SANTA ANA BRINDÓ POR SU SALUD

SANTA ANA BRINDÓ POR SU SALUD

En las caras de los 6.000 habitantes de Santa Ana, en la isla cartagenera de Barú, brilló ayer la felicidad cuando recibieron la clínica donada por la Fundación Mario Santodomingo. La obra, que fue entregada por Marciano Puche, presidente de la Fundación, fue inaugurada por la primera dama de la Nación, Ana Milena Muñoz de Gaviria.

29 de diciembre 1993 , 12:00 a.m.

La comitiva estuvo integrada, además, por las directivas del Grupo Santodomingo, encabezadas por Augusto López Valencia, presidente de Bavaria, y por los representantes de diferentes medios de comunicación del país.

Los pobladores de Santa Ana se quedaron esperando al presidente César Gaviria, pero Ana Milena Muñoz lo respresentó en el acto de inauguración de la Clínica Julio Mario Santodomingo.

La Primera Dama, además de prometer que intercederá para que el presidente Gaviria visite a dicha comunidad, se comprometió a ponerlo al tanto del retrato que le dibujó un joven de la localidad sobre una cartulina rosada y de los carteles con que querían saludarlo.

En su mensaje a los habitantes de Barú, Muñoz de Gaviria les advirtió a los colombianos que no se pueden traer hijos al mundo que no puedan ser alimentados ni cuenten con el cariño de sus padres .

Los 6.000 habitantes estaban felices por la clínica y por la llegada de tanta gente extraña. La invasión de vehículos y el aterrizaje del helicóptero que transportaba a la Primera Dama se constituyeron en acontecimiento nunca visto en esa localidad.

Los grupos folclóricos de Santa Ana y Pasacaballos se encargaron de ponerle la nota alegre al acto, que se desarrolló en sincronizado orden bajo la dirección de una maestra de ceremonias del lugar, que desempeñó su papel con enorme propiedad.

Al entregar la obra, Puche aprovechó la oportunidad para hacer un recuento de lo que ha hecho la Fundación durante los tres últimos años. Su principal aporte ha sido el Programa de Desarrollo Integral de la Isla de Barú, a través del cual se han construido viviendas, creado microempresas y la precooperativa de pescadores.

Los visitantes fueron sorprendidos con la desaparición, casi total, de los ranchos de paja que fueron sustituidos por 400 viviendas de material, construidas por la comunidad con apoyo técnico y financiero de la Fundación. Los pocos ranchos que quedan están en proceso de transformación.

Otro aspecto nuevo es el de que todas las casas del pueblo cuentan con servicio eléctrico.

Edgardo Pacheco, presidente de la Junta de Acción Comunal, agradeció los esfuerzos hechos por la Fundación y el Gobierno en favor de Santa Ana, pero no pidió nada más para la comunidad, actitud que contrastó con lo que en voz baja manifestaban otros pobladores.

Otilio Ortega, viejo gamonal del pueblo, se quejaba de que desde hace un año la inspección de policía, que él ocupó durante un lustro, está acéfala, lo que se ha traducido en inseguridad, porque aquí todo el mundo hace lo que quiere y nadie dice nada .

Rafael Arregocés pedía, por su parte, mejora de la vía principal, y, casi todo el mundo, que se hiciera algo por el servicio de agua.

La señora Muñoz de Gaviria leyó unas palabras manuscritas en un hoja de block amarillo y comenzó contándoles a los santaneros algunas de las realizaciónes del presidente Gaviria en los aspectos económico, social y político.

Dijo que en lo político, una de las mayores satisfacciones del Presidente era la de haber logrado la aprobación de la Ley de Negritudes, según la cual la población negra colombiana podrá contar con dos voceros en la Cámara de Representantes.

También se refirió a la promulgación de la Ley de Seguridad Social, que permitirá a los colombianos contar, al final de la década, con atención para toda la familia, y a la reforma lograda en el campo de la vivienda con la sustitución de ICT -- que construyó casas donde no se requerían y entregó vivienda a quienes no la necesitaban -- por el Inurbe, que trabaja con base en subsidios para el mejoramiento habitacional.

También habló del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y de la tarea que desarrolla Profamilia en el campo de sexualidad y el control de la natalidad. No podemos traer niños al mundo que después no puedan ser alimentados, ni contar con el cariño de sus padres , dijo. Agregó que los padres son los primeros responsables de los niños, no el Estado, que está para colaborar pero no para asumir responsabilidades .

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