LA LECCIÓN DE MILOSEVIC

LA LECCIÓN DE MILOSEVIC

27 de diciembre 1993 , 12:00 a.m.

Todo el mundo se hace la misma pregunta: por qué los serbios votan por el partido socialista (ex comunista) de Slobodan Milosevic, el hombre que los llevó a la guerra y, por consiguiente, a las sanciones económicas que originan la miseria actual del país? Con los resultados de las legislativas del 19 de diciembre, Milosevic obtuvo un aumento en las urnas de entre 6 y 10 puntos respecto al año pasado, a pesar de no haber ganado la mayoría absoluta (123 de 250 escaños). Esto, en un momento en el que su gobierno debería estar sufriendo el deterioro de la pobreza, el frío, la escasez de alimentos, el desempleo y la inflación que producen las sanciones internacionales.

Pero lo que parece una contradicción visto desde fuera, en el interior de Serbia es considerado algo lógico.

Contactado telefónicamente desde París por EL TIEMPO, el profesor de psicología Zarko Korak, de la Universidad de Belgrado, afirmó que desafortunadamente, los resultados electorales respondían a una lógica funesta: la lógica de la propaganda nacionalista y de la guerra étnica.

Y eso es algo que se va alimentando a sí mismo, porque si alguien habla de acabar con la guerra en Bosnia, entonces estará el problema de las concesiones territoriales: cuántas tierras habrá que dar? Tierras que fueron conquistadas derramando sangre serbia, que es el discurso que la televisión y, en general, la propaganda oficial difundieron desde los primeros combates con Croacia.

El asunto es delicado. Por eso ni siquiera los demócratas de Depos (coalición liderada por Vuk Draskovic) se atreven a hablar de forma directa en contra de la guerra, pues se han dado cuenta de que no es un argumento popular por lo mucho que nos ha costado a todos.

Lo que sí es popular es la promesa del levantamiento de las sanciones, pero ese es un discurso que le pertenece exclusivamente a Milosevic y que él está manejando de manera interesada.

El dice que todas sus promesas se cumplieron: Prometió construir la Gran Serbia y lo hizo. Prometió ganar la guerra y, de facto, obtuvo el reconocimiento internacional. Por eso, la gente le cree ahora, cuando afirma que la paz y el levantamiento de las sanciones están cerca.

Es cierto que hay sectores que están aturdidos por la propaganda nacionalista y que son incapaces de reflexionar cuando Milosevic afirma que existe un complot internacional contra Serbia y que es su deber resistir. Pero también es cierto que hay mucha gente informada y con capacidad de reflexión que cree profundamente que la salida a tamaña crisis es Milosevic, porque es el único capaz de mantener el orden .

La opción estable Para Korac, Milosevic lo sabe y por eso vendió a los serbios la idea de que su nombre y estabilidad eran sinónimos. En todas las entrevistas de la prensa local e internacional, Milosevic respondía invariablemente: Espero ganar para que Serbia tenga un gobierno estable . Afirmaba que los demás partidos no podrían gobernar solos y que, por esa razón, se verían obligados a hacer alianzas que acabarían con el equilibrio político del país.

La coalición Depos (movimiento democrático serbio), del escritor Vuk Draskovic, obtuvo solamente 45 escaños, es decir 5 menos que el año pasado, mientras que los ultranacionalistas del partido Radical de Vojslav Seselj alcanzaron apenas 39 contra 71 en 1992, lo que quiere decir que para poder gobernar, la oposición debería unirse haciendo un solo frente con neofascistas y demócratas en la misma mesa, algo que es imposible y que, por añadidura, le da la razón a Milosevic cuando éste se presenta como la opción estable .

Draskovic no convence Por qué Vuk Draskovic, demócrata y mártir de la oposición política a Milosevic, cuya imagen de víctima dio la vuelta al mundo, no tiene un apoyo más grande entre la población? El problema de Draskovic está en que la gente no lo toma en serio dice el profesor Korac. Todos aseguran que es bueno, pero todos dicen también que él fue el responsable de los disturbios que condujeron a su arresto en Belgrado .

La gente, en la conversación cotidiana, lo considera responsable de la muerte de uno de los manifestantes a manos de la policía por haber insistido en hacer la marcha sin autorización del gobierno. Incluso, mucha gente lo cuestiona por prestarse para que la comunidad internacional lo utilice en su complot contra Serbia .

Y hay otro motivo por el que Draskovic no es tomado en serio, un motivo que aquí en Serbia tiene mucho peso: la gente dice que es su mujer la que toma las decisiones políticas.

Milosevic, pues, ganó de forma clara, porque la atmósfera social que él creo con la guerra y la propaganda nacionalista convirtieron a su grupo en el único candidato con opción.

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