la foto, la risa y la queridura, Andrés Pastrana y Ernesto Samper en las postales navideñas que mandaron a un millón de votantes... de Carlos Lemos. Ojo: en el 94 hay fiesta electoral y tendremos millones de cuñas radiales y un huracán de afiches. Como nos gustan las mentiras, digamos que el 94 será un año super-ecológico.

29 de diciembre 1993 , 12:00 a.m.

Navidad para los niños y pregunta mi amigo Mateo: El Niño Dios les llevó regalos a los dos niños de Liverpool que están presos por matar a un niño de tres años? Lo dudo y digo pobres criaturas olvidadas. Les fue mejor a los 700 gamines de Medellín que, el 24, los vi en el noticiero, comieron buñuelos, los pasaron con pegante boxer y volvieron a sus alcantarillas. Y es que los ricos de Medellín sólo saben de caridad en la noche navideña, cuando regalan buñuelitos? Gloria eterna a los paisas millonarios que acumulan dinero para sus yernos! Pasó la Navidad, ustedes en el ocio y Bogotá está como una ciudad decente. De Año Nuevo nos tienen un regalo: van a guardar las basuras en los huecos y Bogotá quedará suavecita como un cojín de Tailandia. Queda visto que ya se posesionó el que manda en la EDIS. Aleluya! Estoy en Cartagena y se llevan las miradas Gaviria, Pambelé, García-Márquez y Carlos Vives, que pasean muy relajados con cámara fotográfica, grabadora y caminado de turistas. En Cartagena está el poder en pleno y por las quemaduras se nota que son cachacos.

Hasta ayer estuve en un Bogotá brillante, sin trancones y casi como París en primavera. El domingo le escuché, a la salida de misa, esta bellezura a un grupo de señoras jai del viejo Bogotá: Ala, la ciudad está rrregia... está como en otros tiempos, antes de que nos invadieran los paisas, vallunos, costeños y pereiranos. Mi amiguita cartagenera, muy molesta me preguntó: No será que los que se quedan en Bogotá es porque no tienen finca, ni primos con finca, ni playa, ni río, ni piscina ni Cafam y se inventan lo de la bellezura bogotana? Pregunta maleva que no respondí porque algo me tocaba.

Ojalá no me pese haberme venido de Bogotá. Espero un grato ocio en esta ciudad de Don Vizo, Martínez Martelo, mi poeta el Tuerto López, y el legendario maestro Obregón. Y cómo estará la contaminación en la playa? Ya veremos y lo cuento. Del 94 no se hagan ilusiones porque será belicoso, costoso, politiquero, especulador y de un gobiernismo casi repelente. Lo espero con muy buena energía y me lo voy a vacilar con gimnasio, dietas y en un tono amiguero y frivolón. Bienvenido el 94 y su Mundial de Fútbol, que me lo veré enterito con estos dos ojos azules que Dios en su bondad me dio. Y a los niños de Liverpool? Una tierna postalita, por favor.

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