DE LA GUERRA AL ALTAR

DE LA GUERRA AL ALTAR

Ella, vestida de blanco, y él, de negro, entraron a la iglesia del pueblo dispuestos a jurarse amor eterno. Los acompañaban los demás miembros de su organización la Corriente de Renovación Socialista (CRS), que en estas festividades tienen un motivo de más para celebrar: la perspectiva a corto plazo de abandonar las armas.

27 de diciembre 1993 , 12:00 a.m.

Flor del Monte (Sucre) se llenó de alegría. Ese día, 24 de diciembre, no sólo Johanna y Juvenal contrajeron matrimonio como lo manda la Iglesia católica. En la misma ceremonia, el párroco de Ovejas bautizó a siete hijos de guerrilleros. También se repartieron regalos a los niños del pueblo donde fue instalado el campamento de la CRS mientras avanzan las negociaciones de paz con el Gobierno.

Ese día, los pobladores de Flor del Monte olvidaron las incomodidades sufridas por la avalancha de familiares y amigos de los guerrilleros de la CRS que buscan acompañar el proceso.

La Corriente organizó una fiesta para los niños en el colegio de primaria del pueblo. A las 2 de la tarde, comenzó la función de títeres que ofreció una delegación de Colcultura que días antes había llegado a esa localidad para asistir a una jornada cultural.

Acto seguido, se les repartieron balones, juegos de dominó, carritos, muñecas, juegos de ping pong y otros juguetes. Los regalos fueron aportados por el Plan Nacional de Rehabilitación, el Departamento de Sucre, la Alcaldía de Ovejas y algunos amigos del proceso de paz.

A las 4:30 p.m., los miembros de la CRS presenciaron el matrimonio de sus compañeros. Gabriel Borja, uno de los negociadores de la CRS, acompañó a la novia hasta al altar, donde se la entregó a Juvenal. Luego, vinieron los abrazos y la calle de honor al salir de la iglesia.

Por la noche, la fiesta de los grandes incluyó baile en la pequeña plaza del pueblo. Todos departieron con aguardiente, cerveza y ron que algunos conocidos les hicieron llegar al pueblo. Nadie se quedó sin bailar, puesto que la colecta de casetes incluyó toda clase de música. El equipo de sonido fue prestado por Colcultura, que lo había llevado para la jornada cultural.

La mañana del 25 fue como la del 24. Los guerrilleros que estaban de turno vigilando el campamento salieron a festejar la navidad y los emparrandados a cubrir la guardia.

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