LA PROCURADURÍA ACUSA A FISCAL Y A SU ASISTENTE

LA PROCURADURÍA ACUSA A FISCAL Y A SU ASISTENTE

Ad portas de una drástica sanción disciplinaria acaban de quedar un fiscal y una asistente jurídica de la Fiscalía, a los que la Procuraduría acusó ayer de permitir la realización irregular de 18 allanamientos en Medellín y de adulterar documentos públicos. La Procuraduría Delegada para la Vigilancia Judicial ha concluido que los funcionarios deben ser sancionados por la Fiscalía, en virtud de que adulteraron, incluso, la resolución y el oficio mediante el cual se autorizó la realización de los allanamientos para encubrir una operación policial ilegal.

28 de diciembre 1993 , 12:00 a.m.

Cambiando el texto original de la dirección (autorizada para el allanamiento) carrera 45 # 42-44 por la de la carrera 45 # 53-45 (...) se buscaba favorecer a los funcionarios policiales que resultaron comprometidos en el hecho , advierte la Procuraduría.

A ese cargo se suma el que el Fiscal nunca supervisó los allanamientos y, en cambio, permitió que personal no autorizado de la Policía los realizara.

Las conclusiones de la Procuraduría apuntan a responsabilizar al fiscal Manuel Segundo Hoyos Benítez y a la asistente jurídica María Enedy Velásquez Estrada, de la Fiscalía Regional Delegada ante la Policía Judicial de la Policía Metropolitana de Medellín.

Así, señala la Procuraduría, el fiscal Manuel Segundo Hoyos Benítez autorizó la realización de los allanamientos, pero dejó de asistir a ellos y en cambio delegó su responsabilidad en el jefe de la Sección de Policía Judicial e Investigación (Sijin) de Medellín.

A la vez, concluyó la investigación adelantada por la Delegada a cargo de Rafael Ballén, Hoyos Benítez permitió que esas diligencias fueran ejecutadas por personal de la Policía Nacional diferente al que había sido autorizado en la resolución original.

La Procuraduría dijo que Hoyos también permitió la adulteración de la resolución y del oficio mediante los cuales autorizó los allanamientos, cambiando el texto original de la dirección: carrera 45 # 42-44, por la de la carrera 45 # 53-45 .

Los hechos ocurrieron el 31 de diciembre de 1992 cuando una patrulla de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá llegó hasta el inmueble demarcado con el número 53-45 de la carrera 45 para practicar la diligencia, pero los efectivos que participaron en la diligencia no presentaron la autorización judicial.

A juicio de la Delegada, la adulteración en el documento se habría hecho con el objeto de legalizar la diligencia y favorecer a los agentes que resultaron comprometidos en el hecho.

La Procuraduría le pidió al vicefiscal general Francisco José Sintura que sancione a Hoyos Benítez, y al Director Regional de Fiscalías de Medellín para que sancione a la asesora Velásquez, a quien encontró responsable por la falsificación en el documento original de la diligencia.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.