LAS IDEAS POLÍTICAS DE SAMPER

LAS IDEAS POLÍTICAS DE SAMPER

Las tesis del precandidato liberal Ernesto Samper se enmarcan en una profunda valoración de las circunstancias políticas y sociales que vive la nación y su proyección hacia el futuro. Hoy nos ocupamos de algunas de sus propuestas, concebidas para trabajar por Colombia , como lo expresara hace varios meses, a su regreso al país después de su brillante desempeño en nuestra Embajada en España. La verdad es que Samper no quiere llegar a la Presidencia de la República de cualquier manera, y para el efecto ha elaborado un proyecto político coherente, bien articulado, sin dejarse tentar por la demagogia insustancial.

27 de diciembre 1993 , 12:00 a.m.

Consciente de la trascendencia del actual momento histórico que nos emplaza a desafiar los retos del siglo XXI reflexivamente el precandidato llegó a la conclusión de que era necesario encontrar soluciones para el principal problema que afrontan las naciones latinoamericanas: el desempleo. Su programa en este aspecto tiene dos grandes componentes: un plan de reconversión agrícola para defender el empleo rural, y un plan de modernización industrial para ampliar las oportunidades de trabajo en las ciudades , a fin de permitir tasas de crecimiento superiores al 5 por ciento anual.

Asunto importante en la temática del precandidato Samper es también la inversión en el capital humano , propósito que podría definirse como la divisa más atractiva de su programa de gobierno. Así lo dijo ante dirigentes cívicos y gremiales de Casanare, al referirse a la explotación de los yacimientos de Cusiana y Cupiagua y a los ingresos que recibirá el Estado por dicho concepto, cuyo manejo lo advirtió con la responsabilidad propia de un auténtico estadista debe estar orientado por el buen juicio, para evitar que se malgasten los recursos en proyectos faraónicos, o en aumentos de burocracia , o permitiendo una fuerte devaluación del peso... de modo que nos encontremos, después de la bonanza, tan pobres como antes de ella .

Complemento de la inversión en capital humano es, según Samper, el desarrollo y el aprovechamiento de la investigación y de la tecnología . Nos consta que en sus intervenciones ante los universitarios, los empresarios y los trabajadores organizados, le dedica gran parte de su tiempo al análisis de este aspecto de su programa. Si no desarrollamos unos sistemas científico y tecnológico propios, no tendremos futuro, es su convicción.

De otra parte, contrariamente a lo que hizo trascender un relator palaciego, el precandidato Samper no es enemigo de la apertura económica. Lo que quiere y en eso lo acompañan los más prestantes analistas es que la internacionalización de la economía debe hacerse con criterio de gradualidad, selectividad y reciprocidad. Y en ello le asiste toda la razón, por cuanto no puede ser defensable crear más empleo en el exterior que en el interior del país. Estas diferencias de enfoque no pueden servir para tejer consejas y colocar a los dos jóvenes estadistas enfrentados en forma irreconciliable. Ni Samper está interesado en opacar el brillo que puede ostentar el Gobierno de Gaviria, ni éste en cobrarle a Samper sus cordiales disentimientos.

También ha sido claro el precandidato Samper en sus compromisos de mejorar la infraestructura física a nivel nacional, en materia de transporte, comunicaciones, energía y adecuación de tierras.

En relación con la lucha contra la corrupción, Ernesto Samper ha retomado las banderas que agitaron Gaitán y Galán, dos de nuestros grandes líderes. Y ya ha dado muestras de temple y decisión para no tolerar ni la inmoralidad ni la impunidad. En este sentido, la promulgación del estatuto anticorrupción y la designación de un fiscal ético para su campaña, han sido muy bien recibidas por la opinión pública, hastiada de tantos escándalos propiciados por delincuentes de cuello blanco.

Samper dijo en Girardot que quería ser un presidente social . En esta afirmación vislumbramos horizontes de paz. Porque más de 30 años de represión, desafortunadamente, no nos han dado esa paz que anhela nuestra Colombia desangrada. Sólo con una definida política social como lo ha proclamado y querido Samper desde hace muchos años podremos construir la plataforma de la reconciliación y de la solidaridad entre los colombianos. Bastará que su gobierno irradie fe y confianza públicas, inclusive en quienes han persistido en un proyecto político revolucionario que también tiene más de 30 años de frustración.

No hay duda: las ideas políticas de Samper se están asimilando por las grandes mayorías nacionales. Con ellas triunfará el liberalismo y ganará el país. Esa es nuestra perspectiva al asomarnos al nuevo año político.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.