HUBO MÁS ELOGIOS PARA DENG XIAOPING

HUBO MÁS ELOGIOS PARA DENG XIAOPING

Los dirigentes de China comunista se congregaron ayer en el centenario del nacimiento de Mao Tse-tung para elogiarlo como un gran patriota y prometer lealtad al hombre que descartó las doctrinas de Mao, Deng Xiaoping. Unas 10.000 personas, incluso funcionarios de máximo nivel, familiares del líder extinto y representantes del Ejército de Liberación del Pueblo, se congregaron bajo un gigantesco retrato de Mao dentro del Gran Salón del Pueblo para una concentración conmemorativa que fue transmitida en directo por radio y televisión.

27 de diciembre 1993 , 12:00 a.m.

El presidente Jiang Zemin, que habló una hora desde un estrado decorado con árboles de naranjo, elogió a Mao como un gran patriota y héroe nacional que puso fin a la sociedad semicolonial y semifeudal al fundar la República Popular China el primero de octubre de 1949.

Jiang arguyó que estas contribuciones compensaban por los errores cometidos por el Gran Timonel durante sus últimos años, sobre todo la ultraizquierdista Revolución Cultural de 1966 a 1976, campaña con que Mao trató de eliminar toda restante influencia capitalista.

No obstante, sus pensamientos nos alientan en la construcción del socialismo con características chinas prosiguió el presidente, quien desde ese momento consagró su discurso al elogio del actual hombre fuerte de China, Deng Xiaoping, que llegó a ser el líder supremo de China dos años después del fallecimiento de Mao, en 1976.

Deng, al que fue purgado dos veces por pragmático durante la Revolución Cultural, es el padre de la economía socialista de mercado, nombre con el que se ha permitido una gradual desregularización de algunas regiones y sectores de la economía china.

Estas reformas han heredado, enriquecido y elaborado el pensamiento de Mao Tse-tung y lo han llevado a nuevas alturas , dijo Jiang.

El discurso celebrativo sintetiza la línea del mismo Deng, según el cual no es necesario exagerar en las críticas a un personaje histórico como Mao porque ésto implicaría la negación de un importante período y podría crear confusión ideológica e inestabilidad política . Al tiempo que hay que evitar que se convierta en un santo que aglutine a quienes se oponen a los grandes cambios económicos.

También los medios Muchos diarios nacionales se hicieron eco de los elogios de Jiang para Deng en editoriales conmemorativos del centenario.

La mejor forma de conmemorar al camarada Mao es estudiar seriamente la teoría de Deng Xiaoping sobre construir el socialismo con característias chinas , dijo un editorial en el Diario de Guangming, publicación para intelectuales.

En muchos aspectos, estamos haciendo lo que el camarada Mao Tse-tung sugirió pero no hizo, corregir aquello a lo que él erróneamente se opuso y hacer bien lo que él no hizo bien , dijo el Diario del Pueblo, órgano del Partido Comunista, en un editorial de primera plana.

Deng, enfermo a sus 89 años, no ocupa posición oficial alguna pero sigue siendo el más influyente líder de la China actual. Pocas veces aparece en público y ayer no asistió a la ceremonia.

Tan interesante como los actos conmemorativos fue lo que el partido no hizo. Por ejemplo, el Diario del Pueblo no publicó fotos de Mao en su portada. Ninguno de los diarios nacionales imprimieron sus portadas en rojo, como suelen hacer en ocasiones importantes, lo cual indica que el partido decidió celebrar el centeario con moderación.

Las actividades oficiales del centenario han sido sobrias y limitadas mayormente a exhibiciones y seminarios, con sólo unos pocos programas de televisión sobre el desaparecido líder.

Mao, producto de consumo El culto póstumo de Mao llegó a su apogeo el domingo en su aldea natal de Shaoshan (centro de China), donde treinta mil personas, celebraron el centenario de su nacimiento.

Al igual que en la época de la revolución cultural de 1966-1976, un largo desfile recorrió las calles de la aldea. Los manifestantes agitaban retratos de Mao, golpeaban tambores, cantaban y enarbolaban enormes banderas rojas.

En toda la aldea, alto parlantes difundían cantos y poemas maoístas, mientras una agrupación local de bailarines danzaba en la plaza principal, a la sombra de una estatua de Mao, de diez metros de alto, inaugurada la semana pasada por el presidente Jiang Zemin.

Sin embargo, en la celebración fue muy notoria la utilización de Mao como producto de consumo.

Entre los fieles que llevaban las banderas, vendedores ambulantes ofrecían una heterogénea colección de recuerdos de Mao a los visitantes, algunos de los cuales llegaban de lugares lejanos como la provincia de Liaoning, en el noreste, o la de Sichuan, en el oeste.

La naciente clase empresarial china no dejó escapar el centenario, y produjo toda suerte de productos, desde encendedores de cigarrillos hasta relojes con el semblante de Mao

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.