Prohibido sembrar árboles

Prohibido sembrar árboles

Ya a estas alturas ninguna decisión que tome nuestra honorable Corte Constitucional me sorprende. Confundiendo, como ha sido su malintencionada costumbre, la sana y justa reivindicación de los derechos de las minorías con el populismo desenfrenado que le dice no a cualquier iniciativa que provenga del Gobierno Nacional, el alto tribunal de justicia viene empeñado en pelar el cobre y dejar ver las inclinaciones políticas personales de cada magistrado por encima de las consideraciones de derecho y justicia material que deberían imperar en sus sentencias.

29 de enero 2008 , 12:00 a.m.

Ignoro qué intereses particulares estarán favoreciendo esta vez. Ojalá no sean los de los pocos que hacen hoy en Colombia reforestaciones comerciales y quieren acaparar el negocio, con bajas exigencias medioambientales y extraordinarias ganancias, que claro, no pueden dejarse arrebatar bajo ninguna circunstancia. Lo cierto es que la Corte ha ‘fallado’ una vez más con argumentos fútiles, desajustados a la realidad.

Me refiero a la Ley 1021 de 2006, mejor conocida como la ‘Ley Forestal’ que fue tumbada por estos días aduciendo que nunca se consultó con las comunidades indígenas y afrocolombianas, mientras se le daba trámite. Nada más falso. Como simple ciudadano de a pie, interesado en los proyectos económicos que surgen en este país, fui testigo de innumerables debates dentro y fuera del parlamento. Nunca un proyecto de ley fue tan discutido como este. Los ministros le pusieron la cara a la nación en cada escenario al que fueron citados. Académicos, ambientalistas, indígenas y afro tuvieron vía libre para hacer sus reparos y pusieron contra la pared en más de una ocasión a los funcionarios del ejecutivo.

Como si fuera poco, varias veces dentro del texto final aprobado, se resaltan los derechos de estas comunidades y se advierte que, tratándose de proyectos concretos que puedan afectarlos, habrían de ser consultados previamente para contar con su visto bueno. Se creó mediante la misma ley, un Consejo Nacional Forestal que tendría un representante de los centros de investigación forestal, dos representantes de los Pueblos Indígenas, dos de las Comunidades Afrocolombianas y dos de las zonas de reservas campesinas declaradas.

¿No son estas garantías más que suficientes? Insisto en que los magistrados de la Corte no reivindican derechos, sino que hacen populismo con sus providencias judiciales para aparecer después, quizá, aspirando a un cargo de elección popular, con cada una de esas sentencias debajo del hombro.

Lo grave de todo, es que esta en particular podría sentar un precedente funesto para proyectos que están por estudiarse, como el del TLC. ¿Será que lo declaran inexequible porque no fue consultado con los indígenas y los afrocolombianos? Nada lejos estamos de que algo así pueda ocurrir… .

'' La Corte ha ‘fallado’ una vez más con argumentos fútiles, desajustados a la realidad”

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.